martes, 23 de febrero de 2010

Naomi Klein: Haití es un país acreedor, no deudor


The Nation

Si creemos a los ministros de Finanzas del G-7, Haití está a punto de conseguir algo que se merecía desde mucho tiempo atrás: el "perdón" total de su deuda externa. En Puerto Príncipe, el economista haitiano Camille Chalmers ha estado siguiendo estos acontecimientos con un optimismo cauto. La cancelación de la deuda es un buen comienzo, dijo a Al Jazeera en su versión anglo, pero "es tiempo de ir más allá. Tenemos que hablar sobre reparaciones e indemnizaciones por las devastadoras consecuencias de la deuda". En su declaración, la idea de que Haití es un país deudor, necesita ser abandonada. Haití, argumenta, es un acreedor –y somos nosotros, en Occidente, quienes estamos demorados en el pago de nuestras obligaciones-.

Nuestra deuda con Haití proviene principalmente de cuatro fuentes: la esclavitud, la ocupación estadounidense, la dictadura y el cambio climático. Estos reclamos no son fantasiosos, ni puramente retóricos. Se basan en múltiples violaciones de normas y acuerdos legales. Aquí, aunque demasiado brevemente, se ofrecen algunos aspectos destacados del caso haitiano.

lunes, 22 de febrero de 2010

Alternativas para enfrentar el futuro

- Un modelo cuantificado para la creación de empleo. Ramón Morata nos presenta este libro realizado por el equipo Multidis que investiga las raíces de la crisis española y busca las alternativas para la creación de empleo. A través del análisis de tres desequilibrios axiológicos (Necesidades, Paro y Financiamiento), los autores sostienen que se requiere de un pacto nacional para lograr un consenso unificador de fuerzas. Quizá parte de esto comience esta semana con las reuniones entre el gobierno de Zapatero y la oposición encabezada por Rajoy para enfrentar el futuro de España.

- Barry Eichengreen señala que Europa debe crear un mecanismo de financiación de emergencia adecuado para rescatar a Grecia, dado que sólo esto dará credibilidad a la Unión Europea. Por eso que la crisis de Grecia puede ser El caballo de Troya de Europa que la lleve a una integración política más profunda.

- José Amorós en Retales de Economía pone nuevamente el dedo en la llaga al denunciar que de los 5.462 millones de euros en ayudas públicas a las empresas españolas durante el año pasado, apenas el 3,4% ha ido a parar a las pymes, llevándose las grandes empresas las sumas más importantes. Es el colmo.


- Wolfgan Münchau, director asociado de Financial Times y presidente de Eurointelligence ASBL: Por qué me preocupa más España que Grecia

Más Lecturas:
- El comienzo de la cesasión de pagos a nivel mundial
- Immanuel Wallerstein: El caos como cosa cotidiana
- Michael Hudson: El camino a la servidumbre de Letonia
- El “síndrome santander”: la pesca de incautos de londres
- Molk: Nada debemos a la Unión Europea

Repensando la política macroeconómica

En relación a la actual crisis, ha habido un profundo debate en torno a las políticas macroeconómicas que se daban como perfectas y que han terminado desplomando a la economía global. En artículos como El Consenso de Washington en crisis o Fundamentalismo y realismo en economía, he planteado que gran parte de este fenómeno recesivo responde a situaciones que se arrastran durante décadas, y cuya falla está mucho más allá de la crisis subprime o la caída de Lehman Brothers. Esta falla interna obligó a los gobiernos de todo el mundo a reaccionar al unísono para evitar un descalabro aún mayor.

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sábado, 20 de febrero de 2010

Economía mundial bajo la amenaza de la inflación

Durante el año pasado muchos advirtieron que los planes de estímulo constituían el germen de una inflación que tarde o temprano destruiría el valor del dinero que tanto nos costó ganar. Ahora estamos en ese momento. Los mercados de bonos soberanos, desde los mínimos de diciembre de 2%, han subido 170 puntos básicos en seis meses. Y aunque la inflación se ha mantenido a raya, la pregunta es: ¿estamos a las puertas de la inflación?.

En gran parte del mundo, los indicadores comenzaron a reflejar cifras superiores a las esperadas. Los precios al productor en Estados Unidos subieron 1,4%, 60 puntos básicos más que lo pronosticado. En Canadá, los precios al consumidor treparon a su mayor ritmo en más de un año. Mientras tanto, el comité de política monetaria británica escribió otra carta al Tesoro explicando por qué la inflación está en un punto porcentual superior a la meta. Los países, desde Israel hasta Indonesia, también están teniendo problemas para contener los precios.

Muchas de estas rachas se deben a que aumentaron los costos de la energía y de los alimentos. Las comparaciones directas interanuales siempre fueron poco favorecedoras, pero deberían moderarse con el correr de los meses. También hay señales de que los precios reciben presiones en algunas mediciones importantes, por ejemplo las de los medicamentos de venta bajo receta en Estados Unidos. Si bien es correcto observar tendencias que no incluyan energía y alimentos, sería incorrecto buscar seguridad en los números benignos. Después de todo, los valores del combustible y del arroz importan tanto a los europeos como a los vietnamitas. Y si esos productos se vuelven más caros, las expectativas inflacionarias pronto pueden irse para arriba.

Quizás ya esté sucediendo eso. La tasa de inflación de equilibrio para los bonos del Tesoro a 5 años subió aún más en las últimas semanas. Eso es preocupante. Pero eso no garantiza inflación -la tasa de 1,9% todavía es bastante inferior al nivel de comodidad de 2,5% de la Reserva Federal y a la norma anterior a la crisis-. Seguramente, si la Fed estuviera preocupada estaría preparando a los mercados para un incremento en la tasa de Fondos Federales. En cambio, los pequeños ajustes a la tasa de descuento -casi irrelevante hoy en día-, sugiere que la Fed está relajada en lo que respecta a la inflación. Nadie debería estarlo.

jueves, 18 de febrero de 2010

Robert Mundell afirma que la mayor amenaza para el euro es Italia

La italia de Berlusconi es la mayor amenaza para el euro, de acuerdo al economista Robert Mundell. De esta manera, la crisis de la moneda europea que se inició en Grecia, se trasladó a Portugal y después a España, llega ahora a Italia.

La península se ha convertido en el nuevo blanco de las especulaciones por sus cuentas públicas y por el uso de derivados por parte de sus ayuntamientos para "esconder" deudas. En palabras del Nobel de Economía, Robert Mundell, "Italia es la mayor amenaza para el euro". Grecia podría emitir bonos a 10 años la semana que viene por 5.000 millones.

Ayer, el Tribunal de Cuentas italiano (Corte dei Conti) advirtió de que los derivados que habían adquirido los municipios del país pondrían en peligro las finanzas públicas durante décadas. Y es que el uso de derivados no se limita a los gobiernos, como en el caso de Grecia o la propia Italia, que los utilizó para unirse al euro.

El problema no es pequeño, ya que el tribunal calcula que unos 500 municipios tienen contratos por valor de 35.000 millones de euros, cantidad equivalente a un tercio del total de la deuda conjunta de las regiones, provincias y ayuntamientos.

Este tipo de contratos estaban diseñados, entre otras cosas, para cubrir los riesgos que suponen las variaciones de los tipos de interés para las emisiones de bonos. Sin embargo, al igual que en Grecia, se utilizaron para obtener liquidez para el gasto corriente o incluso, según el tribunal, con "fines especulativos".

El Gobierno italiano permitió este tipo de maniobras en 2002, pero el año pasado las prohibió y obligó a que toda la liquidez obtenida por estos medios tuviera que ser contabilizada como deuda. Aún con todo, los municipios italianos se enfrentan a pérdidas potenciales enormes, que en 2008, según el Banco de Italia, ascendieron a casi 2.000 millones de euros. El único respiro es que al estar muchos de ellos ligados a los tipos de interés, la bajada de los mismos ha aliviado las pérdidas.

La batalla entre las instituciones y los bancos ya se ha trasladado a los tribunales. El año pasado, por ejemplo, fueron incautados 476 millones a JP Morgan, Deutsche Bank y UBS, entre otros, acusados de haber estafado al ayuntamiento de Milán con contratos de derivados. Por otro lado, Italia, cargada con la segunda deuda más onerosa de la Eurozona, es la "mayor amenaza" para la economía del bloque de 16 miembros, según el premio Nobel de Economía Robert Mundell.

"Italia tiene que preocuparse", dijo ayer Mundell, profesor en la Universidad de Columbia, en una entrevista a Bloomberg en Nueva York. "Sería muy difícil rescatar a Italia. Tenemos que asegurarnos de que lo que se haga con Grecia, y posiblemente con Portugal y quizá con Irlanda, salve a Italia de ese problema".

Las autoridades italianas han tratado de impedir que se meta a Italia en el mismo saco que a otras economías menores de la Eurozona, las cuales han creado preocupación respecto de su capacidad para controlar sus déficits y deudas. El primer ministro Silvio Berlusconi dijo el 10 de febrero que esos países estaban "mucho peor" que Italia y que "los mercados nos brindaron su confianza".

Mundel explicó que el alto nivel de deuda de Italia crearía problemas para toda la región del euro si los crecientes costes financieros dificultan el pago de intereses por los préstamos del país. Italia tiene una deuda de cerca de 1,8 billones de euros, más de cinco veces la de Grecia y el equivalente de alrededor de un cuarto de la deuda de la Eurozona. El déficit italiano es del 5,3% del PIB, mucho menos que los de España o Grecia. Sin embargo, los bonos italianos a 10 años cotizan con un diferencial respecto al bund alemán de 85 puntos básicos, en niveles muy similares a los de los bonos españoles.

El FMI defiende la credibilidad y la fortaleza de las instituciones españolas y portuguesas

En clara referencia a la situación de Grecia, un informante del FMI declaró que España y Portugal muestran diferencias estructurales respecto a otros países de la zona euro, destacando la gran fortaleza de sus instituciones y su credibilidad:
"No queremos especular sobre los últimos acontecimientos en los mercados, pero sí quiero señalar, sobre Portugal y España, que vemos diferencias entre sus circunstancias y las de otras áreas de la zona euro", declaró David Hawley, del FMI.


Entre esas diferencias está "la fortaleza de sus instituciones y estadísticas nacionales, su credibilidad y buen historial", añadió Hawley, en clara referencia a Grecia.

España, que cerró 2009 con una caída del 3,6% del PIB y que ostenta el peor índice de desempleo de la zona euro, tiene graves dificultades presupuestarias, que han llevado en los últimos tiempos a movimientos especulativos en los mercados internacionales.

La UE decidió esta semana poner bajo tutela presupuestaria casi total a Grecia, una acción sin precedentes desde la creación de la moneda única europea, para atajar su nivel de déficit público. Por otro lado, el FMI ha asegurado que su papel en Grecia se limita a aconsejar a las autoridades sobre las cuestiones de reforma presupuestaria, tal como solicitó el país.

La misión técnica del organismo en Atenas en enero se ocupó de "cuestiones de administración fiscal, de política fiscal, de gestión presupuestaria y de reforma de las pensiones", declaró David Hawley.

"Grecia no ha reclamado apoyo financiero del Fondo", recordó el portavoz, que destacó que los Estados miembros de la institución "piden en forma rutinaria el peritaje del Fondo en materia de asistencia técnica".

Así es como Goldman Sachs juega con el dinero de la gente



Hay algo escandaloso en la forma en que Wall Street estafa a los contribuyentes. Los préstamos de dinero de la Reserva Federal a Goldman Sachs tienen el 0,25% de interés anual. Es decir que Goldman Sachs toma prestado el dinero casi libre de interés de la Reserva Federal.

Pero en lugar de prestar ese dinero a las pequeñas empresas, Goldman Sachs lo apuesta en el mercado de valores. Es decir, sigue operando igual que antes de la crisis; cuando hizo esa apuesta perdedora que obligó el rescate del gobierno.

Los hechos demuestran que todo sigue igual que antes: si Goldman Sachs hace una apuesta ganadora, mantiene el 100% de las ganancias. Así lo hizo durante el año pasado, obteniendo las ganancias que comenzarán a repartirse la próxima semana entre los ejecutivos: 23.000 millones de dólares. A los contribuyentes no les toca nada. Pese a que sin ellos, Goldman Sachs no existiría.


La forma en que Goldman Sachs gana dinero es apostando miles de millones de dólares al día. Todo para Goldman es la apuesta rápida del día. No invierte en el largo plazo. Así es como Goldman Sachs gana, mientras los contribuyentes pierden. Esto es lo que quiere cambiar Paul Volcker.

Volcker está pidiendo una versión moderna de la Ley Glass-Steagall para separar los bancos comerciales de la banca de inversión. Esta separación prohibiría a los bancos comerciales participar en operaciones por cuenta propia con fondos de su división comercial. De acuerdo a la Ley Glass-Steagall de 1933, Goldman Sachs no podría utilizar el dinero de los depositante para comprar acciones, sacando el dinero de su cuenta de ahorros sin el conocimiento del propio depositante.

Este es un aspecto central de la reforma financiera que debe realizarse para detener el abuso y el descalabro global que está en el fondo de la actual crisis financiera que afecta a todo el mundo.

martes, 16 de febrero de 2010

Paul Krugman: Anatomía de un eurodesastre

Esta es una traducción al español del artículo de Paul Krugman publicado en The New York Times: Anatomía de un eurodesastre. Es una buena síntesis de los problemas que afectan a Europa y, sobretodo a España, donde la moneda única da cuenta de sus serias debilidades. ¿Hay que terminar con el euro?. No, por nada, solo complicaría más la crisis. Hay que completar aquello que no se hizo cuando se instaló el euro: integrar en forma más coherente el mercado laboral europeo y alinear las políticas públicas como si toda Europa fuera un solo país.
Este es el artículo de Krugman:


Buena parte de la cobertura mediática de los problemas de la eurozona se ha centrado en Grecia, lo que es comprensible: Grecia está contra las cuerdas, más que cualquier otro país. Pero la economía griega es muy pequeña. De hecho, en términos económicos, el corazón de la crisis está en España, que es un país mucho más grande. Y, tal como he tratado de señalar en numerosos posts, los problemas de España no son, pese a lo que podamos haber leído, el resultado de una irresponsabilidad fiscal. Bien al contrario, los problemas de España ponen de manifiesto los "shocks asimétricos" que tienen lugar dentro de la eurozona, shocks que siempre hemos sabido que constituían un problema, pero que han resultado ser un problema aun mayor que el que los euroescépticos temían.

Así que pensé que podría ser útil explicar, a partir de un puñado de gráficos, cómo se metió España en la situación actual (toda la información que manejo procede de la base de datos del FMI World Economic Outlook Database). En la historia que voy a contar hay cierta simplicidad clásica -prácticamente se trata de un ejemplo de manual-; desgraciadamente, millones de personas están sufriendo sus consecuencias.
La historia empieza con la burbuja inmobiliaria. En España, al igual que en otros varios países, incluido el nuestro, los precios de los bienes raíces se dispararon a partir del año 2000. Esto llevó a masivas entradas de capital. De este modo, en Europa, mientras que Alemania lograba un enorme superávit por cuenta corriente, España y otros países periféricos sufrían un déficit enorme. Presento a continuación la comparación del saldo por cuenta corriente como porcentaje del PIB de Alemania y de España entre 2000 y 2009:



Estas enormes entradas de capital produjeron el clásico problema de las transferencias: elevaron la demanda de bienes y servicios españoles, lo que llevó a España a una inflación substancialmente superior a la de Alemania y a la de otros países con superávit. A continuación se ofrece una comparación de los deflactores del PIB (recuérdese que ambos países se encuentran en el euro, de modo que la diferencia refleja un aumento de los precios relativos españoles):


Pero entonces la burbuja estalló, lo que dejó a España con una demanda interior muy reducida -y bien poco competitiva en el seno de la zona euro, como consecuencia del aumento de sus precios y costes laborales. Si España hubiese tenido su propia moneda, ésta se hubiese podido apreciar durante la burbuja inmobiliaria, para depreciarse tras el fin de la misma. Pero, habida cuenta de que ni la tenía ni la tiene, España parece hoy estar condenada a sufrir años de acusada deflación y de altos índices de paro.

¿Qué papel juegan los déficits presupuestarios en todo esto? La situación presupuestaria española gozaba de muy buen aspecto durante los años del boom. Ahora se enfrenta a enormes déficits, pero esto es una consecuencia, y no la causa, de la crisis: la renta ha caído en picado y el gobierno ha gastado mucho dinero tratando de paliar el paro. Veámoslo en este gráfico, en el que se muestra el saldo presupuestario como porcentaje del PIB de los dos países considerados:


Así pues, ¿de quién es la culpa de todo eso? De nadie, en un sentido. En otro sentido, la élite de la política europea debe cargar con la responsabilidad: ella empujó con firmeza hacia la moneda única, desatendiendo advertencias que señalaban que exactamente este tipo de cosas podían suceder (aunque, como decía, ni siquiera los euroescépticos imaginaron en algún momento que las cosas podrían ir tan mal).

¿Estoy haciendo, pues, un llamamiento al desmantelamiento del euro? No: los costes de deshacer el desaguisado serían inmensos y altamente perjudiciales. Creo que Europa se encuentra ahora atrapada en su propia creación -el euro-, y necesita avanzar tan rápido como sea posible hacia el tipo de integración fiscal y de los mercados laborales que haría de tal creación una opción algo más factible.

Pero ¡ay! ¡Menudo desastre!


Traducción de Sin Permiso

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