En la medida que pasan los días, nos vamos encontrando con situaciones que ponen en evidencia el error de cálculo que cometió la administración de Donald Trump, en su reciente agresión en contra de Venezuela y en contra de su pueblo.
José Gregorio Biomorgi, Al Mayadeen, desde Venezuela
El país que vio nacer a figuras como Bolívar, Miranda, Juana La Avanzadora, Sucre, Luisa Cáceres, Zamora, Chávez, entre muchos otros héroes y heroínas de nuestra historia, se caracteriza por ser una nación rebelde, que ha rechazado siempre la tutela de potencias extranjeras.
El pueblo de Bolívar también es noble, pacífico, amigable, y abrió los brazos a todos aquellos hermanos que recibimos en nuestras tierras, los cuales muchos de ellos vinieron de países que atravesaron situaciones complejas en algún momento de su historia reciente. Esta ha sido nuestra actitud en más de 200 años de historia republicana.
Los venezolanos somos gente de paz. Amamos la paz. Promovemos la paz. Y defendemos la paz por sobre todas las cosas.
En días reciente, el pueblo de Venezuela fue víctima de una agresión sin precedentes en su historia. Una embestida desproporcionada, vil, cobarde, sin razón alguna, donde murieron más de un centenar de personas, generando terror y desconcierto en la ciudadanía. Este horrendo crimen bien puede considerarse un crimen de guerra y de lesa humanidad.
En un sistema de justicia imparcial y equilibrado en el mundo, este acto tendría consecuencias legales muy serias. Pero ya sabemos el sistema en el que vivimos, cuyas reglas de convivencia y respeto ciudadano se han roto completamente e impera la ley del más fuerte. Los salvajes más fuertes jugando a ser Dios. Pero esto sería tema para otro artículo.
En varias ocasiones, repetimos una y otra vez que luego de la gran movilización militar que había emprendido los EEUU en el Caribe, bajo el argumento falaz de “lucha contra el narcotráfico”, que se cayó por su propio peso, la administración de Trump había caído en una trampa muy peligrosa y de la cual iba a ser muy complicado salir.
Uno de los escenarios que estaban sobre la mesa era la posibilidad de lanzar un ataque de falsa bandera, con el fin de tener la excusa necesaria y poder sentarse a conversar con el Gobierno Bolivariano, visto el fracaso de la política de máxima presión. Pero este escenario suponía la búsqueda de una solución inteligente que antepusiera la prudencia por encima de la arrogancia e incompetencia.
Dolorosamente para nuestro pueblo, se impuso la irracionalidad, la soberbia, la arrogancia y la acción emprendida fue más allá de lo inimaginable. Se ejecutó un ataque desmedido contra instalaciones militares y civiles, en el cual murieron más de 100 personas y secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa la diputada Cilia Flores.
¿Qué hay detrás de este ataque? ¿Cuál era verdaderamente la intensión? ¿Acaso secuestrar al presidente Maduro y a su esposa? ¿Qué ha pasado luego de ese funesto día, el cual pasará a la historia como el día de la vergüenza americana?
Es muy prematuro para dar respuestas precisas a tantas interrogantes. Pero algo es seguro, como lo afirmó la presidenta (E) Delcy Rodríguez: “esta es una mancha que quedará para la historia entre Venezuela y los EEUU”. Pero volvamos al hilo del análisis que veníamos haciendo. Veamos algunos acontecimientos que han ocurrido luego de la cobarde agresión:
- El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, luego de interpretar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), instruye a la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, a que se juramente como Presidenta Encargada.
- Posteriormente, se juramentó la nueva Asamblea Nacional (AN) para el período 2026-2031, la cual resultó electa en mayo 2025.
- Acto seguido, la AN procede a juramentar a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, como manda nuestra CRBV.
- El Consejo de Seguridad de la “moribunda” ONU, a pesar de las vergonzosas y serviles deliberaciones y posiciones de algunos países, rechazaron los argumentos esgrimidos por los EEUU para justificar la cobarde agresión contra el pueblo de Venezuela.
- A lo interno de los EEUU, comienzan los ataques en contra de la administración Trump, por lo que consideran una actuación violatoria de las leyes internas. A lo externo, comienzan las críticas incluso de aliados de los EEUU y se ven movilizaciones en el mundo entero en contra de las acciones bélicas de la administración Trump, exacerbándose el sentimiento anti estadounidense.
- Trump y su equipo de supremacistas se dan cita con las grandes petroleras del mundo en la Casa Blanca y el resultado de dicha reunión está a la luz de todos. Algunas empresas incluso le recordaron a Trump que tuvieron que abandonar Venezuela luego que en su primera administración se le impusiera sanciones a la nación sudamericana.
- El senado de los EEUU aprueba una resolución que busca limitar incursiones de la administración Trump en Venezuela la cual, aunque no vinculante, da muestras del hartazgo de las acciones del César, incluso por parte del Estado Profundo.
A todo esto, hay que sumarle tres situaciones que le han complicado la tarea aún más al inquilino de la Casa Blanca:
- Quisieron mostrar al presidente Maduro como un trofeo de guerra y este, con su actitud valiente y su frente en alto, le volteó la tortilla y se ha convertido en un símbolo de dignidad y resistencia. Como escribió alguien, fueron por un Noriega y les está saliendo un Mandela.
- El asesinato de Renee Nicole Good en Minneapolis (Minnesota), a manos del ICE, amenaza con incendiar a los EEUU , que está al borde de una guerra civil que muchos no quieren ver.
- El pueblo de Venezuela, con un grado de conciencia y madurez que ha sorprendido al mundo entero, ha entendido lo que está en juego y se ha amalgamado alrededor del liderazgo Bolivariano, manteniendo la calma y la paz, sin abandonar las calles, exigiendo la liberación del presidente Nicolás Maduro y su esposa.
Todo esto en su conjunto (sin dejar de lado los archivos de Jeffrey Epstein), ha descolocado a la administración Trump y a sus halcones de la guerra, quienes desesperadamente comienzan a utilizar a sus mercenarios venezolanos serviles para promover una narrativa y posicionar temas sensibles como el de los “presos políticos” y colectivos armados, entre otros, y han emprendido una campaña sin cuartel en contra de figuras históricas del chavismo, creyendo que así lograrán dividirnos.
¿Qué buscan los halcones de la guerra? Justificar ante la opinión pública interna y externa una nueva agresión en contra del pueblo de Venezuela. De los mercenarios venezolanos no hablaremos por ahora. La historia se encargará de ponerlos en el lugar que merecen, el basurero.
Todo lo que hemos descrito anteriormente nos conduce a una sola conclusión: la agresión vil y cobarde en contra de Venezuela constituye un error de cálculo grave para la administración Trump y ya comienza a pasarle factura.
No hay que subestimar nunca a una persona desequilibrada al frente de la potencia más grande de la historia de la humanidad, con un ego sin límites y muy sensible a la adulanción. Y mucho menos, si esa potencia está en declive y la desesperación reina por el templo del César.
Sin embargo, con las evidencias que se tienen hasta ahora, a nadie le deben quedar dudas que la operación de cambio de régimen en Venezuela fracasó y que los errores de cálculo de un grupo de supremacistas incultos y mediocre, pero con un poder incuestionable, está socavando las bases el imperio.
Que nadie nos desvíe de nuestros objetivos. Mantener la paz en Venezuela. Rescatar a nuestros hermanos Nicolás Maduro y Cilia Flores. Y seguir fortaleciendo nuestras capacidades internas en nuestra Patria libre y soberana. Saldremos más fortalecidos Esto ha sido un golpe muy duro, de eso no hay dudas. Vivimos tiempos difíciles. No solo en Venezuela, sino a nivel mundial. El "Invierno Oscuro" ha llegado. Pero incluso en estas circunstancias, ¡NOSOTROS VENCEREMOS!

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