Una nueva investigación revela cómo la investigación académica financiada por Alemania ayudó a facilitar la expansión de los asentamientos israelíes y la apropiación de los recursos hídricos palestinos en la Cisjordania ocupada
Kit Klarenberg, Al Mayadeen
Utilizando las instituciones académicas como tapadera, entre 2017 y 2021 el gobierno alemán canalizó subrepticiamente millones de euros a un proyecto altamente discriminatorio que facilitaba la expansión de los asentamientos sionistas en la Cisjordania ocupada. Bajo su amparo, fondos públicos y producción de conocimiento se destinaron a una empresa intrínsecamente ilegal e inmoral, en flagrante violación de las obligaciones jurídicas internacionales de Berlín y de las restricciones nacionales a la investigación académica. Este escándalo, hasta ahora desconocido, es solo una muestra de cómo Alemania, a plena vista, apoya encubiertamente la expansión de los asentamientos sionistas y la desaparición total de Palestina.
Estas son las impactantes conclusiones de una investigación conjunta realizada por diversas organizaciones estudiantiles alemanas de solidaridad con Palestina, entre ellas Not In Our Name y Academic Opposition. Su informe, un esfuerzo pionero, examina críticamente la investigación sobre el agua financiada por el Estado alemán en colaboración con instituciones sionistas. Se trata de una conspiración silenciosa de gran alcance, en la que múltiples entidades estatales y cuasi estatales de Berlín y Tel Aviv financian investigaciones académicas en campos aparentemente inocuos, lo que fomenta directamente la limpieza étnica y la expropiación de tierras por parte del sionismo en Cisjordania y otras regiones.


















