Un lapidario informe sobre la economía española ha emitido la consultora Ernst & Young, al señalar que la anémica situación de la demanda interna perjudicará el despegue de esta economía cuya tasa de paro no logrará bajar del 20% hasta el año 2012. Asimismo, advierte que el ajuste emprendido por el Gobierno para reconducir el desequilibrio fiscal no dará frutos y podría no cumplir con el objetivo de déficit público del 3% comprometido con Bruselas para 2013.
De este modo, Ernst & Young estima que España sólo podrá recortar su déficit al 4% en los tres próximos años, un punto más que el exigido por el Pacto de Estabilidad Financiera. Pese a ello, la firma ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para éste y el próximo año en dos décimas, al contemplar ahora una caída del PIB del 0,2% en 2010 (una décima mejor que la esperada por el Ejecutivo) y un crecimiento del 0,6% en 2011 (frente al 1,3% que prevé el equipo de Zapatero).