jueves, 30 de julio de 2009

Tasa de desempleo subió a 10,7%

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La tasa de desempleo en Chile se ubicó en 10,7% en el trimestre móvil abril-junio, lo que implica un alza de 2,3 puntos porcentuales en doce meses y 0,5 punto porcentual respecto del trimestre anterior. Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa desestacionalizada registró un aumento de 0,2 puntos porcentuales respecto al trimestre móvil anterior.

Continuando con la tendencia, dijo el INE, la ocupación presentó su cuarta baja consecutiva en doce meses (-1,0%), mientras que la fuerza de trabajo anotó un incremento de 1,5% en doce meses.
“Esto se debe, principalmente, al aumento de mujeres que ingresan al mercado laboral, situación habitual en momentos de crisis económica, y también al incremento de quienes buscan trabajo por primera vez, dinámica que se produce desde fines de 2008”, dijo la entidad.


Con un aumento en doce meses de 11,3% en el trabajo por cuenta propia, las mujeres atenuaron la baja de la ocupación, mientras que el empleo en hombres disminuyó en 2,3% en doce meses. El empleo asalariado fue la categoría de mayor incidencia negativa.

Ver: La persistencia del desempleo en Chile

Cartografía de la recesión mundial


Esta imagen la trae hoy la revista The Economist. Como vemos, todo el mundo (salvo contadas zonas de Africa, Asia y América Latina) se encuentra viviendo la peor recesión mundial desde la Gran Depresión. Toda América del Norte; toda Europa salvo Noruega, Eslovenia y Eslovaquia; Rusia, Japón, Corea, Taiwán, Singapur, entre las economias emergentes. De los países BRIC sólo India y China muestran cifras expansivas (en verde); Rusia y Brasil tienen números rojos, así como Sudáfrica. En este continente, al igual que en América Latina con Argentina y Venezuela, hay muchos países al borde, en el límite de la recesión. De las economías grandes, países como Alemania, Japón y Rusia experimentarán caídas en el PIB del 7 por ciento este año.

Info | The Economist

Información mpliada en El Blog Salmón

Fed advierte que la economía se "estabiliza"


La economía estadounidense comienza a dar signos de estabilidad aunque en un nivel muy débil, de acuerdo al último informe de la Reserva Federal (Fed) conocido como "Libro Beige". En este informe hace hincapié en que la caída libre de la economía se ha desacelerado, aunque habrá un "prolongado período de debilidad".

Incluso el Presidente Barack Obama fue bastante cauto al señalar que "Es probable que estemos presenciando el principio del fin de la recesión", advirtiendo que no hay consuelo para aquellos que han perdido sus puestos de trabajo: "Sabemos que los tiempos difíciles no han terminado todavía".

El mercado laboral es uno de los puntos negros del Libro Beige. Grandes cantidades de empleos siguen siendo eliminados cada semana, lo que hace irreversible en el mediano plazo una disminución del paro. Se estima que las cifras de desempleo seguirán aumentando hasta el primer trimestre del próximo año, dada la incapacidad de los planes de estímulo de absorber la enorme cantidad de trabajadores desempleados que supera los 15 millones de personas.

Info | The Beige Book

miércoles, 29 de julio de 2009

Producción industrial cae 13% en primer semestre


La producción industrial de Chile cerró el primer semestre con una fuerte caída, acumulando un descenso de 12,9 por ciento en los primeros seis meses del año, según informó hoy la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa). Las ventas industriales se redujeron un 10,6% y las ventas internas un 11,1% en igual periodo. Observando sólo las cifras de junio, la producción industrial registró una caída de 14,2%, mientras que las ventas físicas retrocedieron 11,1%. Las ventas internas se redujeron 8,6%.

Entre los factores que explican esta disminución está la caída de la industria pesquera (32,1%), afectada por la menor producción de salmón y de harina de pescado (a consecuencia del virus ISA), a lo que se sumó la fuerte contracción en la producción de alimentos para animales, orientados principalmente a la salmonicultura.
Por sector de destino, la producción de bienes orientados a la construcción mostró una caída de 19,2% en junio, incidiendo 2,9 puntos porcentuales en la caída total de la industria.

A nivel de sectores, al igual que en meses previos, los productos metálicos, maquinarias y equipos registraron una caída anual de 30,6% en junio, la mayor a nivel de sectores, arrastrados por la menor producción de productos metálicos de uso doméstico, productos de acero y por el cierre de plantas en la industria automotriz. El ritmo de la contracción ha disminuido lo que da cuenta de que se está tocando fondo. En términos mensuales la producción industrial retrocedió un 0,2% respecto a mayo, su menor ritmo de contracción desde febrero de 2009. Es decir, nos hallamos en plena fase de "estancamiento" y la pregunta que sigue es ¿Cuánto tiempo permaneceremos aquí?
Al respecto, el Banco Central ya no tiene nada más que decir.

Microsoft y Yahoo! se unen contra Google


Después de más de un año de rumores y pasos en falso, dos de las grandes empresas de las tecnologías informáticas han acordado fusionarse para contrarrestrar la gigantesca maquinaria de Google. Microsoft, el gigante de la industria del software, y Yahoo, proveedor de los motores de búsqueda que dan sentido a la red, han forjado una alianza estratégica para ejercer presión sobre Google.

De esta manera, Yahoo, la empresa liderada por Jerry Yang que el año pasado se negó a una oferta de compra por 47.500 millones de dólares por parte de Microsoft, esta vez ha aceptado los términos de fusión en un claro intento por competir en mejores condiciones contra su rival Google, que no sólo lidera el terreno de la búsqueda y terminó con los llamados “portales”, sino que con su navegador Google Chrome ha quitado terreno a Internet Explorer, y con su sistema operativo Chrome OS amenaza con mermar la empresa creada por Bill Gates.

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martes, 28 de julio de 2009

Calentamiento global: mayor a lo previsto


El calentamiento global será mayor a lo previsto para los próximos años de acuerdo a un estudio que investiga el aumento de la actividad solar, los volcanes y el fenómeno de El Niño.
La investigación, que se publicará en Geophysical Research Letters, es la primera en evaluar los efectos combinados en cuatro factores: las emisiones de dióxido de carbono (CO2); el calentamiento del sol; la actividad volcánica y la oscilación meridional de El Niño, fenómeno por el cual el Océano Pacífico altera las corrientes marinas con masas de aire que calienta las aguas de sudamérica y provoca estragos a nivel mundial.

El análisis pone de manifiesto que la relativa estabilidad de las temperaturas globales de los últimos siete años se explica principalmente por la disminución de la luz solar asociada a la fase descendente de 11 años del ciclo solar. Esta tendencia ha enmascarado el calentamiento producido por las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero.

Dado que la actividad solar se recuperará en los próximos años, las temperaturas se incrementarán en un 150% de la tasa prevista por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU. Este es un elemento a tener en cuenta.

Arturo Pérez-Reverte: "Los amos del mundo"

Este artículo de Arturo Pérez-Reverte (El club Dumas, La tabla de Flandes, El maestro de esgrima) fue publicado por El Semanal, el 15 de noviembre de 1998, a los pocos días de la quiebra de Long Term Capital Management, uno de los primeros hedge fund que se derrumbaron producto de su excesivo apalancamiento. Transcurridos once años desde su publicación, este artículo tiene plena vigencia. ¿Quien dice que esta crisis no fue advertida por nadie?

Arturo Pérez-Reverte: "Los amos del mundo"

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del ordenador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro. Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo. Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro. Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, y meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados. Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, oh prodigio, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no. Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recae directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia, con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros y a veces con su puesto de trabajo Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena. Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
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Transcripción íntegra del articulo de Arturo Pérez-Reverte publicado en El Semanal 577, el 15 de noviembre de 1998.
Enlace a El Semanal

Cinco consecuencias filosóficas de la crisis

La actual crisis económica no se limita a una cuestión de estadísticas, ni se reduce al devastador impacto social del desempleo y la incertidumbre. Con la debacle mundial, hizo agua una particular visión del mundo que pareció dominante e irreversible con la caída del muro de Berlín. Esta visión se cristalizó en algunas frases famosas como el "fin de la historia" de Francis Fukuyama, "la sociedad no existe" de la primer ministra británica Margaret Thatcher o los 10 mandamientos del consenso de Washington que impulsaban la liberalización-desregulación-privatización global.

El nuevo dogma tras la derrota del comunismo era todo el poder al sector privado, el mercado como medida de racionalidad económica y utopía, y el individualismo más descarnado como principio ético ordenador. Con la debacle económica esta visión del mundo también entró en crisis. BBC mundo identificó cinco consecuencias filosóficas.

1. Filosofía política-económica

La ley de la oferta y la demanda ejerció un reinado absoluto en la formulación de política económica de las últimas tres décadas. Según el pensamiento clásico, la oferta y la demanda funcionan como un perfecto sistema homeostático (autorregulado) que tiende al equilibrio perfecto y cuenta con un regulador infalible: el precio.

A mucha demanda y poca oferta de un producto, el precio sube hasta alcanzar la suma que el mercado puede pagar por ese bien. A la inversa -poca demanda, mucha oferta- el precio se achata hasta que alguien lo adquiere convencido de que no lo va a encontrar más barato. Ni el premio nobel otorgado al economista Joseph Stiglitz por su investigación sobre el papel que la información cumplía en este mercado -la información con que cuentan los miles o millones de integrantes de un mercado particular no es perfecta y por lo tanto, el precio refleja otras variables- destruyó esa confianza ciega en este funcionamiento homeostático.

Con esta premisa teórica, ¿qué mejor que desregular todo y dejar que el mercado se encargue de los equilibrios económico-sociales?... Pero al parecer la realidad económica está llena de fenómenos impredecibles. En las llamadas burbujas, como la inmobiliaria de las hipotecas "sub-prime" que desató la actual crisis, ¿dónde está el mecanismo autoregulador del mercado en estas burbujas? ¿Reflejaba el precio siempre al alza de la propiedad la situación de la demanda y la oferta?

La conclusión más obvia es que demanda, oferta y precio forman parte de un mecanismo económico-social infinitamente más complejo que esa crasa simplificación que se ha aplicado durante tanto tiempo.

2. Crisis del racionalismo de mercado

Las preguntas precedentes ponen en entredicho una premisa fundamental de la ley de la demanda y la oferta: el racionalismo de los mercados. El ser humano viene buscando la racionalidad en materia económica y filosófica desde hace mucho tiempo. La planificación económica que hizo furor después de la crisis del 29 y la posguerra buscó sintonizar la producción y el consumo con las necesidades de una sociedad.

Con el derrumbe del comunismo, el mercado se impuso como única lógica global. Según esta ideología, el mercado era racional y eficiente para asignar recursos, tanto en el ámbito laboral, como productivo y financiero. La debacle mostró que el mercado tiene la misma dosis de irracionalidad, capricho, imprevisibilidad que cualquier individuo o grupo humano.

Esto nos enfrenta a un problema inquietante: Si los mercados o el Estado no son la base de un funcionamiento socio-económico racional, ¿quiere decir que estamos a merced de los elementos?

3. Consecuencia Axiológica: teoría de los valores

Este aparente desamparo de nuestra praxis económico-social se complementa con una crisis de fundamentos éticos. Desde los años 80, y en particular con la caída del muro de Berlín, se impuso un individualismo a ultranza que se basaba en una teoría del egoísmo como valor organizador ideal de una sociedad. La teoría se retrotrae a Adam Smith y su consideración de que la mejor manera de comportarse socialmente - de beneficiar al conjunto- era que cada uno persiguiese su propio interés ya que la "mano invisible del mercado" iba a arreglar todos los entuertos que se produjesen en el camino.

Adam Smith jamás negó la acción social ni la labor del Estado, ni la presencia de los valores (la justicia era fundamental en su sistema) como se interpretó con ignorancia o mala fe tiempo después. Pero uno de sus seguidores, Friedrich Von Hayeck y su discípulo Milton Friedman radicalizaron sus ideas. Ayn Rand, una novelista y filósofa que empezó a ser conocida en los años 40, le dió vuelo filosófico y subjetivo a este viraje, planteando que el egoísmo - la búsqueda ciega del propio beneficio- era el fundamento de la civilización.

Entre sus discípulos se encontraba Alan Greenspan, quien años después estaría al frente de la Reserva Federal de Estados Unidos de 1987 a 2006, es decir, durante el período de la más completa desregulación financiera. El mismo Greenspan reconoció ante el Congreso que su edificio teórico tenía fallas. "Estoy asombrado. Durante 40 años o más las pruebas apuntaban a que este sistema estaba funcionando excepcionalmente bien", dijo Greenspan.

El consenso hoy es que la búsqueda desenfrenada del propio beneficio ha sido determinante en las dos megacrisis mundiales de los últimos 80 años - la gran depresión y esta crisis. ¿Se necesita alguna otra prueba que el impacto devastador de estas dos debacles?

4. Azar, causalidad, incertidumbre

Una premisa que viene del iluminismo y que durante dos siglos nos sostuvo con su fe, fue la posibilidad de correspondencia entre lo que decíamos y la realidad. Esta correspondencia era el fundamento del conocimiento científico y la predicción de fenómenos y tendencias.

Desde principios de siglo XX ha habido numerosos cuestionamientos a esta premisa (desde Ludwig Wittengstein hasta el principio de incertidumbre del físico Werner Heisenberg y el radical relativismo de los posmodernos), pero una fe básica en sus fundamentos ha sobrevivido en muchos campos, entre ellos la economía. Dos conocidos financistas, bien inmersos en los debates de la filosofía, creen que esta crisis exige volver a pensar las cosas.

George Soros estudió filosofía en la London School of Economcis con Karl Popper y acaba de publicar sus conclusiones en "The Crash of 2008" que lleva el sugestivo subtítulo de "El nuevo paradigma de los mercados financieros". Según Soros, pretender que los mercados financieros reflejan la marcha de la economía real y se manejan por la oferta y la demanda es desconocer el papel fundamental que cumple la subjetividad y un proceso que llama reflexividad. El valor del oro o la propiedad no sube porque refleje como un espejo una realidad subyacente de demanda y oferta, sino porque los operadores del mercado por su misma interacción influyen en este precio como sucede en las burbujas financieras que se arman en torno a un producto o el comportamiento en manada (todos quieren comprar o vender un producto al mismo tiempo)

Otro inversor con iguales inclinaciones filosóficos, Nassim Nicholas Taleb, publicó en 2007 "El cisne negro", en donde dice que sólo podemos predecir lo obvio y jamás el cambio. Taleb lo pone con el ejemplo del cisne negro. Durante mucho tiempo se pensó que todos los cisnes eran blancos porque la observación había acostumbrado al hombre europeo a que así eran las cosas. Hasta que en Australia apareció un cisne negro y hubo que revisar todo.

Según Taleb nadie predijo ningún cambio sísmico en la historia humana. Desde el advenimiento del cristianismo hasta la caída del comunismo y los atentados del 11 de septiembre, sucedieron sin que nadie los anticipara, aunque a posteriori se construyó una narrativa explicativa llena de causas que volvían inevitables estos fenómenos. Si no podemos anticipar lo más importante, ¿qué sabemos?

5. Consecuencia ontológica

Después de todo lo dicho, cabe formularse la pregunta central de la ontologia, la rama de la filosofía abocada al conocimiento sobre los entes. En este universo económico-social: ¿qué existe?, ¿qué es lo real? En el siglo XVII Descartes tuvo que retrotraerse a su propio pensamiento para alcanzar una certeza subjetiva sobre qué existía efectivamente: pienso, luego existo. El pobre Descartes no vivió en este mundo casi irreal de las finanzas del siglo XXI.

Si es relativamente fácil fundamentar la realidad de la producción y el consumo, es mucho más complejo comprender el status existencial de instrumentos financieros como los famosos activos tóxicos (deudas prácticamente incobrables) o los derivados (contratos de compra a futuro apostando al valor que tendrá este producto o activo: materia prima, hipotecas, moneda, etc), fundamentales para comprender la crisis que vivimos.

En 2007 se calculaba que el PIB mundial (todo los bienes y servicios que produjo el mundo) era de 63 millones de millones de dólares. En ese mismo año se estimaba que el mercado de los derivados era de 596 millones de millones - casi 10 veces más que lo que producía el planeta.

El valor del PIB se refiere a algo tangible.

¿Qué realidad tienen esas gigantescas apuestas a precios futuros que son los derivados o las burbujas? Esta pregunta no se la hacen sólo los neófitos en materia económica. "En términos filosóficos los economistas son materialistas para quienes las bolsas de trigo son mucho más reales que las carteras de bonos", explicó al "The Economist" Perry Mehrling del Barnard College, Columbia University.

Y, sin embargo, la economía tiene una realidad mucho más elusiva como lo demuestra el funcionamiento mismo del dinero. "El dinero no es algo completamente real. El dinero es la promesa de que uno va a poder comprar algo. Igual que el dinero que uno tiene depositado en el banco. Uno tiene una promesa de que el banco va a pagar. Si el banco quiebra, la promesa deja de existir", explicó a BBC Mundo Jon Danielsson de la London School of Economics.

Si se multiplica esto por las miles de millones de transacciones diarias que se hacen en dinero contante o en bonos, títulos y otras volatilidades del mundo financiero, se ve cuántas promesas se quebraron.

Tomado de BBC Mundo

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