Lo que debería servir como una lección aterradora para todas las naciones aliadas de Estados Unidos en la región es que lo que Yemen está haciendo ahora, Irán puede hacerlo a una escala mucho mayor y con municiones aún más avanzadas
Robert Inlakesh, Al Mayedeen
Los misiles y drones yemeníes han conmocionado a la opinión pública, eludiendo con facilidad los sistemas de defensa aérea de fabricación estadounidense de Arabia Saudí y alcanzando sus objetivos con una precisión devastadora. Cómo lo lograron no es ningún misterio, y el despliegue de mayor capacidad antiaérea por parte de sus aliados tendrá escaso impacto.
Gran parte de la conmoción por el fracaso del Reino de Arabia Saudí a la hora de proteger su infraestructura energética y militar de los ataques de represalia procedentes de Yemen se debe a que las modernas capacidades antiaéreas de fabricación estadounidense están teniendo poco o ningún impacto.
Los analistas, en un intento por explicar esto, han partido de la premisa de que el fracaso de Riad se debe al agotamiento general de las municiones de defensa aérea durante la fase de mayor intensidad de la guerra contra Irán. Si bien es cierto que las reservas de misiles Patriot y misiles interceptores THAAD de Estados Unidos están disminuyendo, esta no es la razón principal del fracaso saudí.




