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miércoles, 21 de octubre de 2026

No dejemos que las grandes tecnologías dicten el camino de la humanidad

En Silicon Valley, algunas de las personas más ricas del mundo creen tener el poder de crear una especie superior


Bernie Sanders*

¿Deberíamos los seres humanos seguir controlando nuestro planeta? ¿O deberíamos ser remplazados como especie dominante? Por absurdas que parezcan estas preguntas, y por obvias que parezcan las respuestas, los oligarcas de las grandes tecnológicas que financian la revolución de la inteligencia artificial (IA) han respondido de maneras que deberían alarmarnos a todos.

En Silicon Valley, algunas de las personas más ricas del mundo creen tener el poder de crear una especie superior. Sam Altman, director de OpenAI, escribió en 2017 que la IA permitiría a los humanos convertirse en “la primera especie en diseñar a sus propios descendientes”. Sin embargo, lo que esto significa para los humanos sigue sin estar claro. Según Altman, o bien impulsaremos la inteligencia digital “y luego nos desvaneceremos en una rama del árbol evolutivo, o bien podremos descubrir cómo sería una fusión exitosa”. En otras palabras, los seres humanos están ante una decisión: enfrentarse a la extinción o fusionarse con las máquinas. “Creo que la fusión ya ha comenzado”, añadió Altman, y es “probablemente nuestro mejor escenario”.

De manera similar, Dario Amodei, director de Anthropic, ha hablado de la posibilidad de otorgar derechos a los modelos de IA. “No sabemos si los modelos son conscientes”, explicó, y añadió: “Pero estamos abiertos a la idea de que podrían serlo”.

lunes, 19 de octubre de 2026

La intifada global

Mientras el centro se fragmenta, la periferia aprende la lección que los imperios olvidan. Los pueblos comienzan a reconocerse en una misma causa

Jorge Majfud, Rebelión

Esta semana, un estudiante, retirado de los marines de Estados Unidos, se me acercó al final de una clase para preguntarme:

–Pero acaso usted no cree que Irán, Rusia o China pueden invadirnos?

Contesté: –No. Ese es otro miedo inoculado por los mercaderes de la muerte. Son los imperios los que invaden; los demás deben resistirlos. Si un día China nos invade, será porque este país ha insistido en que lo haga: los de arriba, porque las guerras y los conflictos son su mejor negocio y estrategia. Los de abajo, por su vocación de esclavos y por su ausencia de conciencia de clase.

Es una vieja superstición, promovida por los medios mercenarios, según la cual los imperios caen porque un enemigo exterior los invade. “Roma cayó por las invasiones bárbaras”, repiten los textos de historia, como si un puñado de tribus germánicas hubiese podido con la maquinaria que había aplastado a Cartago y al mismo Atila en la actual Francia.

Los imperios no caen porque los invaden; los invaden porque caen. Si algún día China pone una base militar en Estados Unidos, será porque esta sociedad aceptó, con pasión, no sólo 800 bases en otros países, sino por un suicidio colectivo: desigualdades obscenas, explotación y demonización de los trabajadores (propios y ajenos), marginación de los desposeídos, odios raciales, religiosos, de clase, divisiones inoculadas por los señores feudales… La fórmula perfecta para un conflicto civil a escala. Mientras la prosperidad de la vampirización imperial dura, el fanatismo patriótico disimula la colonización interior. Luego llegan los demagogos vendiendo nostalgia y más odio, no para retrasar la caída, sino para acelerarla.

jueves, 15 de octubre de 2026

La inteligencia humana, la inteligencia artificial y el futuro de la guerra algorítmica

Cuanto más aleja la tecnología al actor, más debe aumentar su responsabilidad

Lorenzo Maria Pacini, Strategic Culture

De persona a objetivo

¿Qué será de la humanidad cuando la tecnología sea capaz de reconocer, clasificar, rastrear y, en última instancia, matar a seres humanos sin que quienes ejecutan los ataques los hayan visto jamás? Mi amigo Mohammad Reza Dehshiri se hizo precisamente esta pregunta, y su respuesta es contundente. El peligro, escribe, no es la inteligencia artificial, sino la inhumanidad artificial; es decir, la posibilidad de que las máquinas se vuelvan más precisas precisamente cuando los humanos dejen de sentirse responsables de lo que esas máquinas hacen en su nombre.

Con este artículo, inicio una serie que toma el análisis de Dehshiri como punto de partida e intenta llevarlo más allá. Si el problema es la «inhumanidad artificial», la respuesta no puede estar en una IA «más ética», como si la ética fuera un módulo que se instalara a posteriori en un sistema que ya ha sido diseñado. Necesitamos recuperar una categoría que la jerga tecnológica ha vuelto casi innombrable: la inteligencia humana, entendida no como un vestigio que hay que proteger en medio de las complejidades de la automatización, sino como una forma de conocimiento con características propias y distintivas, que ningún aumento en la potencia computacional puede reemplazar.

domingo, 11 de octubre de 2026

Del Nord Stream al "Estrecho Trump": el plan de Washington para desindustrializar Europa


Giuseppe Masala, l'AntiDiplomatico

En más de una ocasión hemos dejado claro que la causa subyacente de la actual crisis geopolítica reside en la falta de competitividad en los mercados mundiales del país hegemónico en la era posterior a la caída del Muro de Berlín: los Estados Unidos de América.

Esta falta de competitividad no se debe únicamente al surgimiento de nuevos actores capaces de desafiar a Estados Unidos en los frentes industrial y de investigación, como China, ante todo. Su ascenso se vio favorecido, además, por la decisión de Occidente de trasladar gran parte de su producción al Imperio Celestial Comunista, con el objetivo de explotar la enorme reserva de mano de obra barata que China podía ofrecer y, por lo tanto, aumentar drásticamente tanto las ganancias directas (beneficios corporativos) como las indirectas (impulsando esa enorme fábrica de dólares sintéticos llamada Wall Street). A largo plazo, los cálculos de Estados Unidos han resultado catastróficamente erróneos: China no solo ha proporcionado mano de obra barata, sino que también la ha aprovechado para reducir la brecha con Occidente en investigación, tecnología, industria y, finalmente, en el ámbito financiero y, por consiguiente, político y militar. En resumen, es Estados Unidos quien ha alimentado en su seno al competidor que lo está relegando a una posición subordinada en el escenario del poder mundial.

jueves, 1 de octubre de 2026

El imperialismo y su encrucijada

En este artículo el autor señala la importancia de los comicios presidenciales que se celebrarán en primera vuelta el 4 de octubre de 2026, ya que está en juego la soberanía nacional, que peligraría si triunfa el bolsonarismo, ya que su proyecto es de absoluta sumisión al poder imperial usamericano
Flávio y Eduardo Bolsonaro junto a Donald Trump
en el despacho Oval de la Casa Blanca. Mayo 2026

Jair de Souza, Rebelión

Mirando en retrospectiva las últimas cuatro décadas de nuestras contiendas electorales, llegamos a la conclusión de que Lula se enfrenta hora al más insignificante e inepto de todos los adversarios con los que se ha confrontado a lo largo del tiempo.

Hay casi un consenso entre los analistas de que el representante del clan bolsonarista que encabeza la principal plataforma opositora logra ser incluso menos culto, más grosero y troglodita que el propio patriarca a quien debe su designación. En sus dos décadas de actividad parlamentaria, jamás ha ejercido protagonismo en nada de real relevancia, ni ha heredado siquiera el carisma demencial que caracteriza a su progenitor.

No obstante la validez de estas observaciones, Lula está inmerso en la más encarnizada campaña electoral de su vida. ¿Qué podría explicar esta contradicción tan aberrante?

Para empezar a aclarar el panorama, hay que tener en cuenta que la columna vertebral de las fuerzas enemigas del pueblo brasileño no está constituida por los personajes que integran nominalmente el movimiento nazifascista conocido como bolsonarismo. En realidad, estos no pasan de herramientas al servicio de aquellos que, en esencia, determinan la agenda que deben asumir.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Cuando los monstruos caminan entre nosotros


Henry Giroux, Counter Punch
Tenemos muchos monstruos que destruir.

–George Seferis

Pero, ¿cómo puede alguien decir la verdad sobre el fascismo si no está dispuesto a denunciarlo abiertamente, a menos que esté dispuesto a alzar la voz contra el capitalismo, que es lo que lo engendra?

–Bertolt Brecht

Hace más de cuatro décadas, el compositor e intelectual griego Manos Hadjidakis lanzó una advertencia que hoy se lee menos como una reflexión sobre el fascismo y más como una profecía de nuestro tiempo. El mayor peligro, sugirió, surge cuando nos acostumbramos al monstruo, cuando su presencia ya no escandaliza la conciencia y su violencia comienza a integrarse en la rutina diaria. La tolerancia no disminuye al monstruo; multiplica las condiciones que le permiten prosperar, fortaleciendo su presencia en la vida pública hasta que la propia monstruosidad adquiere la autoridad para gobernar. En este caso, el colapso de la conciencia es inseparable de la disociación entre «creencia y juicio, convicción y acción».

Hemos llegado a ese momento.

Los monstruos ya no se esconden en las sombras. Ocupan oficinas presidenciales y ministerios, comandan ejércitos y fuerzas policiales, controlan plataformas digitales, dominan las pantallas de televisión, administran fronteras, construyen centros de detención y transforman el sufrimiento ajeno en teatro político. Su discurso de purificación racial, deportación masiva, exterminio, venganza y descarte ya no produce la indignación que antes generaba. La crueldad se exhibe como fortaleza. La humillación se convierte en entretenimiento. El espectáculo del sufrimiento se transforma en fuente de placer político. Lo que debería ser insoportable se vuelve familiar; lo que debería provocar resistencia se integra en la rutina diaria.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Un mundo patas arriba

¿Podrán las civilizaciones reunir los fragmentos de conocimientos y perspectivas más antiguas para proporcionar el contexto necesario para que el discurso moral vuelva a ser inteligible?

Alastair Crooke, Strategic Culture
Esquema de una charla impartida en la Escuela Superior de Economía de Moscú, el 7 de septiembre de 2026
El futuro global suele plantearse como el de un mundo multipolar o multinodal, con la suposición implícita de que los estados se llevarían mejor y resolverían sus diferencias más fácilmente mediante el diálogo que mediante la guerra.

Este meme circuló ampliamente en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial. Se escribieron libros que sugerían que la guerra era imposible: el texto definitivo sobre este concepto, publicado originalmente en 1910 con el título de La gran ilusión, se convirtió en un éxito de ventas internacional.

Su autor, Norman Angell, argumentó que, debido a la gran dependencia de las naciones de un sistema comercial global altamente interconectado, el costo económico de la guerra superaría restringido cualquier posible beneficio. Afirmó que una nación victoriosa sufriría la misma ruina económica que la vencida, lo que haría obsoleto el concepto tradicional de conquista militar. Su argumento fue interpretado popularmente como una forma de hacer que la guerra fuera "imposible".

lunes, 21 de septiembre de 2026

De qué manera nos matará la inteligencia artificial

El verdadero peligro inminente de la inteligencia artificial podría ser mucho más físico y silencioso: una insaciable demanda energética y de recursos que acelera el colapso climático

Julio Fernández Peláez, Rebelión

Mientras figuras como Sam Altman y Dario Amodei advierten sobre un alarmante 10% de riesgo de extinción humana por la pérdida de control de la IA, investigadores y líderes como Yann LeCun o Donald Trump tildan estas alertas de maniobra mercantil o simple bulo. Más allá de la ciencia ficción y la carrera militar por la supremacía autómata, el verdadero peligro inminente de la inteligencia artificial podría ser mucho más físico y silencioso: una insaciable demanda energética y de recursos que acelera el colapso climático. ¿Estamos educando a una tecnología sobrehumana para competir y destruir antes de enseñarle valores?

Dentro de las aplicaciones más conocidas de la IA destaca la militar.

Es posible que el desarrollo de esta tecnología ayude a los humanos a comprender mejor el mundo en el que viven y a comprenderse a sí mismos, lo que redundará positivamente si el conocimiento obtenido se emplea para proteger el planeta y las civilizaciones. Sin embargo, por el momento —y esta es una triste realidad—, la loca carrera para construir una supermáquina inteligente capaz de pensar por sí misma y tomar decisiones propias es la misma carrera de los gobiernos por garantizar su supremacía en todo tipo de armas autómatas y autónomas. Así que, por ahora, la mayor utilidad que tiene la IA desde un punto de vista estratégico es cómo matar a otros humanos antes de que nos maten a nosotros.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Economía de la burbuja de la IA: El colapso inminente y el día después


José Grosso, Counter Punch

Al revisar las páginas de negocios en los últimos tiempos, se observa una interesante dicotomía. Por un lado, la inversión en IA continúa en auge, acaparando alrededor del 80 % del capital de riesgo en EE. UU. durante el primer trimestre de 2026. Las empresas de IA representan aproximadamente el 40 % del valor de los mercados bursátiles estadounidenses. Casi todas las ganancias del S&P 500 en 2026 provinieron de empresas de IA. Como señaló Ruchir Sharma en una columna para el Financial Times el año pasado: «Estados Unidos es ahora una gran apuesta por la IA».

Por otro lado, el Wall Street Journal informó en julio que "las empresas estadounidenses han decidido repentinamente dejar de derrochar dinero en IA". Desde Uber, que gastó todo su presupuesto de IA para 2026 en medio año, hasta Salesforce, las empresas están gastando menos (y parecen estar inclinándose más hacia modelos de código abierto de China). Según Wired , incluso Meta está poniendo fin formalmente a lo que equivalía a un programa de incentivos de "maximización de tokens" para empleados. La empresa les comunicó a los trabajadores que sus evaluaciones de desempeño ya no dependerían de cuánto usaran las herramientas de IA (claro, no hace mucho Meta despilfarró 83 mil millones de dólares en su proyecto Metaverso).

sábado, 12 de septiembre de 2026

El uso de información privilegiada demuestra conocimiento previo del 11-S

Las compras y posiciones cortas de docenas de acciones en casi todas las industrias imaginables que de una forma u otra se beneficiaron o resultaron perjudicadas como resultado del 11-S aumentaron incongruentemente en las semanas previas al fatídico día

Kit Klarenberg, Al Mayadeen

El 12 de septiembre de 2001, reinaba el caos. Sin embargo, mientras los gobiernos de todo el mundo intentaban comprender la catástrofe del día anterior, y antes de que se estableciera un móvil, se identificara a los responsables o se esclarecieran otros hechos básicos, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) inició una investigación sobre un posible uso de información privilegiada por parte de personas desconocidas con un conocimiento aparentemente preciso de los atentados del 11-S. Las pruebas parecían abrumadoras. Los principales periodistas se burlaban abiertamente de la improbabilidad de que numerosas operaciones bursátiles profundamente anómalas realizadas inmediatamente antes de los ataques fueran mera coincidencia.

En primer lugar, varias empresas notablemente afectadas por el evento sufrieron ventas en corto repentinas a niveles inexplicables durante las semanas previas. En otras palabras, los inversores apostaron a que ciertas acciones tendrían un mal desempeño en el futuro cercano y buscaron obtener ganancias en consecuencia. Por ejemplo, tan solo cinco días antes del 11-S, se realizaron más de 2000 ventas en corto contra United Airlines, 90 veces más en un solo día que en todo el mes de agosto. El precio de las acciones de la compañía se desplomó tras los ataques, convirtiendo 180 000 dólares en ventas en corto en 2,4 millones de dólares.

Mientras tanto, se realizaron inversiones sustanciales de forma fortuita en empresas privadas de seguridad, inteligencia y defensa que se beneficiaron enormemente de los atentados del 11-S y la subsiguiente «Guerra contra el Terror». El 10 de septiembre, la compra de acciones del importante contratista de defensa estadounidense Raytheon se multiplicó por seis . Tan solo una semana después, cuando el Pentágono comenzó a comprar en masa los misiles Patriot y Tomahawk, el buque insignia de Raytheon, en preparación para la invasión de Afganistán, las acciones de la empresa se dispararon un 37 %. Otras importantes acciones del sector de defensa, como Boeing y Lockheed, también experimentaron un comportamiento bursátil atípico antes del 11-S.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Los costos de la desordenada transición a la multipolaridad

La actual clase política mundial, forjada en los últimos 35 años, fue inculcada en la idea de haber presidido el “fin de la historia” y haber dado paso a una era de paz perpetua. Impulsados por esta ideología, creyeron que la política occidental dominaría indefinidamente al planeta. Esa fantasía ideológica aún persiste a pesar de que la distribución del poder ha cambiado.

Glenn Diesen, Glenn Diesen Substack

El sistema internacional tiende naturalmente hacia un equilibrio de poder, en el que ningún Estado ni grupo de Estados puede imponer su voluntad a los demás. Este equilibrio, que limita a todas las grandes potencias, puede verse alterado si una de ellas es derrotada en una guerra o colapsa internamente. Sin embargo, los Estados no se equilibran por sí mismos y adoptarán políticas expansionistas si no encuentran restricciones. La consecuencia previsible es que una potencia desequilibrada impulsará políticas expansionistas que la agotarán, mientras que otras potencias emergentes en la periferia comenzarán a contrarrestar colectivamente al hegemón. De este modo, el sistema internacional vuelve al equilibrio.

El breve momento unipolar

El colapso de la Unión Soviética alteró el equilibrio internacional de poder, dejando al mundo con una sola superpotencia. La consecuencia era previsible: Estados Unidos adoptaría una estrategia de seguridad hegemónica que condicionaría la paz a su primacía global. Sin ningún contrapeso a su poder, Estados Unidos se expandió en todas direcciones, participando en guerras y ampliando alianzas militares como la OTAN. El pensamiento estratégico se deterioró porque la potencia hegemónica podía estar en todas partes a la vez sin necesidad de definir prioridades. Asimismo, también pudo cometer numerosos errores, ya que contaba con la capacidad financiera para absorber el coste de sus excesos.

martes, 8 de septiembre de 2026

Operación Cóndor 2.0: El Caballo de Troya Sionista que Coloniza la Derecha Latinoamericana


David Antonio Calero Lainez, Geopolitika

América Latina arde, pero no precisamente en un fuego revolucionario, sino bajo el yugo silencioso de una nueva colonización. Asistimos a una paradoja política brutal: la derecha, que tradicionalmente enarbolaba la bandera de la soberanía nacional, hoy se ha transmutado en un ejército de títeres al servicio de Washington y Tel Aviv. La pregunta que muchos callan por corrección política debemos gritarla: ¿Por qué la derecha proisraelí ha ganado tanto terreno si sus líderes no responden a sus pueblos, sino a intereses foráneos?

La respuesta es tan incómoda como evidente. No se trata de un despertar ideológico genuino, sino de una estrategia de dominación meticulosamente diseñada. Es la evolución de la Doctrina Monroe, financiada por el globalismo y bendecida por el sionismo. Los presidentes que hoy desfilan en cumbres conservadoras no son estadistas soberanos; son gerentes de una sucursal del imperio.

Es justo, aunque duela, reconocer un matiz. Dentro de esta marea proisraelí, existen figuras muy puntuales que, en medio de su servilismo geopolítico, logran implementar ciertas medidas que benefician tangencialmente a sus pueblos. Un recorte de impuestos aquí, una obra de infraestructura allá. Son migajas lanzadas desde la mesa del amo para mantener al perro guardián contento mientras entrega las llaves de la casa. Porque cuando la matriz de poder en Jerusalén y Wall Street aprieta, a esa supuesta "derecha" no le tiembla el pulso para dejar morir de hambre a sus compatriotas con tal de satisfacer los caprichos de los yanquis y los designios de la agenda globalista.

domingo, 6 de septiembre de 2026

La escalada descontrolada y el regreso de la política del poder

Solo nos queda esperar que la escalada interminable se calme y que el regreso de la política de las grandes potencias encuentre un equilibrio sostenible

Lorenzo Maria Pacini. Strategic Culture

Una era sin reglas

Cualquiera que observara la escena internacional en el verano de 2026 tendría dificultades para reconocer el orden liberal que, durante un cuarto de siglo, se había presentado como el horizonte natural de la política mundial.

En el lapso de unas pocas semanas, se ha debatido abiertamente la posibilidad de utilizar armas nucleares tácticas contra Irán, un país que carece de arsenal nuclear; Rusia ha amenazado con atacar objetivos militares británicos «en Ucrania y más allá»; la Unión Europea ha reactivado planes para movilizar activos soberanos rusos congelados a fin de financiar a Kiev; y Washington ha reclamado el control sobre un estrecho internacional como si se tratara de territorio nacional.

La sensación generalizada —la de un sistema que ha dejado de reconocer cualquier tipo de restricción— no se debe a una pérdida repentina de la razón por parte de los funcionarios de gobierno. Se debe a un cambio estructural que las élites occidentales han tardado en comprender y que, en gran medida, siguen negando.

La interpretación más clara de este cambio la ofreció John Mearsheimer en una reciente entrevista con el profesor Glenn Diesen.

El punto es sencillo e igualmente incómodo:
El desorden actual es el resultado combinado de una transición sistémica —de la unipolaridad a la multipolaridad— y de la persistencia de problemas heredados precisamente de la época en que Estados Unidos era la única superpotencia mundial.
Cualquiera que quiera entender por qué hoy en día la gente habla con tanta ligereza de límites que eran sacrosantos durante la Guerra Fría debe tener en cuenta estas dos dimensiones.

jueves, 3 de septiembre de 2026

El terrorismo israelí está empeorando porque los líderes occidentales son cobardes e hipócritas

Las potencias occidentales condenan la violencia de los colonos israelíes al tiempo que la fomentan, poniendo al descubierto un doble rasero que ha normalizado la impunidad de "Israel"

Robert Inlakesh, Al Mayadeen

El terrorismo israelí contra civiles en la Cisjordania ocupada ha provocado recientemente la condena de los líderes occidentales; sin embargo, esta retórica superficial queda eclipsada por sus acciones, impulsadas por una cobarde negativa a oponerse al lobby sionista.

Recientemente, funcionarios de EEUU, Reino Unido y la UE han emitido condenas y declaraciones de preocupación, en lo que a primera vista parece ser una reacción contra la violencia y el expansionismo de los colonos israelíes en la Cisjordania ocupada. En realidad, lo que presenciamos es la continuación de una tradición de décadas de declaraciones vacías que buscan salvar las apariencias fingiendo que los colonos son elementos aislados que pueden juzgarse independientemente del resto del proyecto sionista.

En realidad, la expansión de los asentamientos es un proyecto del régimen, al igual que la violencia de los propios colonos. Las fuerzas armadas sionistas están confabuladas con los colonos, hasta el punto de que se han creado unidades militares como la «Frontera del Desierto» para integrar a las milicias de colonos en las fuerzas de ocupación.

Aunque el movimiento de asentamientos estuviera separado del propio régimen —como pretenden los líderes de la UE, el Reino Unido y Estados Unidos para poder seguir presentándose como capaces de criticar a los israelíes—, se ha concedido carta blanca a las autoridades de Tel Aviv, en lugar de una oposición significativa que las obligara a frenar el agresivo proyecto de los colonos.

lunes, 31 de agosto de 2026

Las granjas de Goebbels «bots»

Goebbels comprendió algo elemental y monstruoso: la guerra cognitiva alcanza su máxima eficacia cuando deja de parecer guerra. El propagandista mediocre ordena creer. El propagandista sofisticado consigue que el sujeto desee aquello que previamente fue dispuesto para él

Fernando Buen Abad Domínguez, Rebelión

La granja digital lleva esa lógica a una escala vertiginosa. Ya no necesita solamente fabricar discursos, puede fabricar atmósferas. No necesita demostrar que todos piensan igual, necesita producir suficientes señales para que cada persona tema ser la única que piensa distinto. El objetivo no es conquistar una cabeza, es modificar el campo psicológico donde millones de cabezas toman decisiones. Una cuenta falsa puede ser insignificante. Diez mil cuentas coordinadas pueden fabricar una realidad política. La mentira deja de ser una proposición y se convierte en ambiente. Detrás de esta canallada hay ahora presidentes, empresarios y todo tipo de perturbaciones ideológicas burguesas. Con mucho dinero.

Es probable que el signo más perfecto de una dictadura de la percepción sea aquel que consigue que la víctima crea que está pensando por sí misma. Ahí está la trampa decisiva de las granjas de Goebbels-bots: no fabrican simplemente mentiras, fabrican el espejo social en el que una mentira aparece acompañada por miles de rostros, miles de voces, miles de supuestas conciencias. Cuando el individuo observa su entorno y descubre su propia indignación repetida de manera constante, la repetición adquiere la forma de evidencia. La cantidad suplanta a la verdad. El eco se enmascara de multitud. La multitud, de consenso. El consenso, de realidad. Esta es la operación semiótica brutal: conseguir que el signo falsificado gobierne la conducta verdadera.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Irán ha cambiado la pregunta. Washington no tiene la respuesta


Vijay Prashad, Contro Piano

Durante más de tres décadas, Estados Unidos ha tratado la diplomacia en Oriente Medio como un ejercicio de imposición de condiciones a otros. La estrategia regional emergente de Irán está desafiando este privilegio.

La prueba inmediata se encuentra en el estrecho de Ormuz. Irán y Omán están negociando un acuerdo en virtud del cual Teherán supervisaría los buques que entren en el Golfo, mientras que Mascate gestionaría el tráfico de salida.

La propuesta aún no está definida, pero representa algo más importante que un simple acuerdo marítimo: Irán está intentando desviar la agenda diplomática de la cuestión específica de su cumplimiento nuclear hacia la arquitectura de seguridad más amplia del Golfo.

Desde el final de la Guerra Fría, la diplomacia estadounidense en Oriente Medio a menudo ha partido de una conclusión: Washington define la crisis, identifica a las partes aceptables y establece los límites del acuerdo final.

Así, la negociación se convierte menos en un debate sobre el orden político y más en un proceso para pedir a los estados más débiles que lo acepten. Los acuerdos alcanzados bajo este sistema no eran, literalmente, documentos de rendición.

Sin embargo, a menudo conllevaban la lógica política de la rendición: una parte conservaba el poder de decidir qué constituía el cumplimiento, mientras que la otra estaba obligada a demostrar su idoneidad para obtener alivio económico, reconocimiento político o autonomía limitada.

lunes, 17 de agosto de 2026

Netanyahu repite la farsa de las "armas de destrucción masiva en Irak" y la relanza para promover la guerra contra Irán

El giro estratégico de Trump, que apunta a la presión económica como clave para la capitulación de Irán, no es una estrategia creíble

Alastair Crooke, Strategic Culture

El presidente Trump aceptó sin cuestionar las palabras del secretario de Guerra Hegseth sobre el poderío militar estadounidense ("La potencia militar de EEUU es impresionante"), para luego descubrir tardíamente que Estados Unidos se ha quedado sin interceptores en una guerra que depende de las defensas aéreas. "Los cálculos para reabastecer las reservas son igual de desalentadores . Se necesitan cuatro años (no cuatro meses), porque los componentes incluyen materiales de tierras raras controlados por China".

Al parecer, Hegseth está ahora en la cuerda floja, mientras que la estrella del secretario del Tesoro, Bessent, está en ascenso.

Según se informa, Bessent ha asegurado repetidamente a Trump que la escasez de petróleo provocada por el cierre del estrecho de Ormuz «es temporal y manejable» (lo cual no es cierto), argumentando además que la inflación derivada del sector energético también disminuirá una vez que se calmen las tensiones globales. Ha apostado todo a ello. Y Trump parece creer en la manipulación del petróleo y los futuros del mercado.

Sin embargo, las cifras que circulan en Washington sobre los buques que se infiltraron a través del corredor de Omán son ficticias. Brett Erickson, de Obsidian Risk Advisors, escribe :
Tras hablar con varios colegas profesionales en quienes confío plenamente, no existe ninguna prueba que respalde la afirmación de que 8 millones de barriles diarios transitan por la ruta omaní, ni ninguna prueba de que 9 millones de barriles diarios salgan del estrecho de Ormuz. Ninguna. Ni «quizás», ni «potencialmente». Ninguna prueba. Y lo que es aún más contundente, existen pruebas directas de lo contrario.
A la pregunta: “¿Su plan es simplemente pasar desapercibidos hasta que todo se desmorone? ¿Qué pasará entonces? ”, Erickson responde:
“Por lo que entiendo, realmente creen que parte de esta información es correcta. Son estúpidos, no necesariamente deshonestos… lo cual es peor”.

sábado, 15 de agosto de 2026

Cuba tras seis meses de bloqueo petrolero: crisis y camino hacia la recuperación

Fotografía de JF Martin

Vijay Prashad, Counter Punch

Durante más de seis décadas, Estados Unidos ha intentado que el pueblo cubano pague las consecuencias de su decisión de seguir un camino socialista e independiente. La última fase de esta guerra económica se ha centrado en la arteria más vulnerable de la isla: su suministro energético. Seis meses después de que Washington intensificara la presión sobre los países y las empresas que abastecen de petróleo a Cuba, esta política no ha traído democracia ni mejorado la vida de los cubanos de a pie. Lo que sí ha provocado son hogares más oscuros, autobuses paralizados, hospitales inoperativos y mayores dificultades para transportar alimentos del campo a las ciudades.

La tarea inmediata es prevenir una catástrofe humanitaria. La tarea más importante es sustituir la coerción por la cooperación soberana y ayudar a Cuba a construir un sistema energético que no pueda volver a ser estrangulado por una potencia extranjera.

Seis meses de crisis cada vez más profunda

El 29 de enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump emitió una orden ejecutiva que establecía un mecanismo para imponer aranceles adicionales a los productos de cualquier país que suministrara petróleo a Cuba, directa o indirectamente. Washington presentó la medida como una defensa de la seguridad nacional de Estados Unidos. Su propósito práctico era inconfundible: obligar a terceros países a elegir entre una pequeña nación caribeña con dificultades económicas y el acceso al enorme mercado estadounidense.

jueves, 13 de agosto de 2026

John Dee, Mackinder y la imaginación geopolítica


Markku Siira, Euro Sinergias

La historia está llena de sorprendentes continuidades intelectuales que se extienden a lo largo de los siglos y conectan a pensadores de distintas épocas, sus ambiciones y sus utopías sobre el dominio mundial. También se trata de la imaginación geopolítica: de cómo se ha concebido, cartografiado y justificado el poder.

La política, la geografía y el pensamiento más esotérico se entrelazan de manera especialmente clara en la historia británica. En el Museo de Historia de la Ciencia de Oxford se conserva una copia en mármol de la tabla de John Dee, en la que está grabado el alfabeto enoquiano que él mismo creó: un vestigio concreto de una época en la que las ciencias ocultas y la política del poder caminaban de la mano.

Matemático, astrólogo, ocultista y consejero de la reina Isabel I, Dee no era solo el sabio de la corte, sino un realista mágico que comprendía que los grandes objetivos requerían un gran poder. Buscaba “verdades puras”, un conocimiento trascendente de formas divinas, y el poder sobre el destino de la humanidad que ese conocimiento secreto podía otorgar. Su biblioteca era la más extensa de Gran Bretaña, y se movía con soltura entre las élites intelectuales y políticas de Europa.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Occidente está al descubierto, ¿y ahora qué?

En un momento en que el ejército estadounidense está perdiendo influencia en Asia occidental, conviene explorar y debatir las razones de ese debilitamiento sin la carga ideológica de la guerra contra el terrorismo y el valor histórico superávit

Hanna Eid, Al Mayadeen

En 1985, la académica india Gayatri Spivak preguntó "¿Puede hablar el subalterno?" en lo que se convertiría en un ensayo fundamental de la teoría posestructuralista. La respuesta de Spivak —irónicamente, mediada por la teoría francesa de los años 60, 70 y 80— fue "no"; la respuesta fue negativa debido al poder sobre la producción de conocimiento que ejercía la academia occidental. El uso de la teoría posestructuralista francesa para describir cómo el "subalterno" carece de una teoría propia reconocida y hegemónica no es solo una triste ironía, sino que demuestra el poder de lo que Anouar Abdel Malek denomina "plusvalía histórica".

Gracias a la plusvalía histórica, se produjeron las revoluciones científica e industrial; la geopolítica proporcionó los medios para avanzar hacia el control mundial mediante el poder marítimo; mientras que las tecnologías de la comunicación permitieron la difusión de ideas, teorías y conceptos desde el centro hacia las distintas periferias. El resultado final ha sido una singular acumulación en el centro, un proceso que culmina con la concentración de la elaboración de la teoría social y de las escuelas de pensamiento en general en los centros hegemónicos occidentales. Las distintas periferias —Asia, África, Latinoamérica— solo pudieron «desarrollarse» siguiendo las líneas sugeridas e impuestas por las diferentes escuelas de pensamiento del Occidente hegemónico.

Si bien considero que *Civilización y teoría social* de Abdel Malek y *Eurocentrismo* de Samir Amin ofrecen argumentos mucho más convincentes sobre la producción de conocimiento como estructura material de acumulación imperialista, el objetivo de este ensayo no es debatir las ventajas del materialismo histórico frente al postestructuralismo como marco analítico. El objetivo, más bien, es observar cómo ha cambiado la situación desde 1985 hasta ahora; nos encontramos en una situación en la que el subalterno puede expresarse, y de hecho se expresa, de múltiples maneras. Este ensayo analizará los desarrollos en la ciencia política china y la teoría de las relaciones internacionales, representadas por Zhang Weiwei, y, al hacerlo, abogará por un enfoque más intencional de la producción de conocimiento en el Sur Global.

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