miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Quien paga los costes del euro?

Vicenç Navarro, Rebelión

La creación y el establecimiento de la Unión Europea y del euro ha sido un paso positivo en el proceso de construir un mundo multipolar, permitiendo que Europa se convierta en el punto de referencia por su dimensión social. Ahora bien, el establecimiento de la UE y del euro ha originado también unos elevados costes, los cuales han sido absorbidos, en su gran mayoría, por las clases populares, y de los cuales apenas se habla en nuestros medios.

En mis trabajos he mostrado con datos –que nadie ha rebatido- que la manera como se consiguió la adhesión de España al euro fue a base de retrasar la corrección del enorme déficit social de España, heredado de cuarenta años de una de las dictaduras más represivas y con menor sensibilidad social que hayan existido en Europa. La reducción del déficit del estado, exigida para alcanzar la unidad monetaria, se consiguió en España (durante el periodo 1993-2004) a base de reducir el gasto público social por habitante en términos absolutos durante los años 1993-1995, y en términos relativos a partir de 1996. Ello implicó que el déficit de gasto público social por habitante entre España y el promedio de la UE-15 creciese enormemente (un 24%) (ver Navarro, V. (coord.) La Situación Social en España. Volumen III). Puesto que las clases populares son las que se benefician más del gasto público social (sanidad, pensiones, servicios sociales, vivienda, y otras transferencias y servicios públicos), ello supuso que fueran las clases populares las que pagaran los costes de alcanzar las condiciones para conseguir la integración monetaria de España al euro. Hay que aclarar que la reducción del déficit del estado, exigida según los criterios de Maastricht, podría haberse conseguido mediante el aumento de los impuestos de los grupos más pudientes de la sociedad, lo cual no se hizo. En realidad, durante aquel periodo los impuestos se bajaron a tales sectores de la población, forzando a que la reducción del déficit del Estado se lograra primordialmente a base de reducir el gasto público social.

Estamos ahora en una situación semejante. Una vez más se está intentando reducir el déficit y la deuda del estado (a fin de salvar el euro) mediante políticas de austeridad de gasto público que afectan primordialmente a las clases populares. De ahí la lógica impopularidad de tales políticas. Pero la situación de España no es la única. Los criterios monetarios y fiscales vigentes en la eurozona y en la UE están provocando un enorme sacrificio para las clases populares de los países del este de Europa (que están tomando las medidas exigidas por la UE para permitir su integración), tales como Letonia, el país que está en peor situación en Europa. Veamos los datos.

LA AUSTERIDAD FISCAL: CONDICIÓN DE LA UNIDAD MONETARIA: El caso de Letonia

Letonia está sufriendo una enorme depresión económica. En los dos últimos años su PIB ha descendido un 25%, y se prevé que pierda otros 4 puntos más este año. Su desempleo es más del 22% y continúa subiendo. Sólo EEUU, en la época 1929-1933, sufrió una depresión semejante. Y la razón de que ello ocurra es que el gobierno está llevando a cabo las políticas liberales necesarias para la integración en la Unión Europea, políticas supervisadas por el Fondo Monetario Internacional.

Estas políticas son las políticas estándar que los países tienen que seguir para integrarse a la eurozona. Y que España sufrió en los años noventa y principios del siglo XXI. Incluyen la reducción del déficit del Estado mediante la reducción del gasto público, incluyendo el gasto público social. Las medidas de austeridad de tal gasto han supuesto, según las páginas económicas del The New York Times (12/2/10), un recorte del 50% de los salarios de los empleados públicos y un 40% de los gastos en los centros hospitalarios del Servicio Nacional de Salud. El problema de tales medidas no es sólo el descenso de la calidad de vida de la ciudadanía, sino la disminución del consumo doméstico –tal como reconocía The New York Times- creando un problema grave de demanda interna, responsable de la enorme reducción del PIB, un descenso sin precedentes en Europa.

Otro factor que contribuye al descenso de la demanda interna, es la bajada de salarios, también promovida por el FMI (con el apoyo de la UE). En teoría la bajada de los salarios se justifica a fin de que la economía pueda competir mejor y exportar los productos producidos en el país, asumiendo que las exportaciones salvarán al país. Tal argumento se está utilizando también en España. Se subraya que la única manera de salir de esta crisis –dado que no está permitida la devaluación de la moneda, que está fijada al euro –es bajar los salarios, recomendación hecha también para España por Paul Krugman. Como consecuencia de estas políticas, la economía del país está en una situación desesperada. Como era de esperar, el deseo popular de integrarse en el euro se está desvaneciendo muy rápidamente, pues no creían que Europa significara sufrir todo esto. Un hecho semejante está ocurriendo en otros países de la euro zona. El último caso es Francia, donde el rechazo al euro es hoy mayoritario en aquel país. El porcentaje de la población en contra del euro ha pasado de un 39% en 2002 a un 69% este año (Finantial Times, 17.02.10).

Otro euro y otra UE es posible

Todos estos casos muestran que la manera como ha estado construyéndose la UE está generando grandes sacrificios para las clases populares, sacrificios que podrían haberse evitado, si el euro se hubiera constituido de otra manera, con un cambio muy profundo de las políticas que están rigiendo la construcción de la UE. Estos cambios debieran haber incluido:

1. El desarrollo de una estructura federal europea, auténticamente democrática y participativa, en la que hubiera una instancia de gestión económica y fiscal a nivel europeo. Hoy ni siquiera hay una coordinación de las políticas económicas y fiscales.
2. Un presupuesto europeo que, tal como sugirieron los primeros fundadores de la Comunidad Europea, debiera representar un mínimo de un 7% a un 9% del PIB de tal comunidad.
3. Un Banco Central Europeo dependiente de las autoridades políticas, cuyas políticas monetarias estarían dictadas por el gobierno europeo y aprobadas por el Parlamento.
4. Un Pacto Social a nivel europeo entre el mundo empresarial y el mundo sindical desarrollado dentro de convenios colectivos definidos en un marco legal europeo.
5. Un cambio de los criterios de Maastricht y del Pacto de Estabilidad, el cual debería tomarse en serio el componente de Desarrollo, dándole mayor protagonismo al crecimiento económico y a la creación de empleo.
6. Cambiar el límite autorizado de que el déficit del estado sea menor a un 3% del PIB y la deuda menor a un 60%, permitiendo mayor flexibilidad y facilitando que existiera una diferenciación en el cálculo del déficit del estado entre gasto en inversiones y gastos corrientes.
7. Instruir al Banco Central Europeo que tenga como función el desarrollo de bonos europeos que sirvan para ayudar a los estados a resolver las crisis deficitarias en momentos de recesión.
8. No permitir que un estado pueda estar en condiciones de no poder pagar su deuda, presentado un frente común que proteja a cualquier país de la UE frente a la especulación de los mercados financieros.
9. Establecer un impuesto europeo que alimentaría un fondo común para gastos de nivelación del consumo, mediante políticas redistributivas dentro de la UE, que estimulen el crecimiento económico, la creación de empleo y la redistribución de los recursos a nivel continental y dentro de cada país.

¿Es esto utópico?

Soy consciente de que estas propuestas pueden percibirse, por amplios sectores, como utópicas e irrealizables. Y en el clima actual, llevan razón. Pero tienen que darse cuenta que estas propuestas se hicieron cuando se planeaba establecer la UE y el euro por fuerzas políticas en la Europa de entonces (dentro y fuera de la socialdemocracia, así como de otros partidos de izquierda), así como sindicatos y movimientos sociales, que fueron ignoradas, escogiéndose en su lugar las políticas liberales que han dañado a las clases populares, que han sido las que han pagado los costes de construir esta UE. Hubo una lucha ideológica y política fuerte en la que unos ganaron (los liberales) y otros perdieron. Los primeros existieron no sólo en los partidos conservadores y liberales, sino también en los equipos económicos y financieros de la socialdemocracia, llegando incluso a ser el pensamiento mayoritario en sus políticas económicas y fiscales. En realidad, la enorme crisis de la socialdemocracia de la Unión Europea se debe precisamente a este dominio liberal de la socialdemocracia. De hecho, la gran mayoría de personas claves en este entramado, desde los Presidentes del Banco Central Europeo, Duisenberg y Trichet, hasta los Comisarios de Economía, Solbes o Almunia, eran todos ellos socialistas (y algunos continúan considerándose como tales) y habían sido y/o continúan siendo miembros activos o simpatizantes de partidos socialistas. El problema fue y es, que el socialismo en la gran mayoría de países aceptó el liberalismo, con las correspondientes consecuencias que estamos viendo ahora.

Pero la situación paradójica es que sin aquellos elementos expuestos en la sección anterior, la unidad monetaria es insostenible. De ahí que la salvación de la UE pasa precisamente por reconducir la UE, en sentido opuesto al que ha estado desarrollando, recogiendo las propuestas entonces abandonadas, a fin de poder construir una Europa, no a las espaldas y en los hombros de las clases populares, sino a su servicio.

martes, 23 de febrero de 2010

Rogoff asegura que varios países suspenderán pagos


El profesor de Harvard y ex economista jefe del FMI Kenneth Rogoff cree que el incremento de la deuda pública va a provocar que algunos países suspendan pagos y obligará a EEUU a recortar drásticamente el gasto.

En un discurso en un foro en Tokio, Rogoff señaló que tras las crisis bancarias normalmente se viven varios defaults de países y eso volverá a ocurrir. Los mercados finalmente elevarán de nuevo los rendimientos de los bonos y que países europeos como Grecia o Portugal "tendrán muchos problemas".

"Es muy difícil calcular cuándo, pero pasará", explicó Rogoff. "En los países ricos -EEUU, Alemania y Japón- vamos a ver un crecimiento lento. Se apretarán el cinturón cuando llegue el problema con los tipos de interés. Lo manejarán".

Ahora mismo, la deuda de Grecia es de 298.500 millones de euros, según el gobierno heleno. Esto es más de 5 veces lo que debía Rusia cuando suspendió pagos en 1998 y Argentina en 2001, cuando también dejó de pagar.

La mayor deuda del mundo es la de Japón: 10,7 billones de dólares, y la política fiscal del país está fuera de control. Esta deuda supone más que el PIB del Reino Unido, Francia e Italia juntos.

Wall Street decreta sentencia de muerte al empleo

El siguiente artículo es de Pam Martens, un ex funcionario de Wall Street. Fue publicado en Sin Permiso

Creo que es hora de tomarse a Wall Street al pie de la letra. Ha dejado sobradamente claro su ansia insaciable por finiquitar tantas cosas: el mercado de la vivienda, el sistema financiero, la economía, la legislación reformista, el futuro de la próxima generación.

Wall Street está tan macerada en la destrucción que los símbolos de muerte se encuentran por doquier. Wall Street denomina a los grandes anuncios de prensa que publica para lanzar sus ofertas de mercado "lápidas" (para entender lo apropiado que resulta, considérense los miles de millones en ofertas de bonos y acciones que recauda para las grandes tabacaleras). ¿Y cómo llama Wall Street a la terminación de una orden de compra o venta? Una "ejecución" (pensemos en cuantas operaciones de derivados "ejecutaron" para pacientes hoy tullidos y en reanimación como Fannie Mae, Freddie Mac y AIG; o los vehículos aparte de los balances que crearon para Enron, WorldCom y docenas de empresas hoy en bancarrota).

Wall Street denomina a las órdenes para completar una operación sin ninguna reducción en la cantidad “fill or kill” (o lo completas o lo matas). Podría denominarse razonablemente orden “fill or cancel” (completa o anula) pero para la manada tonante es mucho más divertido correr por el parqué chillando “¡mátalo, mátalo!”

"Invictus" y el liderazgo transformacional


La última película de Clint Eastwood tiene un claro mensaje frente a los tiempos que corren. Y si bien este mensaje puede tener un receptor directo en Barack Obama, la idea de un mensaje global donde lo que se requiere es justamente un liderazgo global y una visión global para enfrentar los problemas que aquejan a toda la humanidad, le hace adquirir una trascendencia clave.

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Que la crisis la paguen quienes las provocan

Esto esta tomado de la página de Attack

Bajo la dictadura de las finanzas y las políticas neoliberales, la mayoría de la población mundial ha sido y es víctima de la explotación económica y la marginación política, sobre todo en los países del Sur. Pero también en Europa y en el Estado Español la globalización capitalista afecta a todos los ámbitos de nuestra vida, sobre todo tras el estallido de la crisis, haciéndonos rehenes y cómplices de un sistema injusto y un modelo de desarrollo no sostenible que provoca deuda externa, saqueo de recursos naturales, cambio climático irreversible y exclusión, represión y xenofobia hacia los sectores sociales más frágiles o más críticos, que con frecuencia son criminalizados.

La propia construcción monetarista y neoliberal de la Unión Europea que ha favorecido la espiral financiera y especulativa, así como el incremento vertiginoso de la deuda pública y privada de los estados europeos, es puesta en tela de juicio con el desarrollo de la presente crisis financiera y económica. La “Estrategia de Lisboa”, programa de actuación neoliberal que tenía como objetivos el pleno empleo, el incremento de la cohesión social y la reducción drástica de la pobreza en 2010, a la vista de los resultados, ha sido un completo fracaso. Sin embargo, las tímidas críticas al neoliberalismo iniciadas tras el estallido de la crisis son abandonadas tan pronto afloran débiles signos de recuperación. Como demuestra la crisis económica griega, las promesas etéreas de ayuda de los organismos de la UE son condicionadas a la aplicación de un programa de ajuste neoliberal, draconiano, que prepara las condiciones de una tragedia social, económica y política en ese pais.

Naomi Klein: Haití es un país acreedor, no deudor


The Nation

Si creemos a los ministros de Finanzas del G-7, Haití está a punto de conseguir algo que se merecía desde mucho tiempo atrás: el "perdón" total de su deuda externa. En Puerto Príncipe, el economista haitiano Camille Chalmers ha estado siguiendo estos acontecimientos con un optimismo cauto. La cancelación de la deuda es un buen comienzo, dijo a Al Jazeera en su versión anglo, pero "es tiempo de ir más allá. Tenemos que hablar sobre reparaciones e indemnizaciones por las devastadoras consecuencias de la deuda". En su declaración, la idea de que Haití es un país deudor, necesita ser abandonada. Haití, argumenta, es un acreedor –y somos nosotros, en Occidente, quienes estamos demorados en el pago de nuestras obligaciones-.

Nuestra deuda con Haití proviene principalmente de cuatro fuentes: la esclavitud, la ocupación estadounidense, la dictadura y el cambio climático. Estos reclamos no son fantasiosos, ni puramente retóricos. Se basan en múltiples violaciones de normas y acuerdos legales. Aquí, aunque demasiado brevemente, se ofrecen algunos aspectos destacados del caso haitiano.

lunes, 22 de febrero de 2010

Alternativas para enfrentar el futuro

- Un modelo cuantificado para la creación de empleo. Ramón Morata nos presenta este libro realizado por el equipo Multidis que investiga las raíces de la crisis española y busca las alternativas para la creación de empleo. A través del análisis de tres desequilibrios axiológicos (Necesidades, Paro y Financiamiento), los autores sostienen que se requiere de un pacto nacional para lograr un consenso unificador de fuerzas. Quizá parte de esto comience esta semana con las reuniones entre el gobierno de Zapatero y la oposición encabezada por Rajoy para enfrentar el futuro de España.

- Barry Eichengreen señala que Europa debe crear un mecanismo de financiación de emergencia adecuado para rescatar a Grecia, dado que sólo esto dará credibilidad a la Unión Europea. Por eso que la crisis de Grecia puede ser El caballo de Troya de Europa que la lleve a una integración política más profunda.

- José Amorós en Retales de Economía pone nuevamente el dedo en la llaga al denunciar que de los 5.462 millones de euros en ayudas públicas a las empresas españolas durante el año pasado, apenas el 3,4% ha ido a parar a las pymes, llevándose las grandes empresas las sumas más importantes. Es el colmo.


- Wolfgan Münchau, director asociado de Financial Times y presidente de Eurointelligence ASBL: Por qué me preocupa más España que Grecia

Más Lecturas:
- El comienzo de la cesasión de pagos a nivel mundial
- Immanuel Wallerstein: El caos como cosa cotidiana
- Michael Hudson: El camino a la servidumbre de Letonia
- El “síndrome santander”: la pesca de incautos de londres
- Molk: Nada debemos a la Unión Europea

Repensando la política macroeconómica

En relación a la actual crisis, ha habido un profundo debate en torno a las políticas macroeconómicas que se daban como perfectas y que han terminado desplomando a la economía global. En artículos como El Consenso de Washington en crisis o Fundamentalismo y realismo en economía, he planteado que gran parte de este fenómeno recesivo responde a situaciones que se arrastran durante décadas, y cuya falla está mucho más allá de la crisis subprime o la caída de Lehman Brothers. Esta falla interna obligó a los gobiernos de todo el mundo a reaccionar al unísono para evitar un descalabro aún mayor.

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sábado, 20 de febrero de 2010

Economía mundial bajo la amenaza de la inflación

Durante el año pasado muchos advirtieron que los planes de estímulo constituían el germen de una inflación que tarde o temprano destruiría el valor del dinero que tanto nos costó ganar. Ahora estamos en ese momento. Los mercados de bonos soberanos, desde los mínimos de diciembre de 2%, han subido 170 puntos básicos en seis meses. Y aunque la inflación se ha mantenido a raya, la pregunta es: ¿estamos a las puertas de la inflación?.

En gran parte del mundo, los indicadores comenzaron a reflejar cifras superiores a las esperadas. Los precios al productor en Estados Unidos subieron 1,4%, 60 puntos básicos más que lo pronosticado. En Canadá, los precios al consumidor treparon a su mayor ritmo en más de un año. Mientras tanto, el comité de política monetaria británica escribió otra carta al Tesoro explicando por qué la inflación está en un punto porcentual superior a la meta. Los países, desde Israel hasta Indonesia, también están teniendo problemas para contener los precios.

Muchas de estas rachas se deben a que aumentaron los costos de la energía y de los alimentos. Las comparaciones directas interanuales siempre fueron poco favorecedoras, pero deberían moderarse con el correr de los meses. También hay señales de que los precios reciben presiones en algunas mediciones importantes, por ejemplo las de los medicamentos de venta bajo receta en Estados Unidos. Si bien es correcto observar tendencias que no incluyan energía y alimentos, sería incorrecto buscar seguridad en los números benignos. Después de todo, los valores del combustible y del arroz importan tanto a los europeos como a los vietnamitas. Y si esos productos se vuelven más caros, las expectativas inflacionarias pronto pueden irse para arriba.

Quizás ya esté sucediendo eso. La tasa de inflación de equilibrio para los bonos del Tesoro a 5 años subió aún más en las últimas semanas. Eso es preocupante. Pero eso no garantiza inflación -la tasa de 1,9% todavía es bastante inferior al nivel de comodidad de 2,5% de la Reserva Federal y a la norma anterior a la crisis-. Seguramente, si la Fed estuviera preocupada estaría preparando a los mercados para un incremento en la tasa de Fondos Federales. En cambio, los pequeños ajustes a la tasa de descuento -casi irrelevante hoy en día-, sugiere que la Fed está relajada en lo que respecta a la inflación. Nadie debería estarlo.

jueves, 18 de febrero de 2010

Robert Mundell afirma que la mayor amenaza para el euro es Italia

La italia de Berlusconi es la mayor amenaza para el euro, de acuerdo al economista Robert Mundell. De esta manera, la crisis de la moneda europea que se inició en Grecia, se trasladó a Portugal y después a España, llega ahora a Italia.

La península se ha convertido en el nuevo blanco de las especulaciones por sus cuentas públicas y por el uso de derivados por parte de sus ayuntamientos para "esconder" deudas. En palabras del Nobel de Economía, Robert Mundell, "Italia es la mayor amenaza para el euro". Grecia podría emitir bonos a 10 años la semana que viene por 5.000 millones.

Ayer, el Tribunal de Cuentas italiano (Corte dei Conti) advirtió de que los derivados que habían adquirido los municipios del país pondrían en peligro las finanzas públicas durante décadas. Y es que el uso de derivados no se limita a los gobiernos, como en el caso de Grecia o la propia Italia, que los utilizó para unirse al euro.

El problema no es pequeño, ya que el tribunal calcula que unos 500 municipios tienen contratos por valor de 35.000 millones de euros, cantidad equivalente a un tercio del total de la deuda conjunta de las regiones, provincias y ayuntamientos.

Este tipo de contratos estaban diseñados, entre otras cosas, para cubrir los riesgos que suponen las variaciones de los tipos de interés para las emisiones de bonos. Sin embargo, al igual que en Grecia, se utilizaron para obtener liquidez para el gasto corriente o incluso, según el tribunal, con "fines especulativos".

El Gobierno italiano permitió este tipo de maniobras en 2002, pero el año pasado las prohibió y obligó a que toda la liquidez obtenida por estos medios tuviera que ser contabilizada como deuda. Aún con todo, los municipios italianos se enfrentan a pérdidas potenciales enormes, que en 2008, según el Banco de Italia, ascendieron a casi 2.000 millones de euros. El único respiro es que al estar muchos de ellos ligados a los tipos de interés, la bajada de los mismos ha aliviado las pérdidas.

La batalla entre las instituciones y los bancos ya se ha trasladado a los tribunales. El año pasado, por ejemplo, fueron incautados 476 millones a JP Morgan, Deutsche Bank y UBS, entre otros, acusados de haber estafado al ayuntamiento de Milán con contratos de derivados. Por otro lado, Italia, cargada con la segunda deuda más onerosa de la Eurozona, es la "mayor amenaza" para la economía del bloque de 16 miembros, según el premio Nobel de Economía Robert Mundell.

"Italia tiene que preocuparse", dijo ayer Mundell, profesor en la Universidad de Columbia, en una entrevista a Bloomberg en Nueva York. "Sería muy difícil rescatar a Italia. Tenemos que asegurarnos de que lo que se haga con Grecia, y posiblemente con Portugal y quizá con Irlanda, salve a Italia de ese problema".

Las autoridades italianas han tratado de impedir que se meta a Italia en el mismo saco que a otras economías menores de la Eurozona, las cuales han creado preocupación respecto de su capacidad para controlar sus déficits y deudas. El primer ministro Silvio Berlusconi dijo el 10 de febrero que esos países estaban "mucho peor" que Italia y que "los mercados nos brindaron su confianza".

Mundel explicó que el alto nivel de deuda de Italia crearía problemas para toda la región del euro si los crecientes costes financieros dificultan el pago de intereses por los préstamos del país. Italia tiene una deuda de cerca de 1,8 billones de euros, más de cinco veces la de Grecia y el equivalente de alrededor de un cuarto de la deuda de la Eurozona. El déficit italiano es del 5,3% del PIB, mucho menos que los de España o Grecia. Sin embargo, los bonos italianos a 10 años cotizan con un diferencial respecto al bund alemán de 85 puntos básicos, en niveles muy similares a los de los bonos españoles.

El FMI defiende la credibilidad y la fortaleza de las instituciones españolas y portuguesas

En clara referencia a la situación de Grecia, un informante del FMI declaró que España y Portugal muestran diferencias estructurales respecto a otros países de la zona euro, destacando la gran fortaleza de sus instituciones y su credibilidad:
"No queremos especular sobre los últimos acontecimientos en los mercados, pero sí quiero señalar, sobre Portugal y España, que vemos diferencias entre sus circunstancias y las de otras áreas de la zona euro", declaró David Hawley, del FMI.


Entre esas diferencias está "la fortaleza de sus instituciones y estadísticas nacionales, su credibilidad y buen historial", añadió Hawley, en clara referencia a Grecia.

España, que cerró 2009 con una caída del 3,6% del PIB y que ostenta el peor índice de desempleo de la zona euro, tiene graves dificultades presupuestarias, que han llevado en los últimos tiempos a movimientos especulativos en los mercados internacionales.

La UE decidió esta semana poner bajo tutela presupuestaria casi total a Grecia, una acción sin precedentes desde la creación de la moneda única europea, para atajar su nivel de déficit público. Por otro lado, el FMI ha asegurado que su papel en Grecia se limita a aconsejar a las autoridades sobre las cuestiones de reforma presupuestaria, tal como solicitó el país.

La misión técnica del organismo en Atenas en enero se ocupó de "cuestiones de administración fiscal, de política fiscal, de gestión presupuestaria y de reforma de las pensiones", declaró David Hawley.

"Grecia no ha reclamado apoyo financiero del Fondo", recordó el portavoz, que destacó que los Estados miembros de la institución "piden en forma rutinaria el peritaje del Fondo en materia de asistencia técnica".

Así es como Goldman Sachs juega con el dinero de la gente



Hay algo escandaloso en la forma en que Wall Street estafa a los contribuyentes. Los préstamos de dinero de la Reserva Federal a Goldman Sachs tienen el 0,25% de interés anual. Es decir que Goldman Sachs toma prestado el dinero casi libre de interés de la Reserva Federal.

Pero en lugar de prestar ese dinero a las pequeñas empresas, Goldman Sachs lo apuesta en el mercado de valores. Es decir, sigue operando igual que antes de la crisis; cuando hizo esa apuesta perdedora que obligó el rescate del gobierno.

Los hechos demuestran que todo sigue igual que antes: si Goldman Sachs hace una apuesta ganadora, mantiene el 100% de las ganancias. Así lo hizo durante el año pasado, obteniendo las ganancias que comenzarán a repartirse la próxima semana entre los ejecutivos: 23.000 millones de dólares. A los contribuyentes no les toca nada. Pese a que sin ellos, Goldman Sachs no existiría.


La forma en que Goldman Sachs gana dinero es apostando miles de millones de dólares al día. Todo para Goldman es la apuesta rápida del día. No invierte en el largo plazo. Así es como Goldman Sachs gana, mientras los contribuyentes pierden. Esto es lo que quiere cambiar Paul Volcker.

Volcker está pidiendo una versión moderna de la Ley Glass-Steagall para separar los bancos comerciales de la banca de inversión. Esta separación prohibiría a los bancos comerciales participar en operaciones por cuenta propia con fondos de su división comercial. De acuerdo a la Ley Glass-Steagall de 1933, Goldman Sachs no podría utilizar el dinero de los depositante para comprar acciones, sacando el dinero de su cuenta de ahorros sin el conocimiento del propio depositante.

Este es un aspecto central de la reforma financiera que debe realizarse para detener el abuso y el descalabro global que está en el fondo de la actual crisis financiera que afecta a todo el mundo.

martes, 16 de febrero de 2010

Paul Krugman: Anatomía de un eurodesastre

Esta es una traducción al español del artículo de Paul Krugman publicado en The New York Times: Anatomía de un eurodesastre. Es una buena síntesis de los problemas que afectan a Europa y, sobretodo a España, donde la moneda única da cuenta de sus serias debilidades. ¿Hay que terminar con el euro?. No, por nada, solo complicaría más la crisis. Hay que completar aquello que no se hizo cuando se instaló el euro: integrar en forma más coherente el mercado laboral europeo y alinear las políticas públicas como si toda Europa fuera un solo país.
Este es el artículo de Krugman:


Buena parte de la cobertura mediática de los problemas de la eurozona se ha centrado en Grecia, lo que es comprensible: Grecia está contra las cuerdas, más que cualquier otro país. Pero la economía griega es muy pequeña. De hecho, en términos económicos, el corazón de la crisis está en España, que es un país mucho más grande. Y, tal como he tratado de señalar en numerosos posts, los problemas de España no son, pese a lo que podamos haber leído, el resultado de una irresponsabilidad fiscal. Bien al contrario, los problemas de España ponen de manifiesto los "shocks asimétricos" que tienen lugar dentro de la eurozona, shocks que siempre hemos sabido que constituían un problema, pero que han resultado ser un problema aun mayor que el que los euroescépticos temían.

Así que pensé que podría ser útil explicar, a partir de un puñado de gráficos, cómo se metió España en la situación actual (toda la información que manejo procede de la base de datos del FMI World Economic Outlook Database). En la historia que voy a contar hay cierta simplicidad clásica -prácticamente se trata de un ejemplo de manual-; desgraciadamente, millones de personas están sufriendo sus consecuencias.
La historia empieza con la burbuja inmobiliaria. En España, al igual que en otros varios países, incluido el nuestro, los precios de los bienes raíces se dispararon a partir del año 2000. Esto llevó a masivas entradas de capital. De este modo, en Europa, mientras que Alemania lograba un enorme superávit por cuenta corriente, España y otros países periféricos sufrían un déficit enorme. Presento a continuación la comparación del saldo por cuenta corriente como porcentaje del PIB de Alemania y de España entre 2000 y 2009:



Estas enormes entradas de capital produjeron el clásico problema de las transferencias: elevaron la demanda de bienes y servicios españoles, lo que llevó a España a una inflación substancialmente superior a la de Alemania y a la de otros países con superávit. A continuación se ofrece una comparación de los deflactores del PIB (recuérdese que ambos países se encuentran en el euro, de modo que la diferencia refleja un aumento de los precios relativos españoles):


Pero entonces la burbuja estalló, lo que dejó a España con una demanda interior muy reducida -y bien poco competitiva en el seno de la zona euro, como consecuencia del aumento de sus precios y costes laborales. Si España hubiese tenido su propia moneda, ésta se hubiese podido apreciar durante la burbuja inmobiliaria, para depreciarse tras el fin de la misma. Pero, habida cuenta de que ni la tenía ni la tiene, España parece hoy estar condenada a sufrir años de acusada deflación y de altos índices de paro.

¿Qué papel juegan los déficits presupuestarios en todo esto? La situación presupuestaria española gozaba de muy buen aspecto durante los años del boom. Ahora se enfrenta a enormes déficits, pero esto es una consecuencia, y no la causa, de la crisis: la renta ha caído en picado y el gobierno ha gastado mucho dinero tratando de paliar el paro. Veámoslo en este gráfico, en el que se muestra el saldo presupuestario como porcentaje del PIB de los dos países considerados:


Así pues, ¿de quién es la culpa de todo eso? De nadie, en un sentido. En otro sentido, la élite de la política europea debe cargar con la responsabilidad: ella empujó con firmeza hacia la moneda única, desatendiendo advertencias que señalaban que exactamente este tipo de cosas podían suceder (aunque, como decía, ni siquiera los euroescépticos imaginaron en algún momento que las cosas podrían ir tan mal).

¿Estoy haciendo, pues, un llamamiento al desmantelamiento del euro? No: los costes de deshacer el desaguisado serían inmensos y altamente perjudiciales. Creo que Europa se encuentra ahora atrapada en su propia creación -el euro-, y necesita avanzar tan rápido como sea posible hacia el tipo de integración fiscal y de los mercados laborales que haría de tal creación una opción algo más factible.

Pero ¡ay! ¡Menudo desastre!


Traducción de Sin Permiso

lunes, 15 de febrero de 2010

Para Krugman, el eurodesastre lo explica la arrogancia del euro

Para el economista Paul Krugman, si España fuera un Estado norteamericano en vez de un país europeo, su situación económica no sería "tan mala". La culpa de los problemas por los que atraviesa Europa fue "la arrogante creencia" de que el continente podría trabajar con una moneda única.

En un artículo publicado por Krugman en The New York Times, The Making of a Euromess, Krugman establece similitudes entre la situación de Florida y España y cree que, si el país fuera un Estado norteamericano, los costos y los precios no se habrían disparado tanto.
"Florida, que entre otras cosas fue capaz de atraer libremente trabajadores de otros estados y mantener los costos laborales bajos, nunca padeció nada parecido a la inflación española. España hubiera recibido más apoyo automático en la crisis", explica.

En este sentido, recalca que España, antes de la crisis, aparecía como un modelo fiscal, con una deuda por debajo del 43% del PIB en 2007, comparada con el 66% de Alemania, una regulación bancaria ejemplar y superávits presupuestarios. "Pero con sus buenas temperaturas y sus playas, España era la Florida de Europa y, tal como Florida, experimentó un gran 'boom' inmobiliario".

La verdadera historia del 'eurodesastre' no radica en el libertinaje de los políticos, sino en la arrogancia de las élites, especialmente las élites políticas que empujaron a Europa a adoptar la moneda única antes de que el continente estuviera preparado para este experimento".

Ha sido la inflexibilidad del euro, y no el déficit, lo que ha agravado la crisis en España y otros países europeos. Más aún cuando hubo gobiernos irresponsables que se dejaron seducir por la tentación de la moneda única, y políticos que actuaron con arrogancia al pensar que Europa estaba preparada para ello.

La Breve Historia de "Casi Todo"



Este es un sorprendente trabajo de animación hecho a mano que en apenas tres minutos resume determinados hitos trágicos y cómicos de la historia. Las relaciones con Mel Brooks (La loca historia del mundo) o Monthy Python, saltan a la vista. Y aunque la idea de la evolución inicial no es del todo correcta, la idea de un mundo salvaje donde el pez grande se come al pez chico, está en la base de la codicia que originó la actual crisis global. Merece verse.

No tengo claro al autor, pero al parecer se trata de Esquimal desplazado: http://www.youtube.com/watch?v=gNYZH9kuaYM


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