Anwar Shaikh fue el economista marxista más brillante de su generación. Deja un legado intelectual capaz de impulsar el desarrollo de la economía política durante muchos años
Vivek Chibber, Jacobin
Con la muerte de Anwar Shaikh, la comunidad intelectual de izquierda ha perdido a uno de sus miembros más dinámicos y brillantes. Anwar no era simplemente una figura destacada entre los economistas heterodoxos: fue el economista marxista más brillante de su generación y, posiblemente, el más importante desde el propio Karl Marx. Hizo más que prácticamente cualquier otro economista contemporáneo por revitalizar la tradición clásica de la economía política, asociada con Adam Smith, David Ricardo y Marx. Luego aplicó ese marco teórico al análisis de las dinámicas de corto plazo estudiadas por la tradición keynesiana, demostrando que la teoría económica clásica era capaz de explicar los mismos fenómenos e integrar ambos enfoques en un marco general. Y, por si eso fuera poco, llevó a cabo la tarea titánica de hacer operativas las categorías marxistas para demostrar que las regularidades empíricas del capitalismo moderno estaban gobernadas por los mecanismos que Marx había descrito en los volúmenes de El capital. En la historia de la economía marxista, es difícil encontrar otra figura que haya contribuido tanto a desarrollar su programa de investigación y dotarlo de fundamentos sólidos.
Shaikh nació en Karachi, Pakistán, en 1945. Pero como su padre trabajaba en el servicio diplomático pakistaní, pasó buena parte de sus años de formación en Medio Oriente, el Sudeste Asiático y Turquía. Completó sus estudios superiores en Estados Unidos, donde obtuvo un título en Ingeniería por la Universidad de Princeton en 1965 y un doctorado en Economía por la Universidad de Columbia en 1973. Esto significó, naturalmente, que se encontrara en el epicentro de los movimientos estudiantiles de la época: el movimiento contra la guerra, el movimiento por los derechos civiles y el feminismo. Como muchos de los estudiantes más talentosos de su generación, se radicalizó hacia el marxismo y dedicó sus extraordinarias capacidades al desarrollo de la teoría económica marxista.
