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domingo, 18 de octubre de 2026

Fascismo y colonialismo

La sombra del fascismo se cierne sobre democracias como la de Estados Unidos

Maciek Wisniewski, La Jornada

Existe un hilo conductor invisible que une la periferia colonial con la barbarie en suelo europeo. Fascismo y colonialismo están interconectados, ya que las ideologías y los movimientos fascistas −que cobraban formas particulares en países distintos, pero que compartían bases ideológicas y visiones de crisis comunes (wertkritik)− se basaron en las mismas jerarquías coloniales y las nociones de raza que primero justificaron la expansión y la conquista imperial europea en el Sur global y luego, como un “búmeran”, influyeron en el surgimiento del totalitarismo.

Como bien apunta Achille Mbembe, el totalitarismo −fascismo/nazismo incluido− y el colonialismo compartían un tronco común: el racismo, la arbitrariedad de la ley y la consideración de los colonizados como ajenos a la soberanía, “inferiores” y, por tanto, susceptibles de ser degradados −señalados de ser “civilizados” o tan “salvajes” que su exterminación no tuviera ningunas consecuencias morales−, facilitando así su subyugación por el poder geopolítico y económico (Critique of Black Reason, páginas 25-31). Ha sido esta mirada colonial −la violencia “en nombre de la civilización” y la expansión territorial− la que proporcionó, desde los finales del siglo XIX, el marco para el auge de las ideologías fascistas.

lunes, 12 de octubre de 2026

La caída del régimen de Pinochet ofrece esperanza —y una advertencia— para Estados Unidos

Las elecciones de mitad de mandato de noviembre presentan paralelismos con un momento de octubre de 1988. Pero la salida de Pinochet no supuso el fin de su influencia

Ariel Dorfman, The Guardian

Un presidente maligno y monomaníaco, profundamente impopular, se enfrenta a unas elecciones que podrían limitar su poder y poner fin a su dominio sobre el país.

Es cierto que, para influir en el resultado, cuenta con un tribunal supremo sumiso y su capacidad para legislar mediante decretos ejecutivos, así como con una avalancha de noticias falsas que acusan a sus oponentes de ser comunistas antipatriotas; es cierto que cuenta con un apoyo financiero colosal de una oligarquía arraigada que ha prosperado gracias a sus políticas neoliberales de derecha; es cierto que se ha esforzado por limitar la libertad de quienes votan; y es cierto que tiene el mando absoluto de las fuerzas armadas. Nada de esto parece suficiente para disuadir a un electorado cansado de su régimen y decidido, a pesar de la intimidación generalizada, a hacerse oír. Aun cuando las encuestas apuntan a una derrota aplastante, el iluso líder, envalentonado por aduladores y cortesanos serviles demasiado temerosos para informarle de los hechos, se niega a aceptar que el próximo referéndum irá en contra de su voluntad divinamente inspirada.

¿Donald Trump en 2026?

De hecho, también estaba describiendo al dictador de Chile, el general Augusto Pinochet , en octubre de 1988, cuando insistió en que ganaría un plebiscito que decidiría si permanecía como jefe de Estado durante otros ocho años (y probablemente mucho más) o si debía comenzar una transición a la democracia. El 5 de octubre de ese año, el autócrata militar que había gobernado mal Chile desde que derrocó al presidente democráticamente electo Salvador Allende en un golpe de Estado en 1973, perdió rotundamente, con el 55,9 % de sus compatriotas pidiéndole que se retirara. No se fue fácilmente.

domingo, 11 de octubre de 2026

Del Nord Stream al "Estrecho Trump": el plan de Washington para desindustrializar Europa


Giuseppe Masala, l'AntiDiplomatico

En más de una ocasión hemos dejado claro que la causa subyacente de la actual crisis geopolítica reside en la falta de competitividad en los mercados mundiales del país hegemónico en la era posterior a la caída del Muro de Berlín: los Estados Unidos de América.

Esta falta de competitividad no se debe únicamente al surgimiento de nuevos actores capaces de desafiar a Estados Unidos en los frentes industrial y de investigación, como China, ante todo. Su ascenso se vio favorecido, además, por la decisión de Occidente de trasladar gran parte de su producción al Imperio Celestial Comunista, con el objetivo de explotar la enorme reserva de mano de obra barata que China podía ofrecer y, por lo tanto, aumentar drásticamente tanto las ganancias directas (beneficios corporativos) como las indirectas (impulsando esa enorme fábrica de dólares sintéticos llamada Wall Street). A largo plazo, los cálculos de Estados Unidos han resultado catastróficamente erróneos: China no solo ha proporcionado mano de obra barata, sino que también la ha aprovechado para reducir la brecha con Occidente en investigación, tecnología, industria y, finalmente, en el ámbito financiero y, por consiguiente, político y militar. En resumen, es Estados Unidos quien ha alimentado en su seno al competidor que lo está relegando a una posición subordinada en el escenario del poder mundial.

sábado, 10 de octubre de 2026

De Suez a Ormuz: La crisis de la hegemonía estadounidense después del 7 de octubre

Amro Allan establece paralelismos entre la crisis de Suez de 1956 y la guerra actual por el estrecho de Ormuz, argumentando que la superioridad militar estadounidense ya no puede garantizar el dominio político en Asia Occidental

Amro Allan, Al Mayadeen

Una potencia que desgarra una región no puede arrogarse el derecho de escribir su futuro.

Esa es quizás la conclusión política más clara que se desprende de los tres años transcurridos desde el 7 de octubre de 2023. El proyecto estadounidense-israelí ha desplegado una fuerza militar abrumadora en un intento por recuperar el control de la región, infligiendo una destrucción de una magnitud que todos conocen. Sin embargo, no ha logrado transformar ese poder destructivo en la autoridad política necesaria para determinar el destino de la región y sus pueblos.

Es en esta brecha, entre la capacidad de infligir pérdidas y la capacidad de imponer la propia voluntad, donde se hace visible la crisis de la hegemonía estadounidense.

El 7 de octubre, la inundación de Al-Aqsa estalló en una región donde las causas de la confrontación se habían acumulado durante años, y en un momento en que el equilibrio de poder global ya estaba cambiando. Washington, por su parte, intentaba consolidar un orden regional basado en la supremacía de la ocupación israelí y su mayor integración en la región, al tiempo que la capacidad de Estados Unidos para gestionar unilateralmente el sistema internacional disminuía.

viernes, 9 de octubre de 2026

Los peligros en el Mar Negro


Nahia Sanzo, Slavyangrad

¿Qué pasará?, se preguntaba la semana pasada un analista en las redes sociales, cuando comprendamos que todas las guerras forman parte de un mismo conflicto. En un mapa, señalaba todo el Sahel (Burkina Faso, Malí, Níger), Chad, Sudán, Sudán del Sur, Etiopía, Somalia, todo Oriente Medio desde Líbano y Siria hasta Afganistán y, desde Turquía, trazaba una línea para incluir a Ucrania. Aunque técnicamente independientes, muchos de los actores relevantes en una parte importante de esos conflictos son recurrentes: Rusia apoya a los gobiernos del Sahel mientras que otros actores como Francia o Ucrania están dispuestos a fomentar incluso a grupos afines a al-Qaeda. En Sudán, a pesar del juego pasado de Wagner con los paramilitares aliados de Emiratos Árabes Unidos y Etiopía, Moscú apoya al Gobierno, aliado de Egipto, con quien también va de la mano en Libia, donde Ucrania lucha del otro lado para tener una posición desde la que atacar buques rusos en el Mediterráneo.

viernes, 18 de septiembre de 2026

La "política de periferia" de Estados Unidos fracasa estrepitosamente en Yemen

Una alianza destinada a contrarrestar el colapso de la hegemonía estadounidense en Asia Occidental ya ha fracasado en su primera prueba en Yemen

Samuel Geddes, Al Mayadeen

Los medios de comunicación del Golfo Pérsico dieron mucha importancia al anuncio del «Acuerdo de La Meca», que unía a Arabia Saudí con Turquía y Pakistán, de modo que un ataque contra uno se consideraría un ataque contra todos. Se presentó como una alianza colectiva para contrarrestar la menguante influencia estadounidense o como una alianza defensiva contra la agresión israelí. En realidad, debería haberse considerado una respuesta a la situación inmediata provocada por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y la reanudación de la guerra, respaldada por Arabia Saudí, contra el gobierno de Saná en Yemen.

Las represalias tanto de Teherán como de Saná han afectado a instalaciones saudíes vitales a lo largo de las guerras, atrapando a Riad en una situación de riesgo que podría convertirse en una verdadera amenaza existencial para el reino y sus vecinos regionales más pequeños.

Paralelamente, es de dominio público que gran parte de la infraestructura de bases regionales de Estados Unidos ha quedado expuesta por los bombardeos iraníes, cuando no prácticamente inoperativa. Teherán ha dejado claro en repetidas ocasiones que una condición clave para aceptar el fin de la guerra es la retirada definitiva de las fuerzas estadounidenses y el cierre de sus bases en la región. Dado el actual estancamiento entre ambos países sobre si la diplomacia continúa o no, Washington carece actualmente de la influencia necesaria para cuestionar este requisito. Ceder en este punto equivaldría a aceptar la pérdida de la región del Golfo como parte esencial de la esfera de influencia estadounidense, junto con los incalculables ingresos energéticos cuyo retorno a las economías occidentales ha preservado la hegemonía del dólar estadounidense durante más de medio siglo.

lunes, 14 de septiembre de 2026

El ocaso de Estados Unidos

"Un panorama económico mundial cambiante ofrece oportunidades de diversificación en abundancia. Cuanto antes comprendan Bessent y Trump la debilidad de su posición, mejor será para Estados Unidos y para el mundo"

Joseph E. Stiglitz, La Jornada

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha anunciado un “Día D económico”, por el que Estados Unidos amenaza con aumentar la presión sobre Irán mediante la imposición de sanciones a los países que sigan comerciando con los iraníes, pero en vez de obligarlos a sumarse a sus intentos de aislar a la república islámica, la administración Trump, con su acumulación de errores, está acelerando la transición hacia un orden mundial posestadunidense.

Es comprensible que los «aliados» de Estados Unidos no quieran sumarse a la costosa y mal planeada guerra electiva del presidente Donald Trump. Nadie los consultó antes de lanzarla y, obviamente, no quieren involucrarse ahora que Estados Unidos no consiguió derribar el régimen iraní ni tiene un plan B. Además, ¿qué motivos tendrían para acudir en ayuda de un gobierno que se pasa humillando a amigos y socios, amenaza con apoderarse de sus territorios (Groenlandia y Canadá) y les impone aranceles punitivos?

Hay dos modos de ejercer influencia sobre otros: la persuasión y la intimidación. Pero en el caso de Trump, no funciona ni lo uno ni lo otro. Es acertada la apreciación de Aaron David Miller (Fundación Carnegie para la Paz Internacional) cuando señala que “Día D”, en este caso, significa “día de la desesperación” (https://t.ly/darJJ).

domingo, 13 de septiembre de 2026

La revolución monetaria inconclusa de Keynes

Ilustración: Diego Astarita

La base favorable a los acreedores de las relaciones monetarias y financieras internacionales que ha regido el siglo pasado será reemplazada por un sistema desdolarizado en el que los intereses de los países deudores estén protegidos frente a la capacidad de los acreedores de insistir en que el pago del servicio de la deuda externa debe prevalecer sobre los objetivos nacionales de crecimiento.

Discurso en Vladivostok, 1 de septiembre de 2026.
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Michael Hudson. Observatorio de Trabajadores

La próxima depresión mundial requiere un Nuevo Orden Económico Internacional liderado por Rusia, China e Irán

1. Mis comentarios se centrarán en cómo la actual crisis del petróleo provocará una ola de incumplimientos financieros que dará lugar a una depresión financiera mundial en algún momento de este otoño.

Esta crisis afectará el comercio exterior y la inversión financiera interna, que son el tema central de esta conferencia.

La pregunta es: ¿cómo se resolverá esta crisis? ¿Y cómo la enfrentarán los gobiernos de Rusia, China y sus países asiáticos vecinos? ¿Qué tipo de nuevos acuerdos comerciales y financieros habrá que establecer?

Todos ustedes saben que el bloqueo estadounidense a las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico ha interrumpido el 25% del comercio mundial de petróleo, fertilizantes y también alimentos. Los precios de estos productos básicos se dispararán tanto que muchas industrias que dependen del petróleo tendrán que cerrar, ya que no podrán obtener ganancias con los nuevos y más elevados precios del petróleo.

viernes, 11 de septiembre de 2026

"Ahora yo soy la casa": Bessent se convierte en juez, jurado y verdugo del Mercado de Bonos

El secretario del Tesoro de Estados Unidos actuó como juez, jurado y verdugo en lo que respecta a las posiciones cortas especulativas en yenes, con probablemente la retórica más directa y explícita que hemos visto en años... El matonaje llega al mercado de Bonos

Zero Hedge

“Ahora estoy al mando, así que cuando intervenimos con el yen japonés, tengo una idea bastante clara de lo que van a hacer los japoneses, el Banco de Japón y los responsables políticos japoneses”, dijo Bessent en un evento de la Universidad Metodista del Sur en Texas el martes.

“Y puedes apostar en mi contra si quieres.”
Tal y como informa Bloomberg, estos comentarios se encuentran entre los más estridentes que Bessent ha hecho hasta ahora en una extraordinaria campaña para doblegar los mercados a su voluntad , incluso frente al escepticismo de los inversores.

El exejecutivo de fondos de cobertura, que se hizo famoso por sus enormes apuestas en divisas, supervisó recientemente las primeras compras de yenes por parte de las autoridades estadounidenses en tres décadas y sorprendió a los participantes del mercado el mes pasado con planes para aumentar la recompra de bonos del Tesoro estadounidense para frenar el alza de los rendimientos.

Argumentó que el Departamento del Tesoro tiene una ventaja informativa debido a su visibilidad sobre los responsables políticos japoneses y el Banco de Japón.
“Cuando la gente dice: ‘Oh, bueno, el secretario del Tesoro está asumiendo un riesgo’, pues bien, ese es mi sueño: tengo información asimétrica”, dijo Bessent.
Las declaraciones de Bessent también ponen de relieve su inusual nivel de implicación en la formulación de políticas económicas en Japón, que se encuentra entre los mayores tenedores de deuda estadounidense del mundo.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Los costos de la desordenada transición a la multipolaridad

La actual clase política mundial, forjada en los últimos 35 años, fue inculcada en la idea de haber presidido el “fin de la historia” y haber dado paso a una era de paz perpetua. Impulsados por esta ideología, creyeron que la política occidental dominaría indefinidamente al planeta. Esa fantasía ideológica aún persiste a pesar de que la distribución del poder ha cambiado.

Glenn Diesen, Glenn Diesen Substack

El sistema internacional tiende naturalmente hacia un equilibrio de poder, en el que ningún Estado ni grupo de Estados puede imponer su voluntad a los demás. Este equilibrio, que limita a todas las grandes potencias, puede verse alterado si una de ellas es derrotada en una guerra o colapsa internamente. Sin embargo, los Estados no se equilibran por sí mismos y adoptarán políticas expansionistas si no encuentran restricciones. La consecuencia previsible es que una potencia desequilibrada impulsará políticas expansionistas que la agotarán, mientras que otras potencias emergentes en la periferia comenzarán a contrarrestar colectivamente al hegemón. De este modo, el sistema internacional vuelve al equilibrio.

El breve momento unipolar

El colapso de la Unión Soviética alteró el equilibrio internacional de poder, dejando al mundo con una sola superpotencia. La consecuencia era previsible: Estados Unidos adoptaría una estrategia de seguridad hegemónica que condicionaría la paz a su primacía global. Sin ningún contrapeso a su poder, Estados Unidos se expandió en todas direcciones, participando en guerras y ampliando alianzas militares como la OTAN. El pensamiento estratégico se deterioró porque la potencia hegemónica podía estar en todas partes a la vez sin necesidad de definir prioridades. Asimismo, también pudo cometer numerosos errores, ya que contaba con la capacidad financiera para absorber el coste de sus excesos.

viernes, 4 de septiembre de 2026

¿El Trotsky de Texas? Talarico declara que el capitalismo es un "sistema opresivo" que debe ser "desmantelado"


Jonathan Turley , vía Jonathan Turley

El candidato demócrata al Senado, James Talarico, parece dispuesto a aportar un toque de Trotsky a Texas. En un vídeo de un foro sobre el clima, se ve a Talarico declarando que el capitalismo es un «sistema opresivo» vinculado a la supremacía blanca y que debe ser «desmantelado» para lograr un mundo mejor. Esto recuerda a León Trotsky, quien denunció el «mal fundamental del sistema capitalista» e hizo un llamamiento a los ciudadanos para que se liberaran de su opresión. Los Socialistas Democráticos de América y sitios web radicales llevan mucho tiempo abogando por «desmantelar el Estado capitalista».

Como representante estatal, Talarico intervino en la conferencia sobre el clima de 2020 organizada por la sección de Austin del Sierra Club junto con otros candidatos a la Cámara de Representantes de Texas. Sin embargo, fue Talarico quien entusiasmó a la multitud con un ataque al capitalismo:
"Agradezco enormemente que hayas formulado esta pregunta y también que los jóvenes activistas hayan establecido la conexión entre el cambio climático, la supremacía blanca y el capitalismo en nuestro país... Y creo que solo poniendo fin a la forma en que estos tres sistemas opresivos funcionan conjuntamente podremos comenzar el proceso de desmantelamiento."
Talarico criticó duramente a la industria petrolera y gasística de Texas, a la que calificó de industria moribunda, "como ser líder en cintas de casete en los años 80". Predijo con evidente satisfacción: "Esa industria no va a durar".

domingo, 30 de agosto de 2026

Ratcliffe: mensajes y amenazas


Nahia Sanzo, Slavyangrad

La visita de John Ratfliffe, director de la CIA a Moscú, ha descolocado a medios y analistas, que continúan especulando sobre el motivo del viaje, las reuniones que se produjeron y los mensajes que quería enviar Estados Unidos a la Federación Rusa en este momento de máxima tensión en el frente y, sobre todo, en la retaguardia. En este contexto, cualquier contacto entre las partes implicadas en la guerra provoca grandes titulares, especialmente si se trata de algo que no se había producido en casi cinco años. Precisamente por ese precedente, la reunión de Bill Burns, entonces director de la CIA, con Vladimir Putin, los medios se han lanzado por la vía más alarmista. Durante dos días, los grandes medios vieron un paralelismo que aplicaron al momento actual.

En el otoño de 2021, cuando ya estaba en marcha la movilización de recursos para la invasión de Ucrania, Burns acudió al Kremlin para advertir a Rusia de que Estados Unidos era consciente de los movimientos y para exigir a Moscú que cancelara los planes de guerra. Es probable que el enviado estadounidense planteara también algunas de las consecuencias económicas y sanciones que se producirían en caso de intervención militar. En aquel momento, Rusia había planteado una negociación Moscú-Occidente para determinar el papel de la OTAN y el lugar que en ese pacto de no agresión tendría Ucrania. Aunque los poderes occidentales prefieran no recordar aquel momento, las peticiones de máximos con las que Rusia quería abrir las negociaciones habrían podido llevar a garantizar la neutralidad de Ucrania. En aquel momento, la guerra rusoucraniana podría haberse evitado por medio de un acuerdo de seguridad a nivel europeo y el cumplimiento de los acuerdos de Minsk, que habrían resuelto el conflicto de Donbass, al menos en su fase militar. Sin embargo, pese a la certeza de que la alternativa a negociar era la guerra, no hubo ningún tipo de diplomacia y Estados Unidos simplemente rechazó los términos rusos sin que siquiera se produjera una reunión.

sábado, 29 de agosto de 2026

Wallerstein predijo la caída del imperio estadounidense

En pleno auge belicista tras el 11-S, Immanuel Wallerstein anticipó que la hegemonía estadounidense había iniciado una caída irreversible. A más de dos décadas de la advertencia, la incapacidad de Washington para gestionar la decadencia aceleró el giro neofascista interno y empujó al mundo a una era de caos e inestabilidad
Para la teoría del sistema-mundo, la decadencia de una potencia hegemónica abre una encrucijada histórica: la reestructuración igualitaria o la deriva autoritaria. El presente de Estados Unidos deja pocas dudas respecto de cuál de los dos caminos se ha impuesto


Gregory P. Williams, Jacobin

En julio de 2002, Immanuel Wallerstein participó en el programa matutino de llamadas en vivo de C-SPAN. Acababa de escribir un ensayo para la revista Foreign Policy con un título provocativo: «El águila ha aterrizado de emergencia». Wallerstein argumentaba que la posición dominante de Estados Unidos en el escenario mundial estaba en declive. Había pasado menos de un año desde los atentados del 11S y la posterior invasión estadounidense de Afganistán. El gobierno de Bush estaba preparando a sus fuerzas armadas y a la opinión pública para la invasión de Irak, que comenzaría en marzo de 2003.

Conviene recordar que George W. Bush era una figura muy popular en ese entonces. La aprobación del presidente había alcanzado un récord del 90% el septiembre anterior y se mantenía por encima del 70% cuando Wallerstein hizo pública su advertencia sobre el declive. Sin embargo, a Wallerstein le pareció el momento exacto para intervenir. Llevaba escribiendo sobre la decadencia hegemónica de Estados Unidos desde principios de la década de 1980. Pese a ello, aún creía, en el intervalo entre las invasiones de Afganistán e Irak, que Estados Unidos tenía la oportunidad de gestionar eficazmente su declive.

Wallerstein no creía que fuera posible prolongar indefinidamente el dominio global de una gran potencia. Sostenía que las grandes potencias alcanzan la hegemonía —término que remite a un dominio global sin parangón— debido a factores económicos, políticos y militares que, en última instancia, también erosionan esa misma hegemonía. El declive hegemónico estadounidense comenzó mucho antes del 11-S, con la crisis económica de la década de 1970 y la guerra de Vietnam.

Para Wallerstein, Estados Unidos enfrentaba la disyuntiva de toda potencia hegemónica en decadencia: un declive progresivo o una caída estrepitosa. George W. Bush eligió lo segundo. Hoy, Donald Trump ha acelerado aún más esa dinámica al desplegar agresivamente una de las pocas armas que le quedan a un hegemón en agonía: un aparato militar extremadamente poderoso.

sábado, 22 de agosto de 2026

Las tres oportunidades perdidas del Norte Global

De Roosevelt a Gorbachov, pasando por Kennedy y Jrushov
Mijaíl Gorbachov durante una visita a Washington en 1992


Rafael Poch de Feliu, Contexto y Acción

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial el norte global tuvo tres oportunidades para atajar la proliferación de los medios de destrucción masivos y salir de la prehistoria. Se trata de algo completamente actual y candente. Un acuerdo en aquella materia habría sentado un precedente fundamental para lo que ahora necesitamos: la ineludible concertación internacional, particularmente entre Estados Unidos y China, para atajar la crisis global del capitalismo antropocénico, que nos lleva a la catástrofe. Así que queda claro que lo que sigue es mucho más que un mero recordatorio histórico.

La primera ocasión perdida fue en el origen mismo de la bomba, cuando los científicos implicados en la primera prueba atómica de julio de 1945 iniciaron un debate sobre las consecuencias: si aquello contribuiría a acabar con la guerra o si por el contrario iniciaría una carrera armamentística con el riesgo de destruir la civilización. Truman llegó al poder en medio de ese debate. Era un hombre no preparado intelectual y emocionalmente para la comprensión del asunto. (Stalin lo definió como “un tendero”). Su secretario de Estado, James Byrnes, le llevó de la mano hacia Hiroshima.

El secretario de guerra de Franklin D. Roosevelt, Henry Stimson, era hombre de otra factura, como el recién fallecido Roosevelt. Stimson y Byrnes se disputaron el criterio de Truman en una sesión con Truman realizada el 12 de septiembre en la Casa Blanca (la bomba se había lanzado sobre Hiroshima el 6 de agosto). Stimson mantenía la línea de Roosevelt de prolongar la cooperación de guerra con la URSS después de la guerra, lo que pasaba por iniciar una cooperación con Moscú en esa materia. La bomba nuclear, decía, “no es solo un arma letal, sino el primer paso en un nuevo control humano sobre fuerzas de la naturaleza demasiado revolucionarias y peligrosas como para tratarlas con los viejos conceptos”. Stimson subrayaba el horizonte de “un acuerdo internacional sobre el control de esas fuerzas” y apelaba a una “responsabilidad moral”. Nueve días después dejó el cargo.

martes, 18 de agosto de 2026

EEUU vende euros para salvar el yen – ahora el tsunami financiero llega a Alemania


Report 24

Washington y Tokio apoyaron al yen en caída libre – y para ello, vendió precisamente euros. Según el Financial Times, el BCE solo se enteró de la transacción después de que se realizara, mientras Japón, como el mayor tenedor extranjero de bonos del Tesoro estadounidense, cada vez tiene menos motivos para dejar su capital en EEUU y Europa. Para Alemania, este cambio de rumbo japonés llega en el peor momento posible: Berlín inunda el mercado de capitales con nuevas deudas, mientras uno de los prestamistas más importantes de Occidente podría repatriar su dinero.

El viernes 31 de julio, Japón y EEUU intervinieron juntos en el mercado de divisas para evitar una mayor caída del yen. La moneda japonesa había caído previamente hasta casi 164 yenes por dólar, un nivel no visto en unos 40 años. Tokio, por sí solo, habría utilizado unos 36.600 millones de dólares ese viernes; el día anterior, según cálculos de Reuters, ya habían entrado al mercado casi 59.000 millones de dólares. El yen repuntó temporalmente hasta 155,20 por dólar, aunque ahora ha vuelto a situarse en torno a los 159. El mensaje de los mercados es bastante claro: incluso cifras de decenas de miles de millones apenas le dan a Tokio algo más que un respiro momentáneo.

viernes, 14 de agosto de 2026

El costo de la guerra

La imagen de una Ucrania repleta de liberales patriotas deseosos de acabar con Rusia es otra ficción. En realidad, la mayoría de ucranianos desean negociaciones para poner fin a la guerra de inmediato

Lily Lynch, New Left Review

El discurso de Volodymyr Zelenskyy en el Foro de la Industria de Defensa de la OTAN en Ankara a principios de julio fue un himno a la guerra con drones. El dictador ucraniano proclamó que los drones habían anunciado «cambios revolucionarios en la naturaleza misma de la guerra», tan significativos como la ametralladora en la I Guerra Mundial o el tanque moderno en la Segunda. La tecnología «innovadora» de los drones había permitido a Ucrania aumentar drásticamente el número de bajas rusas, interceptar los UAV Shahed rusos y alcanzar objetivos tan lejanos como Siberia.

Los ataques recientes lograron oscurecer los cielos de Moscú y atacar refinerías de petróleo a 2700 km de distancia, en Omsk. El país se había transformado en una «superpotencia de drones», en palabras del Atlantic Council. Antes de 2022, solo existían siete fabricantes nacionales de drones; hoy hay más de 500. Y ahora, con el levantamiento de las restricciones a las exportaciones de drones, Ucrania pronto los venderá al mundo.

El principal responsable de situar los drones en el centro del esfuerzo bélico de Ucrania ha sido el telegénico Mykhailo Fedorov, de 35 años y ahora exministro de Defensa. Este prodigio tecnológico, tan aclamado, ha ganado seguidores tanto entre los liberales patriotas en su país como entre los atlantistas en Occidente. Ha contribuido a promover a Ucrania como una especie de «nación emergente»: una potencia industrial de defensa de alta tecnología forjada en la guerra.

Con apenas treinta años, fue nombrado ministro de Transformación Digital, donde fue responsable de la iniciativa «el Estado en un teléfono inteligente», que trasladó los servicios gubernamentales a una aplicación financiada por USAID llamada Diiya. Aunque admirado por las ONG liberales, Fedorov, respaldado por Palantir, también ha aprendido a hablar el idioma de MAGA; en enero, anunció el objetivo de su ministerio de matar a 50.000 rusos al mes, explicando que esto «haría que el coste de la guerra para Rusia fuera insostenible, forzando así la paz mediante la fuerza».

miércoles, 12 de agosto de 2026

Reflexiones sobre valores y tecnología en una era de convulsión global

¿La política sirve a la gente o al poder? Este artículo sostiene que el verdadero progreso reside en priorizar a las comunidades sobre las instituciones y en utilizar la tecnología para empoderar a las sociedades en lugar de dominarlas

Alexander Tuboltsev, Al Mayadeen

Como saben, la ciencia política y las relaciones internacionales se encuentran entre las ciencias sociales, lo cual es evidente, ya que sin sociedad es imposible imaginar la existencia de una esfera política. A su vez, la sociedad no puede concebirse sin las personas que la conforman. Sin embargo, aquí radica una paradoja: a pesar del papel fundamental del ser humano para la mera posibilidad de la política, en muchos conceptos occidentales de filosofía política y teoría de las relaciones internacionales, la importancia de las personas se reduce a un papel secundario. Podemos comprobarlo con algunos ejemplos típicos.

Los defensores del neorrealismo, en sus construcciones teóricas, ignoran las diferencias internas de los estados y las sociedades, sus características únicas y su ideología, reduciéndolo todo al papel determinante de la estructura del sistema internacional y considerando a los estados como "actores racionales" que buscan alcanzar un equilibrio de poder. Este concepto no solo niega el papel del individuo y de las masas, sino que también ignora los numerosos casos históricos y modernos en los que ciertos estados han actuado de forma irracional. La interpretación neorrealista de las características del estado (reacción únicamente a estímulos externos, objetivos comunes para todos y racionalidad absoluta) resulta más apropiada para describir robots que sistemas complejos y multifactoriales como los estados y sus políticas.

El neofuncionalismo, si bien en muchos sentidos es lo opuesto al neorrealismo, se asemeja a él en un aspecto. Este concepto, al igual que el neorrealismo, ignora el papel de las personas y las masas, reduciéndolas a factores secundarios. El neofuncionalismo, surgido como una de las teorías de la integración, se centró en las ventajas de los procesos de integración entre estados y enfatizó la importancia del efecto indirecto (cuando la unificación en un área incentiva la integración en otras). La importancia fundamental de este concepto recaía en las instituciones supranacionales, no en las personas.

Occidente está al descubierto, ¿y ahora qué?

En un momento en que el ejército estadounidense está perdiendo influencia en Asia occidental, conviene explorar y debatir las razones de ese debilitamiento sin la carga ideológica de la guerra contra el terrorismo y el valor histórico superávit

Hanna Eid, Al Mayadeen

En 1985, la académica india Gayatri Spivak preguntó "¿Puede hablar el subalterno?" en lo que se convertiría en un ensayo fundamental de la teoría posestructuralista. La respuesta de Spivak —irónicamente, mediada por la teoría francesa de los años 60, 70 y 80— fue "no"; la respuesta fue negativa debido al poder sobre la producción de conocimiento que ejercía la academia occidental. El uso de la teoría posestructuralista francesa para describir cómo el "subalterno" carece de una teoría propia reconocida y hegemónica no es solo una triste ironía, sino que demuestra el poder de lo que Anouar Abdel Malek denomina "plusvalía histórica".

Gracias a la plusvalía histórica, se produjeron las revoluciones científica e industrial; la geopolítica proporcionó los medios para avanzar hacia el control mundial mediante el poder marítimo; mientras que las tecnologías de la comunicación permitieron la difusión de ideas, teorías y conceptos desde el centro hacia las distintas periferias. El resultado final ha sido una singular acumulación en el centro, un proceso que culmina con la concentración de la elaboración de la teoría social y de las escuelas de pensamiento en general en los centros hegemónicos occidentales. Las distintas periferias —Asia, África, Latinoamérica— solo pudieron «desarrollarse» siguiendo las líneas sugeridas e impuestas por las diferentes escuelas de pensamiento del Occidente hegemónico.

Si bien considero que *Civilización y teoría social* de Abdel Malek y *Eurocentrismo* de Samir Amin ofrecen argumentos mucho más convincentes sobre la producción de conocimiento como estructura material de acumulación imperialista, el objetivo de este ensayo no es debatir las ventajas del materialismo histórico frente al postestructuralismo como marco analítico. El objetivo, más bien, es observar cómo ha cambiado la situación desde 1985 hasta ahora; nos encontramos en una situación en la que el subalterno puede expresarse, y de hecho se expresa, de múltiples maneras. Este ensayo analizará los desarrollos en la ciencia política china y la teoría de las relaciones internacionales, representadas por Zhang Weiwei, y, al hacerlo, abogará por un enfoque más intencional de la producción de conocimiento en el Sur Global.

lunes, 10 de agosto de 2026

La “derecha radical” y el neomacartismo trumpista

"En la literatura académica sobre la extrema derecha la definición precisa del término sigue siendo un objeto del debate".

Maciek Wisniewski, La Jornada

En la literatura académica sobre la extrema derecha la definición precisa del término sigue siendo un objeto del debate y sus estudios están plagados de las mismas dificultades que los estudios del fascismo: la ausencia de una definición consensuada del fenómeno y falta del consenso definitorio sobre su anatomía. Igual que respecto al fascismo, los estudiosos a menudo no pueden ponerse de acuerdo sobre los conceptos básicos, enfatizando ciertas características e ignorando otras, aunque el nacionalismo, el racismo, la xenofobia o la hostilidad hacia la democracia parlamentaria suelen aparecer como conceptos centrales.

Ni siquiera existe un consenso acerca del término que usar con diferentes autores hablando de la derecha “extrema”, “radical” o “ultra” o usando estos términos de modo intercambiable y abogando, o no, a distinguir entre la extrema derecha más tradicional y sus mutaciones más recientes. Uno de los viejos contribuidores a este debate, trabajando el tema desde los años 50 hasta principios de los años 2000, era Daniel Bell (1919-2011), uno de los sociólogos e intelectuales públicos más influyentes de Estados Unidos (EU) que se empeñó a ofrecer una radiografía de lo que él tildaba como la “derecha radical” (radical right) estadunidense que congregaba históricamente una constelación de grupos de presión, redes ideológicas y movimientos de masas delimitados –según él y según algunos de sus colaboradores como Richard Hofstadter, Seymour Martin Lipset o David Plotke– no tanto por siglas de partidos, sino por un perfil sociológico, sicológico y económico muy específico.

domingo, 2 de agosto de 2026

Marco Rubio recurre al pintor austríaco

Las reminiscencias del discurso de Rubio con los de Hitler, un frustrado pintor nacido en Braunau am Inn en 1889, son demasiado evidentes: "el más fuerte vence, el débil debe perecer"

Jorge Elbaum, La Haine

El jefe del Departamento de Estado de EEUU, Marco Rubio, realizó la "Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político" en la que se intentó articular el regreso del macartismo doméstico con la política exterior de los EEUU. En el mismo cónclave se demonizó a los candidatos ligados al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a los inmigrantes, a las organizaciones de derechos civiles antirracistas, a los colectivos antifascistas, al peligro cubano y a toda forma de expresión religiosa ligada al Islam.

El cónclave rememora al macartismo y a una nueva forma de Guerra Fría donde los enemigos actuales no conforman --como hace 80 años-- un bloque más o menos homogéneo sino una miríada de sujetos sin conexión alguna, ligados a fenómenos dispares: protestas contra cacerías humanas llevadas a cabo por ICE, movilizaciones electorales antitrumpistas, posicionamientos antifascistas y/o atentados ejecutados por lobos solitarios. Todas situaciones inconexas que Rubio agrupó arbitrariamente, en su cita de Washington, para instituir esta nueva peligrosidad fantasmagórica. Este Eje del Mal, a diferencia de los anteriores, no requiere partido, organización, programa, ni conducción alguna. Alcanza con ser nombrado desde Washington para adquirir existencia diabólica.

El contraterrorismo fue diseñado para enfrentar estructuras violentas (existentes o no), con financiamiento, logística y acciones concretas, pero el trumpismo pretende reorientarlo hacia identidades políticas para legitimar su persecución, censura y vigilancia. Ese desplazamiento exige la omisión de los verdaderos peligros domésticos que se han constatado en EEUU, ligados a los aceleracionistas, las milicias racistas y las redes violentas de ultraderecha.

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