Venezuela es un buen premio para Washington, pero puede que sea solo el primer paso.
Leonid Savin, Geopolitika
Tras la operación sin precedentes de EEUU contra Venezuela y su presidente, han salido a la luz nuevos datos. Algunos de ellos han sido publicados en los medios estadounidenses, mientras que otros han sido revelados por el presidente de EEUU en una rueda de prensa y en las redes sociales.
Así, se sabe que dentro del Gobierno de Venezuela había un infiltrado de la CIA que trabajaba en colaboración con agentes enviados allí anteriormente. Si a esto le sumamos el trabajo de inteligencia geoespacial de EEUU, así como un centro único de procesamiento de datos al que están conectados los servicios especiales y las agencias de EEUU (el desarrollo del software corrió a cargo de la empresa de capital riesgo Palantir, vinculada a la CIA), esto permitió no solo recopilar y procesar información sobre los movimientos del mandante, sino también crear un simulador del lugar de residencia de Nicolás Maduro y ensayar en la práctica su captura.
Aunque la Fuerza Aérea de los Estados Unidos lanzó ataques contra radares y complejos de defensa antiaérea para garantizar la seguridad de la llegada del grupo de asalto en helicópteros, no está claro por qué no se utilizaron otros tipos de armas y por qué no se protegió adecuadamente el perímetro de la residencia presidencial. Cabe señalar que, con la luna llena, los helicópteros militares, que emiten un fuerte ruido, son un buen objetivo.




















