Artículos Recientes

sábado 31 de octubre de 2009

La economía mundial tiene su propia noche de brujas



Lea este artículo en El Blog Salmón



Mikhail Gorbachev:"El muro de Berlín tenía que caer, pero el mundo de hoy no es más justo"


Veinte años después de que el vergonzoso símbolo de la división de un pueblo fuera derribado, el capitalismo ultra liberal necesita su propia Perestroika

Esta es una reflexión de uno de los principales protagonistas de aquellos sucesos, que salió publicada ayer en The Guardian

Mikhail Gorbachev, The Guardian. Traducción propia

Han pasado veinte años desde la caída del muro de Berlín, uno de los vergonzosos símbolos de la guerra fría y de la peligrosa división del mundo en bloques opuestos y antagónicos. Hoy podemos volver la mirada a esos acontecimientos y hacer un balance en el tono menos emocional y más racional que permiten las dos décadas transcurridas.

La primera observación que debe hacerse es que el optimista anuncio del "fin de la historia" no se ha producido, aunque muchos afirmaban que era inminente. Tampoco se ha producido lo que muchos de los políticos de mi generación creían sinceramente y en lo cual confiaban: que con el fin de la guerra fría la humanidad podría olvidar lo absurdo de la carrera de armamentos, los peligrosos conflictos regionales y las estériles disputas ideológicas, para entrar en un siglo de oro de la seguridad colectiva, en el uso racional de los recursos materiales, en el fin de la pobreza y la desigualdad, recuperando una vida de armonía con la naturaleza.

Otra consecuencia importante del fin de la guerra fría fue la realización de uno de los postulados centrales del Nuevo Pensamiento: la interdependencia de los elementos sumamente importantes que van al corazón mismo de la existencia y el desarrollo de la humanidad. Esto implica no sólo los procesos y hechos que ocurren en diferentes continentes, sino también el vínculo orgánico entre los cambios en las condiciones económicas, tecnológicas, sociales, demográficas y culturales que determinan la existencia cotidiana de miles de millones de personas en nuestro planeta. En efecto, la humanidad ha comenzado a transformarse en una sola civilización.

Al mismo tiempo, la desaparición de la cortina de hierro y el término de las barreras y fronteras, algo inesperado por muchos, hizo posibles conexiones entre los países que tenían diferentes sistemas políticos, así como también entre las diferentes civilizaciones, culturas y tradiciones.

Naturalmente, nosotros, los políticos del siglo pasado, podemos sentirnos orgullosos de haber evitado el peligro de una guerra termonuclear. Para muchos millones de personas el mundo se ha convertido en un lugar más seguro. Sin embargo, innumerables conflictos locales y guerras étnicas y religiosas han surgido como una maldición sobre el nuevo mapa de la política mundial, creando también un gran número de víctimas.

Prueba clara de la irracionalidad y la irresponsabilidad de la nueva generación de políticos, sean de países grandes o pequeños, es el hecho de que los gastos de defensa son ahora mayores que durante la guerra fría, y las tácticas de mano dura, son una característica común de las relaciones internacionales.

Durante las últimas dos décadas, el mundo no se ha convertido en un lugar más justo: las disparidades entre los ricos y los pobres se han acentuado, no sólo entre el Norte y el Sur, o en los países en desarrollo, sino también en los propios países desarrollados. Los problemas sociales en Rusia, como en otros países comunistas, son prueba de que simplemente abandonar el modelo defectuoso de una economía de planificación centralizada y burocrática no es suficiente, y ni las garantías de competitividad a nivel mundial, ni el respeto a los principios de justicia social contribuyen a crear un nivel de vida digno para la población.

Nuevos desafíos se puede añadir a los del pasado. Uno de ellos es el terrorismo. En un contexto en el que la guerra mundial ya no es un instrumento de disuasión entre las naciones más poderosas, el terrorismo se ha convertido en una bomba atómica. La proliferación incontrolada de armas de destrucción masiva, la competencia entre los antiguos adversarios de la guerra fría para llegar a nuevos niveles tecnológicos en la producción de armas, y la presencia de los nuevos pretendientes a desempeñar un papel influyente en un mundo multipolar, hace aumentar la sensación de caos en la política mundial.

La crisis de las ideologías que amenaza con convertirse en una crisis de ideales, de valores y de moral, marca otro pérdida de puntos de referencia social, y refuerza la atmósfera de pesimismo político y el nihilismo. El verdadero logro que podemos celebrar es el hecho de que el siglo 20 marcó el fin de las ideologías totalitarias, en particular las que se basan en las creencias utópicas.

Sin embargo, nuevas ideologías están reemplazando rápidamente a las viejas, tanto en el este y el oeste. Actualmente, muchos olvidan que la caída del muro de Berlín no fue la causa de los cambios mundiales, sino la consecuencia de la profunda reforma de los movimientos populares que se iniciaron en el este, y en la Unión Soviética en particular. Después de décadas de la experiencia bolchevique y con la comprensión de que aquello había llevado a la sociedad soviética un callejón sin salida histórico, un fuerte impulso a las reformas democráticas evolucionó en la forma de la perestroika soviética, que también se dispuso para los países de Europa oriental.

Pronto se hizo claro que el capitalismo occidental, también privado de su antiguo adversario, y convertido en el vencedor indiscutible y en la encarnación del progreso mundial, corría el riesgo de llevar la sociedad occidental y el resto del mundo hasta otro callejón sin salida histórico.

La crisis económica mundial de hoy necesita revelar los defectos orgánicos del actual modelo de desarrollo que se impuso en el resto del mundo como la única alternativa posible. Esta crisis ha puesto de manifiesto que no sólo el socialismo burocrático, sino también el capitalismo ultra liberal requiere una reforma democrática profunda, su propia clase de la perestroika.

Hoy en día, cuando nos sentamos entre las ruinas del viejo orden, podemos pensar en nosotros mismos como participantes activos en el proceso de creación de un nuevo mundo. Muchas verdades postuladas tanto en el este como en oeste y consideradas indiscutibles, han dejado de serlo, incluida la fe ciega en el mercado y, sobre todo, su carácter democrático. Había una creencia arraigada de que el modelo occidental de democracia podía extenderse mecánicamente a otras sociedades con experiencias históricas y tradiciones culturales diferentes. En la actual situación, incluso un concepto como el progreso social, que parece ser compartida por todos, deberá ser definido, y examinado con mayor precisión.
_______________________
Nota: esta es una traducción propia e improvisada que será reemplazada apenas se publique una traducción oficial.

Misterios del 11-S

Este video documental narra lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001 desde un prisma bastante diferente a las versiones oficiales. Con argumentos y pruebas contundentes se muestra que las torres gemelas fueron demolidas con explosivos en una operación programada. Dura 90 minutos y está subtitulado. Imperdible.



Este es el video completo incrustado en el post Nueva investigación sobre el 11-S. Dura 100 minutos y no está subtitulado. Para ver la versión subtitulada os aconsejo el link anterior.



Este es Loose Change, en su versión final de 129 minutos. Está en inglés, pero se puede seguir en youtube, aquí



Para complementos adicionales sugiero algunas lecturas:

- Algo sobre los mitos y mentiras del 11-S.

- Videos censurados sobre el 11-S, aquí es posible ver el ataque al Pentágono y la demolición de la torres gemelas.

- La CIA y el Mossad planearon el 11-S.

Groucho Marx, la bolsa y el Crash de 1929



Esta es una pequeña joya escrita por Groucho Marx tras el crash de 1929.. no tiene desperdicio y hay que leerlo completo. Cualquier semejanza con lo vivido 80 años después, es accidental. Dejo con ustedes a:

Groucho Marx

Muy pronto un negocio mucho más atractivo que el teatral atrajo mi atención y la del país. Era un asuntillo llamado mercadeo de valores. Lo conocí por primera vez hacia 1926. Constituyó una sorpresa agradable descubrir que era un negociante muy astuto. O por lo menos eso parecía, porque todo lo que compraba aumentaba de valor. No tenía asesor financiero. ¿Quien lo necesitaba? Podías cerrar los ojos, apoyar el dedo en cualquier punto del enorme tablero mural y la acci6n que acababas de comprar empezaba inmediatamente a subir. Nunca obtuve beneficios. Parecía absurdo vender una acción a 30 cuando se sabía que dentro del año doblaría o triplicaría su valor.

Mi sueldo semanal en Los Cuatro Cocos era de unos dos mil, pero esto era calderilla en comparación con la pasta que ganaba te6ricamente en Wall Street. Disfrutaba trabajando en la revista pero el salario me interesaba muy poco. Aceptaba de todo el mundo confidencias sobre el mercado de valores. Ahora cuesta creerlo pero incidentes como el que sigue eran corrientes en aquellos días.

Subí a un ascensor del hotel Copley Plaza en Boston. El ascensorista me reconoció y dijo:

-Hace un ratito han subido dos individuos, señor Marx ,¿sabe? Peces gordos, de verdad. Vestían americanas cruzadas y llevaban claveles en las solapas. Hablaban del mercado de valores y. créame amigo, tenían aspecto de saber lo que decían. No se han figurado que yo estaba escuchándoles pero cuando manejo el ascensor siempre tengo el oído atento. iNo voy a pasarme toda la vida haciendo subir y bajar uno de estos cajones! El caso es que oí que uno de los individuos decía al otro: “Ponga todo el dinero que pueda obtener en United Corporation”.

-¿Cómo se llaman esos valores? -pregunté.

Me lanzó una mirada burlona.

-¿Que le ocurre, amigo? ¿Tiene algo en las orejas que no le funciona bien? Ya se lo he dicho. El hombre ha mencionado la United Corporation.

Le di cinco dólares y corrí hacia la habitación de Harpo. Le informe inmediatamente acerca de esta mina de oro en potencia con que me había tropezado en el ascensor. Harpo acababa de desayunar y todavía iba en batín.

–En el vestíbulo de este hotel están las oficinas de un agente de Bolsa -dijo- . Espera a que me vista y correremos a comprar estas acciones antes de que se esparza la noticia.

–Harpo -dije- ¿estas loco? ¡Si esperamos hasta que te hayas vestido, estas acciones pueden subir diez enteros!

De modo que con mis ropas de calle y Harpo con su batín, corrimos hacia el vestíbulo, entramos en el despacho del agente y en un santiamén compramos acciones de la United Corporation por valor de 160.000 dólares, con un margen del 25 por ciento.

Para los pocos afortunados que no se arruinaron en 1929 y que no estén familiarizados con Wall Street, permítanme explicar lo que significa ese margen del 25 por ciento. Por ejemplo, si uno compraba 80.000 dólares de acciones, solo tenia que pagar en efectivo 20.000. El resto se le quedaba a deber al agente. Era como robar dinero.

El miércoles por la tarde. en Broadway, Chico encontró a un habitual de Wall Street, quien le susurr6.

-Chico, ahora vengo de Wall Street y allí no se habla de otra cosa que del Cobre Anaconda. Se vende a ciento treinta y ocho dólares la acción y se rumorea que llegará hasta los quinientos. ¡Cómpralas antes de que sea demasiado tarde! Lo se de muy buena tinta.

Chico corrió inmediatamente hacia el teatro con la noticia de esta oportunidad. Era una función de tarde y retrasamos treinta minutos el alzamiento del tel6n hasta que nuestro agente nos aseguro que habíamos tenido la fortuna de conseguir seiscientas acciones. ¡Estabamos entusiasmados! Chico, Harpo y yo éramos cada uno propietario de doscientas acciones de estos valores que rezumaban oro. El agente incluso nos felicitó: -No ocurre a menudo que alguien entre con tan buen pie en una compañía como Anaconda.

El mercado siguió subiendo y subiendo. Cuando estabamos de gira, Max Gordon, el productor teatral, solía ponerme una conferencia telefónica cada mañana desde Nueva York, solo para informarme de la cotización del mercado y de sus predicciones para el día. Dichos augurios nunca variaban. Siempre eran “arriba, arriba, arriba”. Hasta entonces yo no había imaginado que se pudiera hacerse rico sin trabajar.

Max me llamó una mañana y me aconsejó que comprara unos valores llamados Auburn. Eran de una compañía de automóviles ahora inexistente.

–Marx -dijo- es una gran oportunidad. Pegará más saltos que un canguro. Cómpralo ahora, antes de que sea demasiado tarde.

Luego añadió:

-¡Por qué no abandonas Los Cuatro Cocos y olvidas esos miserables dos mil semanales que ganas? Son calderilla. Tal como manejas tus finanzas, aseguraría que puedes ganar más dinero en una hora, instalado en el despacho de un agente de valores, que los que puedes obtener haciendo ocho representaciones semanales en Broadway.

–Max -contesté- no hay duda de que tu consejo es sensacional. Pero al fin y al cabo tengo ciertas obligaciones con Kaufman, Ryskind, Irving Berlin y con mi productor, Sam Harris.

Lo que por entonces no sabía era que Kaufman, Ryskind, Berlin y Harris compraban también con margen y que finalmente iban a ser aniquilados por sus asesores financieros. Sin embargo, por consejo de Max, llame inmediatamente a mi agente y le instruí para que me comprara quinientas acciones de la Auburn Motor Company.

Pocas semanas mas tarde, me encontraba paseando por los terrenos de un club de campo con el señor Gordon. Grandes y costosos cigarros habanos colgaban de nuestros labios. El mundo era una delicia y el cielo asomaba en los ojos de Max. (Así como también unos símbolos del dólar.) El día anterior las Auburn habían pegado un salto de treinta y ocho enteros. Me volví hacia mi compañero de golf y dije:

-Max ¿cuanto tiempo durara esto?

Max repuso, utilizando una frase de Al Jolson.

-Hermano, ¡todavía no has visto nada!

Lo más sorprendente del mercado, en 1929, era que nadie vendía una sola acción. La gente compraba sin cesar. Un día, con cierta timidez, hable a mi agente en Great Neck acerca de este fenómeno especulativo.

-No se gran cosa sobre Wall Street -empecé a decir en tono de disculpa-, pero, ¿qué es lo que hace que esas acciones sigan ascendiendo? ¿No debería haber alguna relación entre las ganancias de una compañía, sus dividendos y el precio de venta de sus acciones?

Por encima de mi cabeza, miró a una nueva víctima que acababa de entrar en su despacho y dijo:

-Señor Marx, tiene mucho que aprender acerca del mercado de valores. Lo que usted no sabe respecto a las acciones serviría para escribir un libro.

-Oiga, buen hombre -repliqué-. He venido aquí en busca de consejo. Si no sabe usted hablar con cortesía, hay otros que tendrán mucho gusto en encargarse de mis asuntos. Y ahora, ¿qué estaba usted diciendo?

Adecuadamente castigado y amansado, respondió:

-Señor Marx, tal vez no se dé cuenta, pero éste ha dejado de ser un mercado nacional. Ahora somos un mercado mundial. Recibimos órdenes de compra de todos los países de Europa, de América del Sur e incluso de Oriente. Esta mañana hemos recibido de la India un encargo para comprar mil acciones de tuberías Crane.

Con cierto cansancio, pregunté:

-¿Cree que es una buena compra?

-No hay otra mejor -me contestó-. Si hay algo que todos hemos de usar son las tuberías.

(Se me ocurrieron otras cuantas cosas más, pero no estaba seguro de que aparecieren en las listas de cotizaciones.)

-Eso es ridículo -dije-. Tengo varios amigos pieles rojas en Dakota del Sur y no utilizan las tuberías.- Solté una carcajada para celebrar mi salida, pero él permaneció muy serio, de modo que proseguí-. ¿Dice usted que desde la India le envían órdenes de compra de tuberías Crane? Hummm. Si en la lejana India piden tuberías, deben de saber algo sensacional. Apúnteme para doscientas acciones; no, mejor aún, serán trescientas.

Mientras el mercado seguía ascendiendo hacia el firmamento, empecé a sentirme cada vez más nervioso. El poco juicio que tenía me aconsejaba vender, pero, al igual que todos los demás primos, era avaricioso. Lamentaba desprenderme de cualquier acción, pues estaba seguro de que iba a doblar su valor en pocos meses.

En los diarios actuales leo con frecuencia artículos relativos a espectadores que se quejan de haber pagado hasta un centenar de dólares por dos entradas para ver My Fair Lady.

(Personalmente, opino que vale esos 100 dólares.) Bueno, una vez pagué 138.000 dólares por ver a Eddie Cantor en el Palace.

Todos sabemos que Eddie es un cómico estupendo. Incluso él lo reconoce sin ningún inconveniente. Tenía una revista maravillosa. Cantaba Margie, Ahora es el momento de Enamorarse y Si conociesen a Sussie. Mataba de risa al público con sus bromas características, y terminaba cantando Whoope. En resumen, era un exitazo. Tenía ese algo magnético que hace destacar a una estrella del montón anónimo.

Cantor era vecino mío en Great Neck. Como era viejo amigo suyo, cuando terminó la representación fui a verle a su camerino. Eddie es un conversador muy persuasivo, y antes de que yo pudiera decirle lo mucho que había disfrutado con su actuación, me hizo sentar, cerró rápidamente la puerta, miró a su alrededor para cerciorarse de que nadie le escuchaba y dijo:

-¡Groucho, te adoro!

No había nada de peculiar en aquel saludo. Así es como la gente del teatro habla entre sí. En el teatro existe una ley no escrita respecto a que cuando dos personas se encuentran (actor y actriz, actriz y actriz, actor y actor, o cualquier otra de las variaciones y desviaciones del sexo) deben evitar cuidadosamente los saludos habituales de la gente normal. En cambio, deben abrumarse mutuamente con frases de cariño que, en otros sectores de la sociedad, suelen estar reservadas para el dormitorio.

-Encanto -prosiguió Cantor-, ¿qué te ha parecido mi espectáculo?

Miré hacia atrás, suponiendo que habría entrado alguna muchacha. Desdichadamente , no era así, y comprendí que se dirigía a mí.

-Eddie, cariño -contesté con entusiasmo verdadero-, ¡has estado soberbio!

Me disponía a lanzarle unos cuantos piropos más cuando me miró afectuosamente con aquellos ojos grandes y brillantes, apoyó las manos en mis hombros y dijo:

-Precioso, ¿tienes algunas Goldman-Sachs?

-Dulzura -respondí (a este juego pueden jugar dos)-, no sólo no tengo ninguna, sino que nunca he oído hablar de ellas. ¿Qué es Goldman-Sachs? ¿Una marca de harina?

Me cogió por ambas solapas y me atrajo hacia sí. Por un momento pensé que iba a besarme.

-¡No me digas que nunca has oído hablar de las Goldman-Sachs! -exclamó incrédulamente-. Es la compañía de inversiones más sensacional de todo el mercado de valores.

Luego consultó su reloj y dijo:

-Hum. Hoy es demasiado tarde. La Bolsa está ya cerrada. Pero, mañana por la mañana, muchacho, lo primero que tienes que hacer es coger el sombrero y correr al despacho de tu agente para comprar doscientas acciones de Goldman-Sachs. Creo que hoy ha cerrado a ciento cincuenta y seis… ¡y a ciento cincuenta y seis es un robo!

Luego Eddie me palmoteó una mejilla, yo le palmoteé la suya y nos separamos.

¡Amigo! ¡Qué contento estaba de haber ido a ver a Cantor a su camerino! Figúrate, si no llego a ir aquella tarde al teatro Palace, no hubiese tenido aquella confidencia. A la mañana siguiente, antes del desayuno, corrí al despacho del agente en el momento que se abría la Bolsa. Aflojé el 25% de 38.000 dólares y me convertí en afortunado propietario de doscientas acciones de la Goldman-Sachs, la mejor compañía de inversiones de América.

Entonces empecé a pasarme las mañanas instalado en el despacho de un agente de Bolsa, contemplando un gran cuadro mural lleno de signos que no entendía. A no ser que llegara temprano, ni siquiera me era posible entrar. Muchas de las agencias de Bolsa tenían más público que la mayoría de los teatros de Brodway.

Parecía que casi todos mis conocidos se interesaran por el mercado de valores. La mayoría de las conversaciones sólo hablaban de la cantidad que tal y tal valor habían subido la semana pasada, o cosas similares. El fontanero, el carnicero, el panadero, el hombre del hielo, todos anhelantes de hacerse ricos, arrojaban sus mezquinos salarios -y en muchos casos, sus ahorros de toda la vida- en Wall Street. Ocasionalmente, el mercado flaqueaba, pero muy pronto se liberaba de la resistencia que ofrecían los prudentes y sensatos, y proseguía su continua ascensión.

De vez en cuando algún profeta financiero publicaba un artículo sombrío advirtiendo al público que los precios no guardaban ninguna proporción con los verdaderos valores y recordando que todo lo que sube debe bajar. Pero apenas si nadie prestaba atención a estos conservadores tontos y a sus palabras idiotas de cautela. Incluso Barney Baruch, el Sócrates de Central Park y mago financiero americano, lanzó una llamada de advertencia. No recuerdo su frase exacta, pero venía a ser así: “Cuando el mercado de valores se convierte en noticia de primera página, ha sonado la hora de retirarse”,

Yo no estaba presente en la Fiebre del Oro del 49. Me refiero a 1849. Pero imagino que esa fiebre fue muy parecida a la que ahora infectaba a todo el paìs. El presidente Hoover estaba pescando y el resto del gobierno federal parecía completamente ajeno a lo que sucedía. No estoy seguro que hubiesen conseguido algo aunque lo hubieran intentado, pero en todo caso el mercado se deslizó alegremente hacia su perdición.

Un día concreto, el mercado empezó a vacilar. Unos cuantos de los clientes más nerviosos cayeron presas del pánico y empezaron a descargarse. Eso ocurrió hace casi treinta años y no recuerdo las diversas fases de la catástrofe que caía sobre nosotros, pero así como al principio del auge todo el mundo quería comprar, al empezar el pánico todo el mundo quiso vender. Al principio las ventas se hacían ordenadamente, pero pronto el pánico echó a un lado el buen juicio y todos empezaron a lanzar al ruedo sus valores, que por entonces sólo tenían el nombre de tales.

Luego el pánico alcanzó a los agentes de Bolsa, quienes empezaron a chillar reclamando los márgenes adicionales. Esta era una broma pesada, porque la mayor parte de los accionistas se habían quedado sin dinero, y los agentes empezaron a vender acciones a cualquier precio. Yo fui uno de los afectados. Desdichadamente, todavía me quedaba dinero en el banco. Para evitar que vendieran mi papel empecé a firmar cheques febrilmente, para cubrir los márgenes que desaparecían rápidamente. Luego, un martes espectacular, Wall Street lanzó la toalla y se derrumbó. Eso de la toalla es una frase adecuada, porque por entonces todo el país estaba llorando.

Algunos de mis conocidos perdieron millones. Yo tuve más suerte. Lo único que perdí fueron 240.000 dólares. (O ciento veinte semanas de trabajo, a 2.000 por semana.) Hubiese perdido más, pero ese era todo el dinero que tenía. El día del hundimiento final, mi amigo, antaño asesor financiero y astuto comerciante, Max Gordon, me telefoneó desde Nueva York. En cinco palabras, lanzó una afirmación que, con el tiempo, creo que ha de compararse con las citas más memorables de la historia americana. Me refiero a citas tan imperecederas como “No abandonéis el barco”, “No disparéis hasta que veáis el blanco de sus ojos”, “¡Dadme la libertad o la muerte!”, y “Sólo tengo una vida que dar por la patria”. Estas palabras caen en una insignificancia relativa al ponerlas junto a la frase notable de Max. Pero charlatán por naturaleza, esta vez ignoró incluso el tradicional “hola”. Todo lo que dijo fue:”¡Marx, la broma ha terminado!”. Antes de que yo pudiese contestar, el teléfono se había quedado mudo.

En toda la bazofia escrita por los analistas de mercado, me parece que nadie hizo un resumen de la situación de una manera tan sucinta como mi amigo el señor Gordon. En aquellas cinco palabras lo dijo todo. Desde luego, la broma había terminado. Creo que el único motivo por el que seguí viviendo fue el convencimiento consolador de que todos mis amigos estaban en la misma situación. Incluso la desdicha financiera, al igual que la de cualquier otra especie, prefiere la compañía.

Si mi agente hubiese empezado a vender mis acciones cuando empezaron a tambalearse, hubiese salvado una verdadera fortuna. Pero como no me era posible imaginar que pudiesen bajar más, empecé a pedir prestado dinero del banco para cubrir los márgenes que desaparecían rápidamente. Las acciones de Cobre Anaconda (recuerda que retrasamos treinta minutos la subida del telón para comprarlas) se fundieron como las nieves del Kilimanjaro (no creas que no he leído a Hemingway), y finalmente se estabilizaron a 2 ,7/8. La confidencia del ascensorista de Boston respecto a la United Corporation se saldó a 3,1/2. Las habíamos comprado a 60. La función de Cantor en el Palace fue magnífica y de tanta calidad como cualquier actuación en Broadway. Pero, ¿Goldman-Sachs a 56 dólares? Eddie, cariño ¿cómo pudiste? Durante la máxima depresión del mercado, podía comprárselas a un dólar la acción.

1929: Del boom a la depresión

Mick Brooks, In defense of Marxism

El 24 de octubre de 1929 estalló el pánico en la gran bolsa de Nueva York. 12.894.650 acciones cambiaron de manos, muchas a precios de saldo. El jueves 29 de octubre Wall Street comenzó su prolongado declive. El crack de Wall Street se divide en dos épocas: la alegre "época del jazz" de los años veinte y los años treinta, la década de la depresión.

Todo el mundo sabe que en octubre de 1929 las acciones en Nueva York experimentaron una "pequeña dificultad local". Y todos saben que millones pasaron hambre y miserias durante los siguientes diez años, una dureza que terminó con el horror de la guerra mundial. ¿Cuál es la relación?

La crisis es inherente a un sistema donde la producción no está planificada y cuyo motor es el beneficio privado. La crisis adopta la forma de sobreproducción, con trabajadores ociosos que se encuentran con máquinas paradas. Cada recesión tiene sus propias características y puede tener un desencadenante diferente. El crack de Wall Street puede ser considerado como el detonante de la Gran Depresión, como la "crisis del crédito" marca el inicio de la crisis actual. También es cierto que el pánico jugó su papel. En todas las crisis capitalistas aparentemente pueden jugar un papel factores accidentales. Tanto en la crisis de 1929 como en la actualidad, la crisis tarde o temprano iba a llegar. La producción industrial en EEUU pasó de un índice de 127 en junio de 1929 a 122 en septiembre, 117 en octubre, 106 en noviembre y 99 en diciembre. La producción automovilística pasó de 660.000 unidades en marzo de 1929 a 440.000 en agosto, 416.000 en septiembre, 319.999 en octubre, 169.500 en noviembre y 92.500 en diciembre.

En otras palabras, cuando explotó Wall Street ya estaba en camino la recesión en la "economía real". Galbraith, historiador de los acontecimientos, comenta: "La causa y el efecto pasan de la economía a la bolsa, nunca al contrario. Si la economía en 1929 hubiera sido sólida el efecto del gran crack de 1929 podría haber sido pequeño". Esta recesión en la producción se reflejó en el mundo de las acciones, de los sueños y las ilusiones. El pánico en Wall Street a su vez tuvo un efecto crítico en el mundo de la producción y los beneficios.

El colapso no tenía precedentes. En EEUU, entre 1929 y 1933, la renta nacional cayó un 30 por ciento y la producción industrial más o menos a la mitad. En 1933 más de una cuarta parte de la fuerza laboral estaba en paro. Según la Liga de las Naciones el desempleo mundial casi se triplicó entre 1929 y 1932.

Después de la Primera Guerra Mundial EEUU dotó de dinamismo a la economía mundial, y también llevó al mundo a la depresión. El auge estuvo alimentado por industrias nuevas y en expansión: producción en masa de automóviles y aplicaciones eléctricas, la generación de electricidad y la construcción.

Los estruendosos años veinte

El boom de los "estruendosos años veinte" tuvo similitudes importantes con el boom que terminó en 2007. El "boom" no estuvo acompañado de un aumento real de los salarios de los trabajadores sino que alimentó la desigualdad y los beneficios para los ricos. Entre 1925 y 1929 el precio de las acciones industriales en EEUU se triplicó. En 1926 era evidente el elemento febril especulativo que tenía el boom. La burbuja inmobiliaria de Florida durante los años veinte permite una comparación evidente con la burbuja inmobiliaria que impulsó el reciente boom. Y las burbujas estallan.

El elemento especulativo estuvo alimentado por la práctica de comprar acciones "en margen", es decir, poner un dinero que sólo representa una pequeña parte del precio de la acción. Mientras las acciones suben de precio parece que es un pasaporte hacia la prosperidad. Eso es exactamente lo mismo que el "apalancamiento" de los bancos hace un par de años, prestar treinta o incluso cincuenta veces lo que valen tus activos es lo que impulsó la burbuja inmobiliaria estos últimos años. En ambos casos la práctica terminó en lágrimas.

Pero cada crisis es diferente, aunque todas tengan elementos comunes. El crack de 1929 tuvo unas diferencias importantes con la actualidad. La Primera Guerra Mundial había fomentado la agricultura destinada a la exportación en el continente americano y en Australasia para alimentar a los soldados en Europa. En víspera de la guerra se había institucionalizado la sobreproducción y la miseria. En los años veinte el nivel de vida de dos tercios de la población mundial dependía críticamente del precio de los productos primarios, principalmente agrícolas. El colapso de los precios agrarios fue una causa importante de la caída del comercio mundial.

Otro factor de la reducción del comercio, que afectó a todos los países, fue la oleada de proteccionismo y devaluaciones competitivas que acompañó a la crisis. La devaluación adoptó la forma de desprendimiento del patrón oro. Este sistema internacional de pagos quedó destruido totalmente con la Gran Depresión. También hubo intentos de cargar el peso de la crisis sobre los hombros de otros países, con el consiguiente efecto de empobrecer a todos.

¿Por qué fue tan severo el crack de 1929? La contrapartida al crecimiento del comercio mundial en los años veinte, y su colapso en los treinta, fueron los flujos financieros entre países. En la teoría económica convencional los países pobres pedirán dinero prestado a las naciones ricas. Pero en los años veinte la bancarrota de Alemania se agudizó con las reparaciones de guerra que debía pagar a los "vencedores", Gran Bretaña y Francia, que a su vez entregaban el dinero a los ricos EEUU para pagar sus préstamos de guerra. Estos flujos monetarios eran perversos y en última instancia insostenibles. Su colapso rompió la cadena del crédito internacional y agudizó aún más la caída del comercio mundial.

De igual manera, estos últimos años el mayor deudor mundial ha sido EEUU, que ha vivido a costa de países relativamente pobres como China. Martin Wolf, el gurú del capital financiero ha avisado en repetidas ocasiones de que estos desequilibrios no pueden continuar. "El espectacular colapso del sistema financiero occidental es un síntoma de esta gran realidad... A largo plazo, la economía global tendrá que reequilibrarse. Si no lo hace, la economía mundial puede resquebrajarse. Como en los años treinta, ahora existe un peligro real".

Aún no hemos visto una espiral descendente de proteccionismo a gran escala o caos monetario, pero las tensiones están ahí y no se puede descartar.

La mayoría de los gobiernos entre 1929 y 1933 no pudieron o no tenían capacidad para intervenir en el colapso de sus economías, se limitaron a los clichés capitalistas sobre la necesidad de equilibrar el gasto público. Durante los últimos dos años los gobiernos capitalistas han intervenido masivamente para "evitar otro 1929". Más tarde trataremos la efectividad de estas medidas.
¿Qué provocó el crack de 1929?

Los keynesianos dicen que la razón principal fue una caída del gasto autónomo, especialmente en inversión. Es verdad que la inversión privada experimentó un colapso del 90 por ciento entre 1929 y 1933; la construcción cayó un 85 por ciento y la producción de bienes de capital un 75 por ciento. ¿Por qué? La razón parece ser que las oportunidades más rentables proporcionadas en los años veinte por el desarrollo de nuevas industrias y mercados se agotaron al final de la década. En otras palabras, de cualquiera de las maneras el boom habría terminado. El boom y la recesión son características normales del desarrollo capitalista.

Los monetaristas como Milton Friedman culpan a la caída de la oferta monetaria provocada por el colapso general del sistema bancario. En 1933, 9.000 bancos en EEUU cerraron sus puertas para siempre. Las tres principales oleadas de quiebras bancarias fueron 1930, 1931 y 1933. Evidentemente estas quiebras llegaron muy tarde cómo para ser la causa del colapso, aunque evidentemente empeoraron la situación. El caos financiero interactuó con el colapso de la producción y arrastraron aún más a la economía.

Kindelberger tiene razón cuando afirma: "Ni la teoría monetaria o giro autónomo del gasto, con o sin declive de la bolsa, tienen que ver con estos movimientos precipitosos. Ellos requieren una teoría caduca de la inestabilidad del sistema crediticio". (Manías, pánicos y cracks). El problema es que la producción bajo el capitalismo realmente es social. Los productores de todo el mundo dependen completamente uno del otro. Y sólo descubren esa realidad cuando el sistema de mercado y el sistema monetario que engrasa sus ruedas fracasan totalmente. Marx lo explicaba: "La ley de la gravedad se reafirma cuando una casa cae entre nuestras narices". Los gobiernos cuando llegaba la crisis a sus respectivos países veían como caían sus ingresos por impuestos y la espiral de gastos se disparaba. Eso tuvo el efecto natural de provocar déficit presupuestario. Este déficit fue denunciado por los economistas de la época como libertinaje financiero. El gobierno laborista británico en minoría sufrió la presión del establishment para equilibrar a toda costa el presupuesto. Así que decidieron reducir los subsidios de desempleo y bajar los salarios a los profesores y otros funcionarios. Naturalmente esa medida causó una división en el grupo parlamentario laborista. ¡Eso no era lo que necesitaba hacer el laborismo! Ramsey MacDonald y un puñado de traidores entraron en el gobierno "nacional" para aplicar estas medidas con el apoyo de los tories. Las posteriores elecciones, con todos los seguidores de los recortes económicos formando un bloque contra los candidatos del Partido Laborista Independiente, dejaron al partido con sólo 54 escaños en el parlamento. Más importante aún fue el golpe psicológico que representó para el movimiento obrero.

Nunca se debe olvidar que esta política de recortes fue un total fracaso y no llevó a la recuperación. Thatcher repitió la misma estrategia en la recesión a principios de los años ochenta. Su intención era bastante clara, hacer que la clase obrera cargue con el peso de la crisis. Eso es lo que ahora tienen en mente los tories bajo la dirección de Cameron para las próximas elecciones. El Nuevo Laborismo quiere mantener el gasto, alimentar el déficit gubernamental, antes de las elecciones del próximo año. Pero están de acuerdo con los tories en que serán necesarios nuevos recortes en el futuro para equilibrar los gastos del Estado.

Roosevelt llegó al cargo de presidente de EEUU en 1933, en medio de la recesión. Era un político capitalista astuto representando a los Demócratas. El New Deal encarnaba el primer reconocimiento por parte de los políticos burgueses de la profundidad de la crisis y el peligro que engendraba, amenazando la existencia del sistema capitalista en general.

El New Deal

El activismo económico de Roosevelt coincidió en muchos aspectos con el auge de la economía keynesiana en los años treinta, como una alternativa a la fracasada y anquilosada ortodoxia. Keynes de ninguna manera se veía como un representante del movimiento obrero, de hecho declaró: "La guerra de clases me encontrará en el lado de la burguesía culta". En lugar de equilibrar el presupuesto en los tiempos duros, Keynes pensaba que el gobierno debía gastar dinero, eso incluía incurrir deliberadamente en déficit presupuestario si era necesario, con el objetivo de mantener alta la demanda agregada. Cuando Roosevelt salió elegido puso a millones de parados a trabajar en distintos proyectos de infraestructuras públicas y para ello gasto dinero del gobierno. En esta sopa de letras los trabajadores no recibían un salario completo, sino que cobraban una parte en forma de ayuda para mitigar el hambre. (No existía un sistema universal de subsidio de paro). Eso fue una ayuda, no una cura, para el desempleo. Estos proyectos nunca abarcaron más de una cuarta parte de los desempleados.

Roosevelt también se ocupó de la sobreproducción de la única manera que puede hacerlo el capitalismo, destruyendo fuerzas productivas. Roosevelt tendió una mano a los agricultores. En 1933 les pagó para cosechar menos de 100 millones de acres de algodón (una cuarta parte de la cosecha de ese año) y se sacrificaron 6 millones de cerdos. Una locura, ¡perpetuar la pobreza en medio de la abundancia!

¿Funcionó el New Deal? No. Como sucede ahora, sectores importantes de la clase capitalista estaban más preocupados con reducir el presupuesto gubernamental que por ayudar a los parados. Después de ganar a su contrincante republicano en las elecciones de 1936 con el apoyo entusiasta de los pobres, en 1937 Roosevelt decidió, bajo la presión de la clase capitalista, reducir el déficit. Se eliminaron programas de ayuda y se empezó a recaudar los impuestos para la seguridad social federal. Como resultado el déficit federal pasó del 5,4 por ciento del PIB al 1,2 por ciento. Esta contracción coincidió con una profunda caída de la actividad económica (la ‘recesión Roosevelt') y el paro se disparó en 1937. Cientos de miles fueron expulsados de los planes de bienestar social y la esperanza de millones se desvaneció.

En 1940 había en EEUU más de 10 millones de parados. Como señala el economista keynesiano Paul Krugman: "Un gigantesco programa de obras públicas... restauró el pleno empleo, también conocido como Segunda Guerra Mundial". La otra cara de la guerra fueron los cincuenta millones de muertos. La clase obrera intercambió un horror capitalista por otro.

Hay una gran diferencia entre 1929 y la actualidad, y es que los gobiernos están interviniendo aterrados por las consecuencias políticas que tendría no hacer nada. En EEUU, antes de la elección de Roosevelt, el presidente Hoover no hizo absolutamente nada para aliviar la miseria. Sólo se le recordará en la historia por la palabra ‘hooverville', que describe las ciudades de chabolas creados para albergar a los parados y sin techo de la depresión.

Desde 2007 los gobiernos han intervenido contra el colapso. Han intervenido principalmente para rescatar a los bancos. Con esta medida han adoptado la posición de Mussolini ante la Gran Depresión, privada e individual. Las pérdidas son públicas y sociales. Han nacionalizado las pérdidas de los bancos y dejado los beneficios en manos privadas. Como resultado de esta política han añadido 1,5 billones de libras a la deuda nacional y por ejemplo Gran Bretaña tiene ahora un déficit superior al 10 por ciento del PIB. En EEUU los costes del rescate han alcanzado los 23,7 billones de dólares, aunque se han dado cifras aún más astronómicas. Se ha pedido prestado este dinero y después hay que devolverlo. Existe el peligro de que esta medida estrangule antes de que nazca a la futura recuperación.

Se ha utilizado la política monetaria para reducir los tipos de interés hasta alcanzar unos niveles históricamente bajos, pero no parece que tenga mucho efecto en la economía. En cuanto a la política fiscal, la política de déficit presupuestario como proponían los keynesianos no parece que esté impulsando la demanda agregada porque los bancos han utilizado el dinero de los rescates para reconstruir sus activos. En este momento no sabemos si la intervención gubernamental ha aliviado la recesión, pero lo que sí es seguro es que no es un billete ni un paso fácil hacia la recuperación.

Hay una parodia del marxismo y los marxistas en la que se afirma que nosotros damos la bienvenida a la recesión económica. Eso quiere decir que no nos importa mucho el sufrimiento de las masas. Que sólo nos preocupamos por el efecto de radicalizar su conciencia que tendrán estas privaciones. Que nos frotamos las manos y exclamamos: "¡Es una gran oportunidad!"

En realidad esas ideas están muy lejos del análisis sobrio de los procesos económicos y sus efectos sobre la conciencia que mostraron Lenin y Trotsky en sus escritos. Aquí tenemos un ejemplo: "El problema es que el aumento de la explotación no siempre eleva el espíritu combativo del proletariado. Así, en medio de una baja coyuntural, cuando aumenta la desocupación, sobre todo si sobreviene después de una derrota, el incremento de la explotación no provoca la radicalización de las masas sino todo lo contrario, su desmoralización, atomización y desintegración. Lo vimos, por ejemplo, en las minas de carbón inglesas inmediatamente después de la huelga de 1926. Lo vimos en mayor escala en Rusia, cuando la crisis industrial de 1907 coincidió con el aplastamiento de la revolución de 1905. Si en los dos últimos años el incremento de la explotación provocó un crecimiento del movimiento huelguístico, lo que es evidente, las bases de ese proceso se encuentran en el reanimamiento coyuntural de la economía, no en su declinación". (León Trotsky. El "Tercer período" de los errores de la Internacional Comunista. 8 de enero de 1930).

Crisis y conciencia

En general, no hay una relación automática entre crisis y desarrollo de la conciencia. Cómo pensarán los trabajadores y qué conclusiones sacarán depende de todo el período precedente de la lucha de clases y cómo lo han experimentado. Es verdad que la crisis provoca un profundo cuestionamiento de la naturaleza del sistema capitalista y su manifiesto fracaso. Las cosas no pueden seguir como antes. Pero puede que no cause una acción revolucionaria inmediata. Durante un período de años la crisis de 1929, que fue tanto política como económica, provocó perspectivas revolucionarias y contrarrevolucionarias por todo el planeta. Lo que sucedió en la lucha de clases en cada país dependió críticamente de la dirección de la clase obrera.

Tomemos el caso de la clase obrera británica. Los trabajadores británicos llegaron a la Gran Depresión sólo tres años después de la mayor derrota de su historia. En 1926 el TUC convocó una huelga general en solidaridad contra un intento concertado por la clase dominante de acabar con las condiciones que tenían los mineros, reduciendo sus salarios e incrementado sus jornadas laborales. La huelga general fue sólida. Provocó terror ante la perspectiva revolucionaria que se abría, los dirigentes del TUC cedieron sin ningún tipo de garantía y dejaron solos en la lucha a los mineros. Golpeados en el frente industrial, los trabajadores giraron al frente político y eligieron a un gobierno laborista en 1929. Este gobierno resultó impotente ante el aumento del paro que superó los millones en 1931. MacDonald y compañía fueron sustituidos por los tories y el laborismo casi desaparece en las urnas.

¿A dónde se suponía que debían dirigirse los trabajadores británicos? Habían sufrido una derrota industrial y política en cinco años. El viento golpeaba las naves de la clase obrera y la recesión profunda socavaba su posición negociadora. Los primeros años de la década presenciaron un sombrío desfile de manifestaciones de hambrientos y batallas locales contra los recortes del subsidio de paro. Es verdad que, a finales de los años treinta, algunos sectores de la clase obrera se habían recuperado lo suficiente para luchar, pero la nueva combatividad quedó truncada por el inicio de la guerra.

En EEUU, durante los años veinte, el sindicalismo sufrió un declive. Los únicos trabajadores que estaban organizados lo estaban en los sindicatos de rama. Pero, como vimos, una de las características de la década fue el surgimiento de las nuevas industrias de producción en masa como el automóvil con una mano de obra semi o no cualificada. Desde 1929 a 1932 el desempleo pasó a 15 millones, representando a un tercio de la clase obrera. Los que aún tenían trabajo se aferraban a él y padecían una atmósfera de terror en el centro de trabajo.

Desde un punto de vista superficial los trabajadores parecían acobardados. Pero sería un error absoluto ver esa situación como un síntoma de aceptación del capitalismo. Los trabajadores estaban furiosos, pero se sentían inútiles. Cuando la economía empezó a salir ligeramente de las profundidades de 1933 algunos trabajadores vieron la oportunidad de luchar.

Durante la década de 1923-1932 en EEUU hubo menos de 10.000 huelgas, que implicaron a menos de 4 millones de trabajadores. La compuerta se abrió en 1934 con las grandes huelgas en Toledo Auto-Lite, los camioneros de Minneapolis y con una huelga general de los estibadores de San Francisco. Estas huelgas estaban dirigidas por una nueva generación de líderes combativos, no la vieja generación de viejos dirigentes sindicales inclinados al pacto social y que habían dirigido los sindicatos durante los años veinte.

Oleada huelguística

Durante la década de 1936-1945 hubo 35.000 huelgas. Casi 16 millones de trabajadores participaron en la lucha. Correctamente se denominó "el salto de gigante del movimiento obrero", la oleada de sindicalización adoptó la forma de organización industrial, abarcando a todos los trabajadores de una empresa independientemente de su nivel de cualificación o trabajo que realizaban. La radicalización también se expresó en un cambio de actitud política. Cada vez más trabajadores luchaban por una verdadera alternativa de la clase obrera frente a los políticos capitalistas.

La década de los años treinta desembocó en el crack de Wall Street de 1929 y provocó agitaciones políticas. Hubo oportunidades revolucionarias en Francia y España, llevó a la negra contrarrevolución en la Alemania nazi, y finalmente a la guerra mundial. El determinante crítico de todo fue que el resultado dependía de la dirección del movimiento de la clase obrera. Por esa razón es necesario estudiar aquella época en un momento en que entramos en un nuevo período de turbulencia económica y política.

Desempleo en la zona del euro es el más alto en diez años

La tasa de desempleo en la zona del euro (16 países) aumentó en septiembre al 9,7%, su nivel más alto desde enero de 1999, despues de alcanzar el 9,6% en agosto, seg{un los datos publicados por Eurostat, la oficina europea de estadísticas. El total de desempleados en la zona euro llega a 15,3 millones, mientras en toda la Unión Europea (27 países), alcanza a 22,1 millones.

Entre los Estados miembros, la tasa de desempleo más bajos se registraron en los Países Bajos (3,6%) y Austria (4,8%) y más elevados en Letonia (19,7%) y España (19,3%). Los menores aumentos se registraron en Alemania, Italia y Bélgica.

Los precios al consumidor en la zona del euro se redujeron por quinto mes consecutivo en octubre, al 0,1% al año. La inflación anual en la zona euro se estableció en 0,3% en septiembre, -0,2% en agosto, -0,7% en julio y -0,1% en junio. Después del máximo histórico del 4% en julio de 2008, la inflación ha ido disminuyendo rápidamente y ha llegado a ser negativa a raíz de la caída en los precios del petróleo en la peor recesión que vive la región desde 1945.


Ataques terroristas en la Argentina 1992 y 1994: no fueron de origen islámico

James Fetzer, Adrian Salbuchi, Voltaire.net

Los atentados con explosivos de Buenos Aires en 1992 y 1994 contra los intereses de la comunidad israelí en Argentina que ocasionaron numerosas víctimas fueron para la prensa comercial, para Israel y Argentina de autoría islámica. Hoy gracias a los trabajos de muchos investigadores independientes como aquella del Dr. Oscar Abudara Bini o las conclusiones de Thierry Meyssan, hoy sabemos que se trata de una gran manipulación. Nuestro colega argentino Adrian Salbuchi nos aporta la última prueba, donde la víctima se convierte primero en sospechoso y finalmente en acusado.

Adrian Salbuchi ha sido entrevistado por el Dr. James H. Fetzer, fundador de Scholars for 9/11 Truth y conductor del programa radial estadounidense "The Real Deal". El Dr. Fetzer dio el pasado 11 de septiembre de 2009 una magistral conferencia en la Biblioteca Nacional de Argentina. Es la segunda vez que el investigador norteamericano visita Buenos Aires para participar a un evento conmemorativo con los trágicos sucesos del 11 de septiembre del 2001.

Siga leyendo en Voltaire.net


Fin a la crisis de Honduras


La crisis política en Honduras quedó en el pasado tras la firma del "Acuerdo Tegucigalpa-San José-Dialogo Guaymuras".

Las comisiones de Roberto Micheletti y Manuel Zelaya rubricaron al mediodía el documento, entregado poco después ante la secretaría del Congreso Nacional para que tome una resolución sobre la restitución del ex presidente "conforme a lo que establece la Constitución y las leyes hondureñas", dijo el presidente de este poder José Alfredo Saavedra.

siga leyendo en El Heraldo de Honduras, CM & la noticia

Más información: Obama corta ayuda a golpistas hondureños


viernes 30 de octubre de 2009

Algunas predicciones sobre el Crash de 1929


Esas son algunas predicciones que he encontrado en el blog de barry Ritholtz

* “Ningún Congreso de los EEUU anteriormente, se ha reunido con una perspectiva tan agradable como la del momento actual. En el ámbito doméstico hay tranquilidad y alegría…y con un registro de años de prosperidad jamás visto. En el ámbito exterior hay paz, con la buena voluntad que viene de la comprensión mutua”. (Calvin Coolidge, 4 diciembre 1928)

* “Cada vez parece más evidente que, en muchos aspectos, 1929 será considerado en la historia del país, como el año más notable desde la Guerra Mundial, con una demanda sostenida de bienes y servicios”. (The New York Times, agosto 1929)

Siga leyendo estas predicciones de 1929, en El blog Salmón


Enlaces viernes 30 de octubre


- Japón vivirá en deflación hasta el año 2012, El Economista
- Rato afirma que la crisis ha puesto en cuestión la eficacia del mercado, Cinco Días
- La banca española oculta 30.000 millones en crèditos dudosos, El Economista
- Banco de México: mora en hipotecas alcanza nivel más alto en 65 meses, La Jornada
- Otro récord de desempleo en Europa, BBC Mundo.
- Entre enero y junio cerraron 12 mil empresasen Ciudad de México, La Jornada
- Por qué la reforma de Wall Street está trabada en marcha atrás, Robert Reich. Rebelión


Nueva investigación sobre el 11-S


Gracias a Sergio, de El diamante rojo, he encontrado este nuevo documental sobre el atentado a las torres gemelas. Lleva 450 visitas en YouTube.

Algunas lecturas en este mismo blog sobre el 11-S:
- Algo sobre los mitos y mentiras del 11-S, comentario sobre el libro de James Fetzer en el cual se desmitifica el atentado, un trabajo que se suma a los realizados por Thierry Meyssan, Paul Thompson, Nafeez Ahmed, Michael Ruppert y David Ray Griffin, entre otros, que ponen en tela de juicio la versión transmitida por la administración Bush y seguida a rajatabla por los medios de comunicación.

En este post, es posible ver unos videos censurados como el ataque al Pentágono y la demolición de la torres gemelas.
En este otro artículo doy a conocer una entrevista al ex presidente italiano Francesco Cossiga, quien señaló valientemente al Corriere Della Sera que La CIA y el Mossad planearon el 11-S. Para el ex premier italiano, esta es "una verdad que conocen todos los dirigentes occidentales".


Parte 2:

Parte 3:

Parte 4:

Parte 5:

Parte 6:

Parte 7:

Parte 8:

Parte 9:



El cambio climático y el "palo de hockey"


El gráfico del palo de hockey ha sido un objetivo central en el debate sobre el cambio climático y es el eje de toda una controversia. Tanto de quienes buscan advertir sobre la gravedad de este fenómeno como de quienes lo niegan. Algunos, como Tim Lambert, lo consideran una farsa. Sin embargo, un artículo publicado esta semana en Scientific American, logra despejar algunas de las dudas que envuelven esta controversia; un debate que ha estado presente también en estas páginas a raíz del artículo Una acción por el cambio climático.

Siga leyendo en El Blog Salmón


jueves 29 de octubre de 2009

La letra olvidada

Cristian Warnken, El Mercurio

Una profesora hizo la clase más hermosa de toda su vida, en el día del paro, en la sala gris del colegio subvencionado, y no tenía por qué. Pero salió feliz de la escuela, silbando una canción cuya letra había olvidado.

El candidato a la Presidencia dejó de hablar por 24 horas, no hizo promesas, y acumuló silencio hasta llenar su mirada de verdad, y perdió tantos votos ese día, que su estratega comunicacional montó en cólera.

El sacerdote se paró en el púlpito y comenzó a confesar toda su honda duda que lo quemaba por dentro y habló de ella como quien habla de lo más sagrado y dejó de predicar en ese tono lastimero y monótono que hacía tan banales las misas de todos los santos días.

Seguir leyendo en El Mercurio

El periodista rompió la crónica abyecta que había redactado hace unos minutos y que le significaría unas palmaditas en el hombro de felicitación del editor de turno, y de sus manos salieron titulares inesperados, esperanzadores, noticias que siempre serán noticia. Y ese día el diario se vendió menos, pero el canillita voceó esos titulares como nunca lo había hecho, con una sonrisa que iluminó a los automovilistas iracundos atrapados en el taco.

En el otro extremo de la ciudad, una muchacha miró la soga con la que se iba a colgar de la viga más alta de su casa esa tarde, la extendió y salió a jugar a saltar la cuerda con sus vecinas menores que ella en la plaza. Y recordó la niña que había sido.

Los protagonistas del reality abandonaron su lugar de reclusión y decidieron no ser la carne de cañón del circo de todas las noches, los cómplices del plan de anestesia general de la población. Y dijeron: “La realidad está en otra parte”, y la pantalla quedó vacía unos minutos, y el rating bajó y subió vertiginosamente, mientras un locutor de continuidad trataba de explicar lo inexplicable. Alguien apagó por primera vez el televisor después de muchos años, abrió las ventanas y el cielo de la ciudad se derramó en su pieza, y recordó que las estrellas tenían nombre y experimentó un vértigo que la hizo sentir viva.

El alemán dueño del fundo no disparó contra el joven mapuche, y el joven mapuche no disparó contra el dueño del fundo, y ambos se miraron las caras en un segundo que parecía eterno, y olía a tierra, a sur, y se oyó el silbato de un tren, y se cruzaron de lado a lado unas palabras en mapudungún y alemán, que sonaron como una lengua común bajo la misma lluvia. Y un funcionario público dejó sobre la mesa la factura falsa sin terminar, sintió vergüenza y se asomó a la ventana y vio a un niño que caminaba peinado a la gomina, con su delantal recién planchado, en dirección al colegio a aprender algo nuevo. Y entonces recordó los viejos sueños, que se le habían gastado, y que se levantaron ante él apuntándolo con el dedo. Y quiso salir a la calle con una bandera a esperar que saliera el arco iris, pero sólo pudo ser militante de su propia noche, la noche oscura que espera al hombre que no se miente a sí mismo.

El dueño de la inmobiliaria, entretanto, el día que había coimeado al jefe de obras del municipio, miró su BlackBerry, y no encontró ningún mensaje y se sintió vacío, asqueado. Y no quiso ir al gimnasio a calmar esa angustia insoportable a la altura del pecho, y no llamó a su amante, ni colocó bajo su lengua la pastilla que le anestesiaba el hastío, y bajó desde el ascensor del edificio inteligente y, en vez de subirse a su cuatro por cuatro, se puso a caminar por las calles de la ciudad como no lo había hecho en años.

Y vagó sin rumbo cierto, y se cruzó con muchas caras anónimas (la de un escolar, una profesora, un joven mapuche, un funcionario, una adolescente saltando la cuerda), de las que ya no lo separaban sus vidrios polarizados; escuchó a un canillita vocear un titular increíble, y se sentó en un banco de una plaza pública y silbó una canción pasada de moda, de la que no pudo recordar la letra.

Según George Soros, se requiere "un nuevo sistema económico"


El inversionista y filántropo húngaro George Soros dijo en Budapest, Hungría, que la totalidad del edificio de los mercados financieros globales, que fue erigido sobre la falsa premisa de que los mercados pueden ser dejados a sus propios recursos, debe ser reconstruido desde su base y que se requiere un nuevo paradigma económico.

Soros, quien salió de su retiro en el 2007 para ayudar a administrar su firma de fondos de protección Soros Fund Management para lograr que superara la reciente crisis, anunció que establecerá y patrocinará un Instituto del Nuevo Pensamiento Económico (INET, por sus siglas en inglés), cuyo fin será alentar la investigación, los talleres y los programas que ayuden a desarrollar una alternativa al sistema económico existente.

Soros dijo que comprometerá 50 millones de dólares en un lapso de 10 años y que espera que otros donadores se le unan. INET será establecido en la Universidad de Cambridge en Inglaterra en abril del 2010. La Universidad Europea Central de Budapest, que organiza una serie de conferencias de Soros esta semana, también será uno de los centros de la red INET.

Tras culpar tanto a los reguladores como a los participantes en los mercados financieros, Soros dijo que "la reciente crisis es comparable a una tormenta de cien años. Tuvimos una serie de crisis que condujeron a la actual comparables a tormentas de cinco o 10 años. Los reguladores que enfrentaron de manera exitosa las tormentas más pequeñas fueron menos exitosos cuando aplicaron los mismos métodos a la tormenta de cien años".

Soros delineó sus teorías sobre el capitalismo y la tendencia de éste a crear burbujas y describió la crisis como él la ve. "Detrás de la burbuja 'ordinaria' de las hipotecas de mala calidad (sub-prime) en el 2007 había una superburbuja más grande creciendo durante un periodo más prolongado. El derrumbe sub-prime inició el estallido de la 'superburbuja', de la misma manera que una bomba ordinaria desata una explosión nuclear".

"El concepto equivocado que infló esta superburbuja fue la creencia falsa de que los mercados financieros se corrigen a sí mismos y que se les debe dejar a sus propios recursos, lo que a su vez condujo a un uso cada vez mayor de crédito y apalancamiento", dijo.

Soros considera que se requiere una reforma regulatoria fundamental. "Las autoridades financieras tienen que aceptar la responsabilidad de evitar que las burbujas crezcan demasiado rápido".

Soros argumenta que no es suficiente con controlar la oferta de dinero. La disponibilidad de crédito también debe ser vigilada.

Es necesario aplicar no sólo controles monetarios, sino también controles crediticios, como los requisitos de margen y los requisitos mínimos de capital, los cuales deben ser variados para controlar las burbujas de activos.

"Los fundamentalistas del mercado consideran esto como una crasa interferencia en el mecanismo del mercado, pero se equivocan. Cuando nuestros bancos centrales solían hacerlo no teníamos crisis financieras de las cuales hablar. Las autoridades chinas lo hacen en la actualidad y tienen un control mucho mejor sobre su sistema bancario".

Otras medidas propuestas por Soros incluyen una supervisión mucho más estricta de todos los principales participantes en los mercados financieros, incluyendo los fondos de protección y los fondos de riqueza soberana.

"Los derivados crediticios, como los swaps de incumplimiento crediticio y las opciones para productos y monedas, tienen una particular inclinación a los desequilibrios ocultos. Por lo tanto deben ser regulados y, si resulta apropiado, deben ser restringidos o prohibidos. La emisión de valores sintéticos debe ser sometida a la aprobación regulatoria al igual que los valores ordinarios".

Soros también considera que las autoridades financieras deben imponer regulaciones que aseguren que la garantía implícita otorgada a las instituciones más grandes en el sentido de que son "demasiado grandes como para caer" no será invocada.

"Al cumplir con su deber de evitar que el sistema se derrumbe, las autoridades han extendido esta garantía a todas las instituciones que son demasiado grandes para fracasar. Tales instituciones deben usar el apalancamiento y aceptar diversas restricciones sobre la manera en que invierten el dinero de los depositantes. Los depositantes no deben ser utilizados para financiar el comercio propietario".

Pero Soros advirtió que este es no es el momento adecuado para promulgar reformas permanentes. Primero se requiere el reemplazo de corto plazo del crédito evaporado por parte de la única fuente creíble de crédito que aún permanece, el Estado, el cual puede ampliar la deuda nacional y la base monetaria.

"El sistema financiero y la economía se encuentran muy lejos de un equilibrio y no pueden ser llevados de nuevo a condiciones cercanas al equilibrio por medio de una medida correctiva directa, del mismo modo en que cuando un auto se patina, primero se tiene que corregir la dirección del volante para luego corregir el rumbo. A medida que la economía se estabiliza se debe reducir entonces la base monetaria con la misma rapidez con la que el crédito revive, de lo contrario, la deflación será sustituida por la inflación. Aún nos encontramos en la primera fase de esta delicada maniobra. La reforma regulatoria debe esperar la segunda fase y se tienen que planear las fases de manera cuidadosa para no afectar la recuperación. Pero no podemos darnos el lujo de olvidarnos de esto".

La conferencia fue transmitida por videoconferencia por medio de un link con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston, Estados Unidos. En respuesta a una pregunta del MIT sobre si la crisis ocurrió debido a que los mercados no eran suficientemente libres y si los gobiernos interfirieron con el mercado a través de subsidiar los préstamos de vivienda baratos, Soros respondió que sin regulación, los mercados financieros se hubieran derrumbado hace mucho tiempo.

España quintuplica su déficit fiscal


El estado de España acumuló hasta septiembre un déficit de 62.780 millones de euros (92.914 millones de dólares) en términos de contabilidad nacional, es decir, el 5,96 por ciento del Producto Bruto Interior (PBI), dijo el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña.

Eso significa que se ha multiplicado casi por cinco en un año en comparación con el déficit de 13.507 millones de euros (19.990 millones de dólares) registrado en el mismo periodo del año pasado.

Este resultado fue consecuencia de pagos por 135.130 millones de euros (199.992 millones de dólares), un 22,6 por ciento más, mientras que los ingresos sumaron 72.350 millones de euros (107.078 millones de dólares, un 25,2 por ciento menos.

Según Ocaña, el elevado déficit registrado se debe a dos razones: la actividad económica débil y las medidas de impulso aprobadas por el gobierno para hacer frente a la crisis.

Ocaña resaltó que el gobierno mantiene su previsión de déficit para este año, que rondaría del 8,1 por ciento del PBI en el caso del Estado y del 9,5 por ciento para el conjunto de las Administraciones Públicas, aunque reconoció en la rueda de prensa que para que se cumpla este último las comunidades autónomas y los ayuntamientos tienen que cumplir con el objetivo que les ha marcado la ley y el Parlamento.

Ocaña señaló que las cifras del IVA ponen de manifiesto que las decisiones del gasto se siguen aplazando, aunque la caída se ha moderado de "forma muy notable", y puntualizó que la caída mensual del impuesto supone sólo una tercera parte de la caída anual, lo que refleja un menor descenso del gasto en consumo y del sector inmobiliario ligado a este impuesto.

Por último, los ingresos por impuestos especiales se elevaron a 14.316 millones de euros (21.187 millones de dólares), un 2,5 por ciento menos, y de este capítulo destaca la recaudación del Impuesto sobre el Alcohol y las bebidas derivadas, que cayó un 13,4 por ciento, mientras que la recaudación del impuesto sobre Hidrocarburos registró un descenso de 4,4 por ciento.

Caen exportaciones de manufacturas


Las exportaciones chilenas de manufacturas sumaron 4.511 millones de dólares en el periodo enero-agosto, 20 por ciento menos que en el mismo lapso del 2008, informó la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma).

No obstante, al analizar sólo el mes de agosto, se observa que los envíos con valor agregado anotaron un alza de 7,1 por ciento respecto al mes anterior, al sumar 659,5 millones de dólares, pero bajaron 9 por ciento al compararlas con igual mes del 2008.

En el año comprendido entre septiembre del 2008 y agosto del 2009, los embarques de manufacturas alcanzaron los 7.436 millones de dólares, 13 por ciento menos que lo alcanzado en todo el 2008, cuando éstos sumaron 8.457,5 millones de dólares.

Según el presidente de Asexma, Eduardo Moyano, las cifras revelan que los despachos del sector continúan contraídos, aunque comienza a verse un menor ritmo de deterioro, lo que hace prever que los envíos cerrarán el año en unos 6.700 millones de dólares.

En un análisis por rubro, al octavo mes del 2009 se observa que el impacto de la crisis es generalizado, siendo los más afectados los Productos Químicos (-47,3 por ciento) y Textiles (-45,4), seguidos por Manufacturas de Metal (-40,2) y las de Caucho y Plástico.

En cuanto a productos, si bien la mayoría redujo sus envíos al tercer trimestre, varios de los más significativos ya comienzan a mostrar interesantes alzas, como el caso de los vinos blancos en ensamblaje, que aumentaron sus exportaciones en 48,6 por ciento.

Por el contrario, los principales retrocesos los anotaron el Alambre de Cobre Refinado (-53,8 por ciento), las Conservas de Cholgas, Choros y Choritos (-37), y los Perfiles y Molduras de Madera (-33,5).

Noruega se convierte en el primer país europeo en elevar las tasas de interés


Norges Bank, el banco central de Noruega, aumentó su tasa de interés en un cuarto de punto desde un mínimo histórico a 1,5%. Este aumento se compensó con un importante paquete de estímulo fiscal presentado por el gobierno.
Noruega, impulsado por su petróleo en el mar y la gran industria del gas, ha tenido una recesión relativamente moderada en comparación con otros países escandinavos. Svein Gjedrem, gobernador del banco central, dijo:
"Afortunadamente para la economía noruega, los precios del petróleo se han mantenido relativamente altos y las medidas aplicadas también parecen haber sido eficaces.

"La demanda de los hogares en bienes y servicios y la disposición a pagar por la vivienda han vuelto a aumentar ... la crisis de liquidez en el sector bancario ha pasado y es conveniente eliminar gradualmente las medidas extraordinarias".


Noruega sigue así a Australia e Israel que ya han subido los tipos de interés desde sus mínimos históricos.

miércoles 28 de octubre de 2009

¿Cumple la economía con la leyes de la termodinámica?


La crisis financiera y la actual recesión mundial han desatado un intenso debate sobre las causas que la originaron, así como las que impidieron advertirla. Esta puede ser la comprobación de que los supuestos económicos son limitados y deficientes al estar basados en comportamientos ideales, pero ajenos a la realidad. La teoría económica ha tomado muchas ideas de la física de laboratorio, pero, sin embargo, no toma en cuenta las leyes de la termodinámica al sostener que una vez alcanzado el equilibrio de mercado, este es estable y permanente. Quizá en esta obsesión de lo inmutable radique el fracaso que hoy vive la macroeconomía.

Seguir leyendo en El Blog Salmón


domingo 25 de octubre de 2009

Bancarrota Bohemia


La música del genial Freddie Mercuri y una letra actualizada de Steve McDowell, convierten en comedia el auténtico drama urbano de muchos. Que el humor no falte nunca.



Enlaces 25/10/2009

- Los bancos no están bien, Paul Krugman. El País

- "El riesgo es que el crédito vuelva a descontrolarse", Entrevista a Raghuram Rajan. quien el 2005, alertó de la gran amenaza que suponían los novedosos productos bancarios que minimizaban el riesgo. Fue una descripción clarividente del colapso del sistema financiero que se produjo dos años después. Es verdad que no eligió un buen momento -su intervención estaba prevista para honrar el "positivo" legado de Alan Greenspan- pero también es cierto que cuando se está encima de la ola nadie quiere oír verdades incómodas.

- El Ibex se desmarca del PIB, David Hernández:
España será el último país en salir de la recesión entre las principales potencias económicas del planeta. Éste es el diagnóstico que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su última cumbre, celebrada en Estambul a principios del mes de octubre. El producto interior bruto (PIB) caerá un 3,8% en 2009 y un 0,7% en 2010, según cálculos del FMI. Sólo Irlanda lo hará peor dentro de la Eurozona. El organismo multilateral alertó además de que con una tasa de paro superior al 20%, el consumo de los españoles seguirá siendo muy pobre el próximo año.

- La estrategia de las 5 erres para mover la economía: rescate, recuperación, reconversión, reforma y reequilibrio

- La crisis imposibilita reducir el número de pobres: Banco Mundial, La Jornada:
La crisis económica echó por tierra la posibilidad de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), un conjunto de iniciativas a que se comprometió la comunidad internacional y que, entre otras acciones, buscaba reducir a la mitad el número de pobres en el mundo. "La pobreza no deja de crecer", aseguró aquí Graeme Wheeler, director gerente del Banco Mundial, quien advirtió que los efectos del cambio climático afectan con mayor intensidad a los países menos avanzados.

- "2010 será el peor año de la crisis"
2010 presenta una paradoja. Por un lado parece que vamos a vislumbrar el final del túnel, con crecimientos del PIB en la segunda mitad. Pero, por otra, será el año más difícil de la crisis. La capacidad de resistencia de las empresas se empieza a agotar. La morosidad seguirá creciendo, marcando tendencias más ralentizadas. El paro va a seguir aumentando, y nos enfrentaremos a menores volúmenes en general. Este cóctel pondrá a prueba la capacidad de las instituciones financieras.



sábado 24 de octubre de 2009

A 80 años de la Gran Depresión


Hace 80 años, el 24 de octubre de 1929, la bolsa de Wall Street sufrió un desplome brutañ. Las acciones cayeron en pocas horas más del 40% y las consecuencias no se dejaron esperar para la economía mundial. Al cierre del crédito le siguió el cierre de empresas y un aumento si precedentes en el desempleo. Este video nos presenta parte de la historia de este día, que nos ayuda comprender cómo la historia se repite.


Para comprender a fondo la crisis, recomiendo este link y ver la serie completa:
La sombra de la crisis

Costo de la crisis para América Latina será de 150.000 millones de dólares


El costo de la crisis para América latina superará los 150.000 millones de dólares, pese a que la región soportó el temporal económico mejor que en el pasado, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La entidad divulgó su cálculo en el informe ‘Panorama Económico Regional‘, que estima que la producción regional será un 3% más baja anualmente en promedio hasta 2014 debido a la crisis, una brecha que supera los US$150.000 millones.

El director del orgenismo, Dominique Strauss-Kahn, dijo que la recuperación económica global podría comenzar este año, antes que en el primer semestre del 2010, como lo había proyectado el panorama mundial del organismo.

Mientras que entre 2003 y 2008 la actividad económica de la región avanzó a una media de 4,7%, lo que permitió un descenso de la pobreza, de 2009 a 2014 el crecimiento se limitará solo al 2,7% anual.

Dentro de ese cálculo general se ocultan grandes disparidades. Brasil, Chile, Colombia, México y Perú salen con más velocidad del bache, en parte porque ahorraron en tiempos de ganancias y han podido estimular su economía cuando lo necesitaban.

Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela se benefician de la suba del valor de las materias primas, pero crecerán a un ritmo más bajo por estar menos integrados con los mercados financieros internacionales.

A una velocidad similar se recuperarán América Central, Panamá, República Dominicana y Uruguay, que importan materias primas, por lo que la escalada de precios les perjudica.

Los países que más se han perjudicado son aquellos que resiente una fuerte caída de las remesas, como Mexico, que tendrá un caída cercana al 7% durante el 2009.

Ver: Los países más golpeados por la crisis
Informe del Fondo Monetario Internacional

Enlaces 24/10/2009


- Un futuro incierto necesita nuevas teorías, Chris Martenson. Artículos Claves.
- nada que celebrar y mucho que lamentar, Xavier Caño Tamaño. Argenpress.
- El nuevo rey de la selva de Wall Street es……….. JP Morgan, Marc Garrigasait. Investors Conundrum
- La debilidad del dólar. ¿Será reemplazado", Alejandro Villagomez. Tintero económico diario.
- Kliksberg: “La Argentina puede salir de la pobreza, pero tiene que haber ética en la economía”, El Cronista
- México se "recuperará con más lentitud" por su vinculación con Estados Unidos, La Jornada.
- Los 12 proyectos: para revitalizar la marca Chile en el extranjero, Andrés Kattan. Diario Financiero




Una acción por el cambio climático

Más de 170 países participan hoy en la manifestación programada contra el cambio climático que busca alertar a los líderes mundiales para que en la cumbre que se celebrará en diciembre, en Copenhague, se sellen acuerdos definitivos. Hay 300 manifestaciones declaradas en China; 1.500 en Estados Unidos; 500 en América Latina y otras tantas en Europa. Todas para hoy, 24 de octubre. De acuerdo a lo previsto, las acciones comenzarán en Australia, donde se esperan centenares de miles de asistentes a los 230 eventos que se realizarán en el país.

El objetivo de estas manifestaciones es acordar un serio recorte a las emisiones de dióxido de carbono, el elemento que está transformando la vida en nuestro planeta, y que amenaza con hacerla desaparecer. Parte del conflicto se debe a que las negociaciones se hallan en punto muerto, con los países desarrollados y las naciones en vías de desarrollo sin lograr acuerdos sobre cómo financiar tecnologías más limpias para reducir las emisiones.

Siga leyendo este artículo en El Blog Salmón

Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

viernes 23 de octubre de 2009

Precio del cobre llega a su máximo nivel del año

El precio del cobre retomó la senda alcista interrumpida el miércoles, tras cuatro alzas consecutivas, y el jueves se ubicó en un máximo de 13 meses.

El principal producto de exportación chileno se transó en 297,8 centavos de dólar la libra, en la Bolsa de Metales de Londres, lo que se traduce en un alza del 3,46 por ciento en comparación con el día anterior.

La cifra constituye la tasación más alta del metal rojo desde el 29 de septiembre del 2008, cuando alcanzó los 298,9 centavos de dólar la libra.

Con esto, el promedio del mes alcanzó los 280,61 centavos de dólar; mientras que el anual llegó a los 216,89 centavos de dólar.

En tanto, la cotización futuro a tres meses finalizó en 299,0 centavos de dólar la libra, con una variación positiva de 3,55 por ciento.

Respecto a los stocks, estos aumentaron en 1.525 toneladas métricas (TM) a 364 mil 75; mientras que en lo que va del año acumulan un incremento de 24 mil 300 TM (+7,15 por ciento).

El alza del precio coincidió con las informaciones sobre el crecimiento de China, el principal consumidor de cobre, cuyo Producto Interno Bruto creció casi 9,0 por ciento en el tercer trimestre.

Vía | Argenpress

El Caballo de Troya de las Bolsas

S. McCoy, Cotizalia

Volvemos a estar en un momento crítico de los mercados. Empiezan a surgir voces que advierten de los peligros del sostenimiento en el tiempo tanto de unas políticas monetarias hiperexpansivas, de las que hasta ahora parece beneficiarse en exclusiva la economía financiera, como de una expansión del gasto público sin precedentes que amenaza con echar al sector privado de la economía. Por fin, algo de realismo. Junto a esto, los beneficios empresariales siguen sorprendiendo al alza (en un 70% de las empresas del S&P500 que han publicado hasta ahora) pero no tienen fuerza suficiente como para hacer que las bolsas rompan y se encaminen hacia nuevos máximos. Quizá porque gran parte de la mejora, como ya hemos comentado en repetidas ocasiones, radica más en una contracción de la inversión y en recortes de costes, que han mantenido los márgenes empresariales en máximos, que a un repunte de las ventas (Cotizalia VA, La bolsa y el milagro de los panes y los peces). Existe por tanto una cierta concienciación de que la fecha de caducidad del sweet spot (crecimiento bajo, tipos deprimidos, ausencia de inflación) se va acercando peligrosamente.

A las puertas de una crisis permanente

Cualquiera sea el perfil con que se mire la recuperación y la tendencia oscilante de las bolsas mundiales, los indicios del caracter profundo de la crisis en curso han borrado el optimismo de quienes pensaban que éste era un invento o un fenómeno transitorio. A medida que el desempleo para Estados Unidos (ver gráfica) llega a ser el mayor en seis décadas, se comprueba la gravedad de una situación que hace justo un año algunos no tomaron en cuenta cuando fue advertida en La caída de un avión en llamas.

Siga leyendo este artículo en Alto desempleo amenaza con crisis permanente

jueves 22 de octubre de 2009

Manifestación por el cambio climático: las 350 ppm



Este sábado 24 de octubre se llevarán a cabo manifestaciones en todo el mundo para presionar a los líderes mundiales a firmar en diciembre un tratado mundial que adopte medidas concretas sobre el cambio climático y el calentamiento global. Tal vez sea la última oportunidad para frenar el calentamiento global y salvar la vida en el planeta. Hay 300 manifestaciones declaradas en China; 1.500 en Estados Unidos; 500 en América Latina y otras tantas en Europa. De acuerdo a lo previsto, las acciones comenzarán en Australia, donde se esperan centenares de miles de asistentes a los 230 eventos que se realizarán en ese país.

Surge nuevo escándalo por bonos millonarios en Estados Unidos

David Brooks, La Jornada

Nueva York, 21 de octubre. Las grandes empresas financieras rescatadas este año con cientos de miles de millones de dólares de subsidios públicos están por pagar a sus ejecutivos las bonificaciones más grandes de la historia, mientras la tasa de desempleo llegó a su nivel más alto en un cuarto de siglo, y uno de cada seis estadunidenses vive hoy en la pobreza.

El furor generado por esta noticia ha obligado al gobierno de Barack Obama a adelantar hoy que en los próximos días anunciará medidas que ordenarán una reducción hasta de 50 por ciento en los paquetes de compensación total a los 25 ejecutivos más importantes de siete de las principales empresas financieras rescatadas por el gobierno federa: hasta 90 por ciento de reducción en pagos en efectivo (aunque, en algunos casos, recibirán acciones de sus empresas en lugar de pagos). Entre las firmas se encuentran Citigroup, General Motors y Bank of America, entre otros.

Siga leyendo este artículo en La Jornada

El martes Obama regañó una vez más al sector financiero, en un discurso en esta ciudad, donde afirmó: "sabemos que nunca más deberemos enfrentar una potencial calamidad por la especulación imprudente" de unos cuantos, y reiteró que es necesario promover reformas legislativas para imponer medidas que impidan la repetición de esta crisis, a lo que se oponen Wall Street y sus aliados.

Pero ni esto está aguando la fiesta de los banqueros.

Las siete empresas que serán afectadas por las nuevas medidas no incluyen las casas financieras más poderosas de Wall Street como Goldman Sachs, Morgan Stanley o JP Morgan Chase, entre otras que gozan de un auge al regresar –dicen críticos y analistas– a los mismos negocios especulativos de alto riesgo que detonaron la crisis.

El jueves pasado Wall Street celebró –con gorras, globos y más– que el índice Dow Jones de la bolsa de valores de Nueva York superó la barrera de los 10 mil puntos, una recuperación de más de 53 por ciento desde que tocó fondo en marzo pasado. A la vez, empresas financieras rescatadas reportaron un tercer trimestre de ganancias, algunas asombrosas, después de que hace un año estaban al borde del abismo, antes del programa de rescate gubernamental de 700 mil millones de dólares.

Reaparecen el champán y el caviar, mientras se calcula que las bonificaciones para los ejecutivos de empresas como Goldman Sachs (que destinaría 23 mil millones en bonos a ese concepto), JP Morgan Chase y Morgan Stanley podrían ascender en total a más de 140 mil millones de dólares, la recompensa más grande a los ejecutivos en la historia de las 23 empresas financieras, según un análisis del Wall Street Journal.

Por otro lado, el New York Times reporta que una mujer que antes era directora de un albergue para los sin techo se quedó sin casa y ahora vive en un albergue, junto con millones más.

Para millones de estadunidenses no hay nada que celebrar, y no fueron invitados a la fiesta que ellos pagaron. Todo esto ha generado un gran problema político para el gobierno de Obama, pues la percepción es que mientras los más ricos se felicitan por su gran fortuna y tentativamente proclaman el fin de la crisis, para casi todos los demás la cosa está peor.

Además de una tasa de desempleo de casi 10 por ciento (llega a más de 16 por ciento si se combina con el subempleo), unos 7.5 millones de hogares están en juicio hipotecario (nivel sin precedente), y ya se había registrado un incremento de 34 por ciento en bancarrotas personales entre enero y junio de este año, comparado con el anterior.

A lo anterior se agrega que el crédito a empresas medianas y pequeñas aún no fluye, el gobierno continúa absorbiendo bancos medianos y pequeños en quiebra por todo el país, los gobiernos estatales siguen al borde de la bancarrota y hay más hambre que nunca (36 millones de estadunidenses dependen de la asistencia federal para alimentarse).

Wall Street se burla mientras se abandona a los pobres

Un nuevo informe de la Academia Nacional de Ciencias difundido esta semana y que aplica una fórmula revisada, supuestamente más precisa, revela que uno de cada seis estadunidenses ahora vive en la pobreza. El nuevo cálculo de 47.4 millones en condiciones de pobreza agrega 7 millones más al número oficial reportado por el censo.

En contraste, la generosidad del gobierno con los ricos parece mayor de lo anunciado. Nomi Prins, experta financiera que trabajó en Wall Street, informa en The Nation que el programa federal para el rescate financiero de 700 mil millones es sólo una fracción del subsidio federal al sector financiero, el cual calcula suma un total de 17.5 billones de dólares.

"Wall Street se burla de nosotros. Las gigantescas firmas de Wall Street probablemente habrían cerrado si los contribuyentes no hubieran otorgando billones de dólares en fondos de rescate y apoyo", destacó Robert Weissman, presidente de Public Citizen, principal organización nacional de defensa del consumidor. Ahora, dijo, a un año de los rescates estos ejecutivos se atreven a pagarse sumas récord en compensación. Estos "pagos obscenos de Wall Street" deberían sacudir al Congreso e impulsar fuertes regulaciones, ya que son resultado de las mismas prácticas que llevaron al sector a la crisis, alertó.

El columnista del New York Times Bob Herbert escribió que durante las últimas décadas se ha dado cada vez más dinero a los ricos y "hemos abandonado a los pobres, puesto una llave de estrangulamiento sobre la clase media, y casi hemos llevado a la quiebra al gobierno federal, mientras se ha dado a los bancos y megaempresas y al resto de los que están en la cima de la pirámide económica casi todo lo que han deseado". Indicó que mientras millones sufren por el desempleo, "Wall Street festeja. Me asombra lo pasiva que ha permanecido la población de cara a esta atrocidad sostenida", lamentó.

"El capitalismo es la legalización de esta avaricia", comentó en entrevista con The Nation, el cineasta Michael Moore, cuya última película Capitalismo: una historia de amor, documenta el desastre financiero y sus consecuencias entre el pueblo.

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin

ShareThis