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lunes, 31 de agosto de 2026

Tras 35 años de dependencia, Ucrania ha sido destruida y convertida en un títere de Occidente

Ucrania no es una llama. Es una cáscara consumida que las potencias occidentales han incendiado y que eventualmente desecharán cuando sus sórdidos juegos hayan terminado

Editorial Strategic Culture

Los actos del “Día de la Independencia” celebrados esta semana en Kiev fueron un auténtico espectáculo del absurdo. La conmemoración se basó en mentiras grotescas y propaganda. La verdad es que su pueblo ha sido brutalmente oprimido por élites corruptas, bajo la influencia de las ambiciones imperiales occidentales, que nada tienen que ver con la independencia, la soberanía o la democracia.

El lunes 24 de agosto, funcionarios europeos se reunieron en la capital ucraniana para conmemorar el 35 aniversario de la declaración de independencia del país como Estado, en medio del colapso de la Unión Soviética en 1991.

La triste realidad es que no hay nada que celebrar, a pesar de los manidos intentos de presentar el evento como algo positivo y significativo. La terrible verdad es que un país y su gente han sido destruidos deliberadamente al enfrentarlos a una nación hermana como Rusia.

Resulta sorprendente, y revelador, que la asistencia de dignatarios extranjeros a Kiev esta semana fuera tan escasa, lo que desmiente los débiles intentos de dotar a la fecha de pompa y ceremonia.

El acto resultó vacío y pareció un mero trámite, carente de sustancia y credibilidad. Según se informó, no había ningún funcionario estadounidense representando a la administración Trump y los asistentes europeos eran de segunda categoría. El representante de mayor rango de la UE era el presidente del Consejo Europeo, António Costa (¿Antonio quién?). Estuvieron ausentes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. Emmanuel Macron, de Francia, y Friedrich Merz, de Alemania, tampoco se presentaron. Estas figuras políticas suelen visitar Kiev para expresar su solidaridad. Su ausencia en una ocasión supuestamente tan trascendental sugiere cierto derrotismo respecto a Ucrania como instrumento contra Rusia.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Se agrava el escándalo de corrupción en Ucrania: la "Operación Forrest Gump" conmociona al gobierno de Zelensky con más registros

Los servicios anticorrupción ucranianos iniciaron registros bajo el nombre en clave "Operación Forrest Gump", dirigidos, entre otros, al subdirector de la Oficina del Presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Esta medida amplía la investigación anticorrupción en curso, que ha provocado que varios altos funcionarios del gabinete de Zelenski huyeran a Israel poco antes de que la policía pudiera allanar sus domicilios

Artículo escrito por el equipo de Remix News

La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAPO) anunciaron que estaban llevando a cabo una operación especial contra una organización criminal liderada por un miembro actual y otro anterior del parlamento, con la participación de altos funcionarios de la Oficina del Presidente de Ucrania.

«La NABU y la SAPO están llevando a cabo una operación especial para desmantelar una organización criminal que operaba bajo el liderazgo de un miembro actual y otro anterior del Parlamento ucraniano, con la participación de altos funcionarios de la Oficina del Presidente de Ucrania y otras personas. Próximamente se darán a conocer más detalles», anunciaron los servicios anticorrupción en Telegram.

La operación, cuyo nombre en clave es "Forrest Gump" o simplemente "Forest Gump", fue descrita por fuentes del diario Ukrayinska Pravda y otros medios de comunicación. Según informaron, la NABU y la SAPO están realizando allanamientos en el marco de esta operación especial en las instalaciones del diputado Vadym Stolar, quien fue elegido para el parlamento por el partido Plataforma de Oposición - Por la Vida, actualmente prohibido.

Además, Iryna Mudra, subdirectora de la Oficina Presidencial de Ucrania, también es objetivo de las redadas.

Stolar ha confirmado las diligencias de investigación llevadas a cabo en su domicilio y ha declarado que está cooperando plenamente sin ningún tipo de obstáculo.

Entre las figuras adicionales vinculadas por medios de comunicación y fuerzas del orden se encuentran el exdiputado Maksym Mykytas, funcionarios del Ministerio de Justicia y altos directivos del banco estatal Sense Bank, incluyendo al presidente del consejo de administración y al consejo de supervisión. También se reportaron allanamientos en las instalaciones del banco.

La NABU ha publicado extractos de conversaciones interceptadas.

martes, 25 de agosto de 2026

¿La próxima crisis del euro? Los estados europeos se ven obligados a refinanciar cantidades cada vez mayores de deuda a un coste elevado


Report 24

La deuda pública de la eurozona supera actualmente los 14 billones de euros, y el verdadero problema no reside en esta cifra. La cuestión crucial es cuánto dinero deben captar Francia, Italia, Bélgica y, cada vez más, Alemania en los mercados de capitales año tras año. Mientras el BCE reduce paulatinamente sus tenencias de bonos, las necesidades de refinanciación de muchos países son cada vez mayores, precisamente en estos momentos.

El gobierno alemán pretendía recaudar seis mil millones de euros con una emisión de bonos a diez años el 19 de agosto . Sin embargo, ni siquiera hubo suficientes ofertas para cubrir el volumen total ofrecido. Solo se presentaron ofertas por 4.334 millones de euros, de los cuales 3.769 millones se asignaron realmente a los inversores. El gobierno retuvo apenas 2.231 millones de euros para sus propias tenencias. Por lo tanto, Alemania no se enfrenta a una bancarrota nacional, pero el que fuera pilar de estabilidad en la eurozona está experimentando un problema que probablemente se agravará significativamente en los próximos años. Esto se debe a que Berlín pretende aumentar masivamente su endeudamiento, mientras que Francia, Italia, Bélgica y otros países ya se ven obligados a reemplazar repetidamente enormes cantidades de su deuda con nuevos bonos. Y el mercado ahora está cobrando un alto precio por esto: el rendimiento promedio del bono del gobierno alemán a diez años fue del 3,26 por ciento.

Las cifras de deuda en sí mismas ya son enormes. En el primer trimestre de 2026, los 21 países de la eurozona acumulaban una deuda pública total de 14,244 billones de euros, lo que representa el 88,9% de su PIB combinado. Un año antes, la cifra era del 87,2%. Grecia encabeza la lista con el 143,5% de su PIB, seguida de Italia con el 138,9%, Francia con el 117,6%, Bélgica con el 109,1% y España con el 101,6%. Sin embargo, quien se fije únicamente en esta clasificación pasa por alto el verdadero problema. A pesar de su deuda récord, Grecia se encuentra actualmente en una mejor posición que Francia o Bélgica en lo que respecta a la financiación continua. El factor crucial no es solo el tamaño de la deuda, sino cuánto de ella debe refinanciarse constantemente en los mercados de capitales.

lunes, 24 de agosto de 2026

Zelensky y sus fantasías de ataque


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Los aliados solían preocuparse por si América lo haría. Ahora, amigos y enemigos se preguntan si América puede”, escribió ayer el periodista de The Wall Street Journal Yaroslav Trofimov para presentar su artículo sobre el temor de los aliados de Estados Unidos a una situación en la que necesitaran que Washington interviniera en su apoyo ante una amenaza inminente. No se trata ya de si Donald Trump tendría la voluntad de cumplir con sus obligaciones con la OTAN o de respetar las clausulas de seguridad mutua en tratados bilaterales, sino de las dificultades que sufriría aunque deseara hacerlo. “La escasez mundial de interceptores de misiles balísticos —en particular, los Patriot— y la incapacidad de los fabricantes estadounidenses para aumentar drásticamente la producción se han convertido en el talón de Aquiles de todo el mundo libre y sus aliados”, escribe Trofimov en el artículo, firmemente anclado en la mentalidad de la Guerra Fría, cuando la lógica de la división entre buenos y malos, capitalistas y socialistas, libertad y comunismo era ya una simplificación infantil de la realidad política y geopolítica.

“Existe ahora el riesgo de que se produzca una crisis aguda en diferentes escenarios provocada por la escasez de interceptores y de sistemas de defensa antimisiles”, afirma el académico y exasesor de seguridad de varios primeros ministros británicos John Bew, que destaca, ante todo, la situación en el Golfo Pérsico. Con un alto el fuego técnicamente en vigor a pesar de que hayan expirado los 60 días en los que el Memorando de Entendimiento preveía para la negociación de un acuerdo final entre Irán y Estados Unidos, el riesgo de reanudación de las hostilidades activas perdura e incluso aumenta con las amenazas de guerra económica total que Estados Unidos planteó el jueves a Irán. “Vamos a tener las sanciones más duras de la historia, y les digo, esto va a funcionar. Funcionó en Venezuela una vez que impusimos el bloqueo. Está funcionando en Cuba en este momento, y va a funcionar en Irán, y vamos a colapsar este régimen”, afirmó el jueves en una aparición en Fox News el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.

jueves, 20 de agosto de 2026

Kallas, Johnson y la beligerancia europea

Boris Johnson y Kaja Kallas

Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Las sanciones de la UE ya le han costado muy caro a Rusia, privando a su maquinaria bélica de más de un billón de euros, y para este otoño voy a presentar la lista de sanciones de mayor alcance desde el inicio de la guerra”, afirmó ayer Kaja Kallas, anticipando que la Unión Europea considera útil continuar por el camino elegido para tratar de destruir la economía rusa y obligar a Moscú a regresar a la mesa de negociación, esa que Bruselas nunca le ha ofrecido y que ha tratado de evitar a la espera de una mejor posición militar con la que Ucrania pueda evitar tener que negociar y sustituir el diálogo por la imposición. La UE nunca vio con buenos ojos los acuerdos de Minsk, una iniciativa de Angela Merkel que contó con Francia como socio para dar un aspecto europeo a un proyecto propio de una de las pocas personas que quiso detener la guerra de Donbass para poder regresar al statu quo anterior a la imposición de las primeras sanciones. La lógica alemana era evitar la ruptura continental o una escalada en la guerra de sanciones que implicara vetar el sector energético ruso, una forma de medidas coercitivas que no solo están dirigidas contra Moscú, sino también contra Berlín.

Ni el fracaso de Minsk ni la escalada bélica anterior a la invasión rusa de Ucrania parecieron preocupar a la UE, que ni siquiera se molestó en aparentar trabajo diplomático para evitar la guerra. Lo mismo ocurrió durante las conversaciones de Estambul, en las que no hubo ningún tipo de aliento europeo en favor de la diplomacia ni se derramaron lágrimas de preocupación cuando se consumó la ruptura que condenaba a los dos países a una guerra cada vez más dura y con consecuencias más graves para la población civil, especialmente en aquellas zonas más cercanas al frente, donde el peligro es constante. Y desde el inicio de las conversaciones de Estados Unidos con Ucrania y Rusia en busca de una hoja de ruta sobre la que resolver el conflicto entre los dos países, la UE no ha dejado de poner palos en la rueda mientras fingía una sonrisa con la que poner buena cara ante el peligro de enfrentarse al escenario más temido: tener que readmitir a Rusia como un país más en las relaciones internacionales de Occidente.

miércoles, 19 de agosto de 2026

La guerra ultranacionalista de Ucrania contra la historia

Un nuevo estudio advierte que el creciente sistema de leyes de memoria histórica de Ucrania ha convertido las narrativas históricas en una herramienta de aplicación de la ley por parte del Estado, profundizando las restricciones al discurso público e intensificando los esfuerzos por moldear la identidad nacional en medio del conflicto con Rusia

Kit Klarenberg, Al Mayadeen

En las últimas dos décadas, los ultranacionalistas ucranianos de línea dura han librado una guerra cada vez más intensa contra la historia, tanto en el país como en el extranjero, con consecuencias dramáticas que han transformado el mundo. Dentro del propio país, un aparato legal sumamente represivo impone cada vez con mayor frecuencia narrativas peligrosamente sesgadas del pasado reciente y lejano de Kiev, con penas penales excesivas incluso para quienes infringen la ley involuntariamente. Esta batalla, descaradamente politizada, se ha intensificado enormemente desde el estallido del conflicto indirecto en Ucrania. A pesar de la oposición generalizada, la agresiva ofensiva ultranacionalista de Kiev contra la historia no hace más que aumentar.

Estas son las graves conclusiones de un extraordinario artículo del académico ucraniano Georgiy Kasianov, titulado «Disciplinar y castigar»: Un giro punitivo en la política de la memoria en Ucrania, 2006-2025 . Como señala el autor, la instrumentalización del derecho al servicio de la política de la memoria es común en Europa Central y Oriental. Al menos nueve países de la región cuentan con legislación que prohíbe la exhibición pública de símbolos comunistas y nazis, lo que sustenta los esfuerzos ultranacionalistas locales —apoyados con entusiasmo por la UE— para equiparar perversamente ambas ideologías, presentándolas como totalitarismos comparables.

Además, en muchos casos —especialmente en los países bálticos— estas leyes forman parte de ecosistemas culturales y jurídicos más amplios que glorifican a los colaboradores nazis y a los perpetradores del Holocausto como héroes de la libertad, al tiempo que limitan estrictamente el discurso sobre la Segunda Guerra Mundial para ocultar la culpabilidad local por crímenes atroces. Así, escribe Kasianov, el «modelo punitivo de política de la memoria» de Ucrania se inscribe en «un patrón poscomunista más amplio de narrativas históricas impuestas por el Estado». Sin embargo, «por su severidad, selectividad e instrumentalización ideológica y burocrática», la guerra de Kiev contra la historia «representa un caso particularmente radical y revelador».

viernes, 14 de agosto de 2026

El costo de la guerra

La imagen de una Ucrania repleta de liberales patriotas deseosos de acabar con Rusia es otra ficción. En realidad, la mayoría de ucranianos desean negociaciones para poner fin a la guerra de inmediato

Lily Lynch, New Left Review

El discurso de Volodymyr Zelenskyy en el Foro de la Industria de Defensa de la OTAN en Ankara a principios de julio fue un himno a la guerra con drones. El dictador ucraniano proclamó que los drones habían anunciado «cambios revolucionarios en la naturaleza misma de la guerra», tan significativos como la ametralladora en la I Guerra Mundial o el tanque moderno en la Segunda. La tecnología «innovadora» de los drones había permitido a Ucrania aumentar drásticamente el número de bajas rusas, interceptar los UAV Shahed rusos y alcanzar objetivos tan lejanos como Siberia.

Los ataques recientes lograron oscurecer los cielos de Moscú y atacar refinerías de petróleo a 2700 km de distancia, en Omsk. El país se había transformado en una «superpotencia de drones», en palabras del Atlantic Council. Antes de 2022, solo existían siete fabricantes nacionales de drones; hoy hay más de 500. Y ahora, con el levantamiento de las restricciones a las exportaciones de drones, Ucrania pronto los venderá al mundo.

El principal responsable de situar los drones en el centro del esfuerzo bélico de Ucrania ha sido el telegénico Mykhailo Fedorov, de 35 años y ahora exministro de Defensa. Este prodigio tecnológico, tan aclamado, ha ganado seguidores tanto entre los liberales patriotas en su país como entre los atlantistas en Occidente. Ha contribuido a promover a Ucrania como una especie de «nación emergente»: una potencia industrial de defensa de alta tecnología forjada en la guerra.

Con apenas treinta años, fue nombrado ministro de Transformación Digital, donde fue responsable de la iniciativa «el Estado en un teléfono inteligente», que trasladó los servicios gubernamentales a una aplicación financiada por USAID llamada Diiya. Aunque admirado por las ONG liberales, Fedorov, respaldado por Palantir, también ha aprendido a hablar el idioma de MAGA; en enero, anunció el objetivo de su ministerio de matar a 50.000 rusos al mes, explicando que esto «haría que el coste de la guerra para Rusia fuera insostenible, forzando así la paz mediante la fuerza».

miércoles, 12 de agosto de 2026

La izquierda tiene un problema: el pueblo


Roberto Pecchioli, Ereticamente

Se pueden decir muchas cosas contra los comunistas de antaño —los de antes de la caída del Muro de Berlín—, pero ciertamente no se puede decir que carecieran de una fuerte conexión con el pueblo. En las “Feste dell’Unità” (Fiestas de la Unidad), la gente hablaba en dialecto, disfrutaba de platos tradicionales, escuchaba música popular e incluso los juegos con premios eran tradicionales. En el símbolo del Partido Comunista Italiano (PCI), diseñado por el pintor Renato Guttuso, aparecía el tricolor italiano, aunque parcialmente oculto detrás de la bandera roja con la estrella, la hoz y el martillo. Su identificación con el pueblo, con sus principios y necesidades, y las acciones concretas de la densa red de asociaciones que los comunistas fueron capaces de crear mediante el generoso trabajo voluntario de sus militantes, estuvieron entre las razones de su éxito. Eran, a su manera, misioneros de una idea —terrible, horrible, pero una esperanza sostenida durante generaciones—. Sus herederos —a quienes ni siquiera sabemos cómo denominar: progresistas, izquierda, “coalición amplia”— tienen un problema evidente con el pueblo, demostrando que las categorías de derecha e izquierda —mantenidas vivas por los intereses convergentes de las dos mitades del sistema— ya no describen a la sociedad contemporánea. Arriba y abajo, el pueblo y la élite (o más bien, las oligarquías más las clases de apoyo semieducadas), el centro y la periferia: estas categorías captan con mucha mayor precisión el conflicto actual.

jueves, 6 de agosto de 2026

Cuando el Estado se debilita, se vuelve autoritario: la Alemania de Merz oficializa la vigilancia masiva


Gastel Etzwane, Euro-Sinergias

Mientras el gobierno de Friedrich Merz se enfrenta a una creciente contestación y a una legitimidad vacilante, Alemania da un paso más en una dirección preocupante. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), ha presentado un proyecto de reforma que transforma en profundidad la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), el equivalente alemán de los servicios de inteligencia interior. Bajo el pretexto del “aumento de las amenazas” (ciberataques, extremismo, injerencias extranjeras), el texto otorga a este organismo poderes operativos inéditos: pirateo de sistemas informáticos privados, manipulación o eliminación de datos, difusión de información falsa, e incluso el reclutamiento oficial de adolescentes de 16 años como informantes.

Ya no se trata solo de vigilancia pasiva. Se trata de una capacidad de intervención activa en el ámbito digital y, en algunos casos, sobre el terreno, con una reducción de los controles judiciales previos. Voces como la de Wolfgang Kubicki (FDP) han denunciado el reclutamiento de menores como “moral y éticamente inaceptable”. Alice Weidel (AfD) fue aún más lejos: cuando el Estado comienza a mentir y a falsificar, “el Estado de derecho está muerto”.

viernes, 24 de julio de 2026

El plan de Kaja Kallas para llevar a Europa a la guerra con Rusia y China


Alessandro Bartoloni, l'AntiDiplomatico

El ascenso y la agenda de Kaja Kallas

Kaja Kallas, una exabogada estonia especializada en derecho de la competencia y nuevas tecnologías, ha ascendido en pocos años desde liderar una nación de 1,3 millones de habitantes hasta la cúspide de la política exterior de la Unión Europea, convirtiéndose en Alta Representante para Asuntos Exteriores a partir de diciembre de 2024. Su visión del mundo está marcada por una historia familiar asolada por la represión soviética —su madre fue deportada a Siberia cuando aún era un bebé— y, por esta razón, Kallas ve a la Rusia actual como la heredera directa de ese "mal absoluto". Como Primera Ministra de Estonia (2021-2024), se ganó la reputación de ser una de las halconas antirrusas más intransigentes de Europa, apoyando firmemente la ayuda militar a Ucrania y abogando por una línea dura hacia Moscú y, cada vez más, hacia Pekín. Al asumir el cargo de diplomática de la UE, Kallas prometió aplicar la misma determinación a nivel continental, describiendo la resistencia de Ucrania como una batalla de civilizaciones que definirá los principios de seguridad de Europa durante las próximas décadas.

Cabe recordar que ni Kallas ni von der Leyen fueron elegidos directamente por los votantes europeos para sus cargos actuales, pero ambos han utilizado los mecanismos institucionales de la Unión para acelerar la militarización del continente. Von der Leyen impulsó la narrativa de una nueva "era de rearme" y presentó planes de defensa colosales (el paquete "ReArm Europe" para movilizar hasta 800.000 millones de euros), mientras que Kallas firmó conjuntamente un Libro Blanco sobre la preparación de la defensa de la UE que abogaba por cinco años de rearme para hacer frente a Rusia. Entre las iniciativas concretas se incluyen el nuevo Programa Europeo de Inversión en Defensa (PEID, un fondo conjunto de adquisiciones dotado inicialmente con 1.500 millones de euros), planes acelerados de producción de municiones (como el ASAP) y un Fondo de Asistencia anual de 5.000 millones de euros para Ucrania, financiado extrapresupuestariamente a través del Fondo Europeo para la Paz.

sábado, 11 de julio de 2026

Los Identitarios. Investigación en los márgenes de la política


Nicolas Lebourg, Les Temps Presents

El calificativo «identitario» ha tenido un destino extraño, pasando en veinte años de la marginalidad absoluta a adquirir múltiples significados en el centro del espacio público. A pesar de que, desde 1945, la extrema derecha radical ha demostrado una energía taxonómica constante, inventando sin cesar nuevos calificativos en una búsqueda de respetabilidad, esta es una de sus innovaciones más exitosas.

Sin embargo, una breve historia del concepto demuestra hasta qué punto el término era periférico en la vida política francesa. Después de 1968, fue puesto en primer plano primero por nacionalistas-revolucionarios alemanes que redescubrieron a Otto Strasser y es cierto que cuando este dirigente del Partido Nacionalsocialista fundó una escisión socialista en 1930, evocó «el derecho al desarrollo de la identidad de los pueblos». En este contexto, se trata de reintroducir concepciones raciales a través de una terminología más moderada. Un movimiento francés afín, la Organización Lucha del Pueblo, retomó el tema; en un documento interno, pedía a sus militantes que no hablaran de desigualdad entre las razas, sino que se refirieran a la preservación de la «identidad» y la cultura de Europa [1]. Aquí nos adentramos en una genealogía de grupúsculos, con usos diez años después por parte del Movimiento Nacionalista-Revolucionario, así como de la corriente racista de la Nueva Derecha (Guillaume Faye, Pierre Vial) y las publicaciones que articulan ambas corrientes.

La temática defendía entonces un punto de vista etnodiferencialista que ensalzaba la conservación de las identidades étnicas y culturales de las minorías inmigrantes. Se integraba en la transnacionalización del radicalismo de derecha, como lo demuestra el coloquio sobre «El derecho a la identidad» celebrado en Suiza en 1985, donde los nacionalistas-revolucionarios y los neoderechistas franceses se reunieron con sus homólogos alemanes, ingleses, belgas, suizos e italianos. Si, en palabras de Marion Jacquet Vaillant, los Identitarios son herederos «imperfectos» de la Nueva Derecha, esto también se debe a ese modo de asimilación de ideas y prácticas, no a través de una herencia directa, sino mediante los puntos de conexión y las articulaciones entre las corrientes anteriores.

martes, 23 de junio de 2026

La guerra en Ucrania debería haber terminado un mes después de haber comenzado


Andrea Zhok, Arianna Editrice

La guerra en Ucrania debería haber terminado un mes después de su inicio, cuando se celebraron las primeras negociaciones y ya se había alcanzado un acuerdo prácticamente definitivo.

Ucrania seguiría siendo un país, no un montón de escombros despoblado.
Rusia podría haber garantizado que Ucrania se convirtiera en un "estado tapón" con relaciones bilaterales y comercio tanto con Rusia como con Europa. Europa podría haber seguido obteniendo gas y petróleo a precios asequibles. La civilización europea no habría experimentado esa fase de humillación de sus principios, caracterizada por una ridícula y trágicamente estúpida "caza de rusos", desde el deporte hasta la ópera.

En cambio, cuatro años y cuatro meses después de que las tropas rusas entraran en territorio ucraniano, y doce años después del inicio del conflicto (febrero de 2014), Ucrania se ha transformado por completo en un instrumento militar de la OTAN, sin que nadie consultara a los ciudadanos europeos si querían participar en esta guerra indirecta.

La táctica de la OTAN, ahora más europea que estadounidense, consiste en producir un gran número de drones, principalmente en zonas fuera del territorio ucraniano, y lanzarlos en lo profundo de Rusia. La idea no es intentar reconquistar el territorio perdido, porque eso requeriría tropas que ni Ucrania ni Europa en su conjunto poseen.
La idea es infligir un daño tan grave a Rusia que provoque una revuelta interna contra Putin.

Obviamente, esta situación conduce las cosas inevitablemente en dos direcciones.

martes, 16 de junio de 2026

El circo occidental en vísperas de una guerra civil

Sin una transformación de la representación política (hoy en día difícil incluso de imaginar), este circo occidental seguirá pudriéndose, hasta llegar a alguna forma de guerra civil.
Quema de neumáticos en Belfast. Foto: DPA vía Europa Press

Andrea Zhok, Arianna Editrice

Dado que los acontecimientos de Belfast han vuelto a situar en el centro del debate temas que ya se han analizado a fondo en todos sus aspectos, intentemos hacer un resumen para aclarar un poco las ideas.

1) El fenómeno migratorio en Occidente es, en su totalidad, un fenómeno con raíces económicas, dependiente de la lógica del capital. Se favorecen los desplazamientos de mano de obra que busca ocupar los puestos de trabajo disponibles en el mercado mundial. Al capital le interesa obtener una mano de obra que esté lo más dispuesta posible a trabajar por poco dinero y que sea fácilmente chantajeable. No es una cuestión de «inmigración irregular». Los irregulares también forman parte del juego, porque son un poco más chantajeables, pero el juego en su conjunto es aceptado, deseado y teorizado.

2) La presión que ejercen los modos de vida cultivados en Occidente (desde los costes de criar a los hijos, pasando por las responsabilidades legales, hasta las dificultades pedagógicas para los hijos que crecen en entornos desocializados, etc.) crea constantemente las condiciones para una reducción de la fecundidad. (Esto ocurre también con las segundas generaciones de migrantes, tan pronto como se aclimatan). La falta de mano de obra interna de los países occidentales se compensa importándola de partes del mundo donde los «costes de producción de niños» son bajos, porque no existe un sistema de protección pública, servicios sanitarios, sistemas escolares, etc. Occidente es una tumba atareada que absorbe a jóvenes «producidos» en otros lugares para transformarlos en concentraciones de capital.

viernes, 5 de junio de 2026

El pueblo, la democracia y algunos malentendidos

El problema que plantea la democracia es el de la existencia y el funcionamiento de un pueblo (demos). Afirmar que "la soberanía reside en el pueblo" es un paso esencial, pero insuficiente

Andrea Zhok, Arianna Editrice

La izquierda progresista y liberal ha creado una ficción, desprovista de fundamento histórico o práctico, según la cual las democracias pueden existir sin pueblo. De hecho, estas "democracias sin pueblo" no son más que la reducción de la democracia a un espacio (global) de intercambios voluntarios. Esta es la "democracia" donde "un dólar es un voto" y donde la voluntad del pueblo se expresa mediante actos de compra en el mercado. Obviamente, aquí no existe una identidad colectiva y, por lo tanto, tampoco un horizonte político, que requiere la posibilidad de un diálogo horizontal entre todos los responsables de la toma de decisiones. Esta es la "aldea global" de "ciudadanos del mundo". La política es sustituida por la economía, la democracia por el mercado. Ya sea que lo sepan o no, esta es precisamente la dirección que están tomando todos los activistas del movimiento "sin fronteras", junto con quienes consideran la ciudadanía un lujo inútil o una distinción políticamente correcta.

Las democracias surgieron con la aparición de sistemas políticos definidos territorialmente, donde las leyes, decididas por quienes pertenecen permanentemente a un territorio, rigen lo que sucede dentro de él. (Por eso existen excepciones —la extraterritorialidad— como las embajadas o los barcos, donde, de manera totalmente excepcional, una ley definida por un pueblo se aplica a un territorio distante y diferente).

De lo contrario, existen imperios, monarquías u oligarquías plutocráticas.

Pero si la izquierda se muestra confusa e indecisa en su concepción del pueblo y la soberanía popular, la derecha no lo es menos.

Existe un sector de la derecha —actualmente minoritario— que nunca ha reconocido la idea misma de soberanía popular, y con ella la idea misma de democracia.

jueves, 4 de junio de 2026

Al borde del abismo: la OTAN se encamina hacia una guerra total con Rusia

Thomas Fazi destaca la dramática escalada de la guerra, donde los ataques con aviones no tripulados ucranianos, impulsados por tecnologías occidentales, están minimizando las posibilidades de alcanzar una solución diplomática. Entre el nacimiento del nuevo eje militar-industrial entre Berlín y Kiev, la alarma geopolítica en el Mar Báltico y la presión de los halcones moscovitas sobre Putin para una respuesta nuclear, Occidente ha perdido su previsión política para frenar la carrera hacia la catástrofe
"La retirada de Napoleón de Moscú", pintado por Adolph Northen en 1851


Thomas Fazi, Krisis

El incidente del dron ruso que impactó un edificio de apartamentos en Rumania demuestra que el riesgo de un conflicto total entre la OTAN y Rusia es mayor que nunca, incluso más que en el apogeo de la Guerra Fría.

El presidente rumano, Nicușor Dan, aclaró posteriormente que la aeronave cambió de trayectoria tras ser alcanzada por un impacto cinético, estrellándose finalmente contra el edificio residencial en Galați. Lo más preocupante es el profundo grado de implicación de ambas partes en lo que, a efectos operativos, constituye una confrontación militar cada vez más directa, aun cuando formalmente mantengan la apariencia de no beligerancia.

A diferencia de la Guerra Fría, cuando las superpotencias mantenían protocolos rígidos diseñados para evitar la confrontación directa, hoy las líneas divisorias se han desdibujado hasta el punto de ser casi invisibles.

Una guerra que se suponía que debía permanecer confinada dentro de las fronteras de Ucrania se ha convertido gradualmente en algo mucho más peligroso: un conflicto indirecto en el que el papel de la OTAN se ha vuelto tan crucial operativamente que la distinción entre actor principal y secundario prácticamente se ha desvanecido, y donde cada semana surgen nuevas pruebas de que la lógica de la escalada se acelera mucho más rápido que cualquier capacidad política para controlarla.

martes, 26 de mayo de 2026

Conflicto con Rusia: ¿Hacia una guerra en toda Europa?

El rearme alemán, las tensiones en los países bálticos y un cambio en el equilibrio de poder en Moscú podrían extender la guerra en el viejo continente más allá de las fronteras ucranianas y conducir a una escalada nuclear

Roberto Iannuzzi, Intelligence for the People

En los últimos días, los medios de comunicación occidentales han llamado la atención sobre una declaración realizada por el presidente ruso Vladimir Putin durante las celebraciones por la victoria sobre el nazismo el 9 de mayo, según la cual el conflicto ucraniano estaba llegando a su fin.

La frase un tanto vaga —“Creo que el asunto está a punto de concluirse, pero es un asunto muy serio”— pronunciada tras unas declaraciones muy duras contra los intentos occidentales de sabotear cualquier negociación ruso-ucraniana, no debería llevar a conclusiones precipitadas.

Putin mencionó los orígenes del conflicto, la expansión de la OTAN a pesar de los acuerdos y reiteró cómo, desde el punto de vista ruso, los líderes occidentales han utilizado a Ucrania como ariete en su conflicto destinado a debilitar y desestabilizar a Rusia.

Recordó que los europeos sabotearon las negociaciones entre Moscú y Kiev en abril de 2022, y reveló que en aquella ocasión el presidente francés Emmanuel Macron lo había engañado para que retirara las tropas rusas de Kiev con el pretexto de que los ucranianos no podían firmar un acuerdo ni con una pistola apuntándoles a la cabeza.

En todo caso, las declaraciones del presidente ruso sugieren que, con razón o sin ella, actualmente considera que los países europeos representan una amenaza mayor que Estados Unidos.

Esta postura, lejos de pertenecer exclusivamente a Putin, está ganando terreno en los círculos políticos rusos.

jueves, 21 de mayo de 2026

La OTAN es una estafa peligrosa con la que Estados Unidos está presionando a Europa


Thomas Fazi, Sinistra in Rete

La estrategia de Estados Unidos hacia la OTAN ha provocado reacciones marcadamente divergentes. Algunos lo aclaman como un paso largamente esperado hacia la liberación de Alemania –y por extensión de Europa– de la tutela militar estadounidense, dada la aparente “retirada” de Estados Unidos de la OTAN. Otros lo ven como un peligroso resurgimiento del nacionalismo militar alemán, que evoca el capítulo más oscuro de la historia europea del siglo XX. Ambas lecturas no entienden el punto. El rearme de Alemania no está diseñado para hacer que el país sea más soberano militarmente – para bien o para mal. Está diseñado para elevar el papel de Alemania a “vasallo en jefe” dentro de la estructura de mando de la OTAN controlada por Estados Unidos. En este sentido, la disputa entre Trump y Merz debería verse como poco más que teatro político.

Trump ha alarmado una vez más a los europeos. Esta vez anunció la retirada de unos 5.000 soldados de Alemania como parte de un Decisión del Pentágono desencadenado por la disputa pública del presidente con el canciller alemán Friedrich Merz sobre la guerra en Irán. El recorte asciende a alrededor del 14% de los aproximadamente 35.000 a 36.000 soldados estadounidenses actualmente estacionados en Alemania, y se espera que ocurra en un período de seis a doce meses, lo que elevará los niveles de fuerza estadounidenses a los anteriores a la invasión rusa de Ucrania en 2022. Trump ha insinuado que podrían producirse más recortes. Calificó la medida como un “castigo” por las críticas de Merz al manejo de la guerra por parte de Washington —incluida la afirmación de Merz de que Irán había “humillado” a Estados Unidos.

Esto es parte de una ofensiva más amplia que Trump ha lanzado contra los aliados de la OTAN en las últimas semanas por su negativa a enviar fuerzas navales para ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz. Ha dijo a los miembros de la OTAN que tendrán que «empezar a aprender a luchar por su cuenta» porque «Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos, del mismo modo que ustedes no estuvieron ahí para nosotros». Trump también amenazó con retirar tropas de Italia y España, y una vez más planteó la posibilidad de que Estados Unidos abandone la OTAN por completo. A la pregunta, en un reciente entrevista, si reconsiderara la membresía de Estados Unidos en la alianza, Trump respondió: «Oh, sí, diría que [está] más allá de toda reconsideración»

miércoles, 20 de mayo de 2026

Cómo Rusia puede ganar una nueva guerra mundial

Aumentar la credibilidad de la amenaza de armas nucleares es necesario para despertar a Occidente de su «parasitismo estratégico»: la certeza de que la guerra no ocurrirá, de que «todo estará bien»

Serguéi Karaganov, La Haine

El vertiginoso flujo de acontecimientos, que se superponen y se anulan mutuamente, resulta confuso y dificulta la comprensión de la esencia de lo que está sucediendo. Intentaré interpretar el curso de la historia basándome en mi experiencia y conocimientos.

Ha comenzado una guerra mundial en toda regla. Sus raíces se remontan a 1917, cuando la Unión Soviética se independizó del sistema capitalista. Primero, los invasores nos atacaron, luego la Alemania nazi (y casi toda Europa) nos volvieron a atacar pero, esta vez fueron derrotados. La segunda fase comenzó en la década de 1950, cuando los pueblos de la URSS, a costa de enormes privaciones, en su lucha por garantizar su soberanía y seguridad, crearon una bomba nuclear y lograron la paridad nuclear con EEUU.

Al hacerlo, sin darnos cuenta en aquel momento, socavamos los cimientos de cinco siglos de dominio ideológico europeo/occidental, que les no había permitido saquear al resto del mundo y reprimir a las civilizaciones más avanzadas. Estos cimientos eran la superioridad militar, sobre la cual se basaba el sistema de explotación de toda la humanidad.

Desde mediados de la década de 1950, Occidente ha sufrido una derrota militar tras otra. La liberación nacional de la humanidad ha comenzado, junto con la nacionalización de los recursos acaparados por los países occidentales y sus corporaciones. El equilibrio de poder global ha empezado a inclinarse a favor de los países no occidentales.

martes, 12 de mayo de 2026

Disolución. ¿Por qué nuestra civilización está muriendo?


Roberto Pecchioli, Arianna Editrice

Hay libros que se leen con avidez, otros con dificultad o consternación. Algunos abren la mente, muchos son meras cámaras de eco que confirman las convicciones del lector. Nada de esto ocurre con Dissoluzione, perché la nostra civiltà sta morando de Martino Mora (Ed. Radio Spada), profesor milanés de inspiración católica. Es un libro tan ágil como denso, como una enciclopedia, un compendio del presente y el futuro de la civilización que seguimos llamando erróneamente occidental. Es un libro que interpela la conciencia y exige decisiones firmes. Se puede discrepar con Mora sobre la disolución en marcha, pero las tesis que presenta, el vasto repertorio de argumentos que las sustentan, no pueden dejar a nadie indiferente. Como dice el refrán, la gata misericordiosa dio a luz gatitos ciegos, y, en efecto, la ceguera colectiva ante la realidad parece la razón más contundente para tomar en serio el severo diagnóstico y el funesto pronóstico del texto.

Muchos afirmamos que nuestro mundo está en decadencia; cada uno expresa motivaciones distintas, describiendo aspectos específicos de una decadencia que, más allá del triunfalismo tecnológico y la proclamación de los infinitos "derechos" individuales de los que supuestamente disfrutamos, parece incuestionable. Pocos plasman en papel una radiografía implacable pero bien documentada de la sociedad en la que nos ha tocado vivir. En más de veinte capítulos breves pero densos, donde la síntesis de un profesor acostumbrado a interactuar con estudiantes se une a una vasta cultura histórica y filosófica, el bisturí de Mora se adentra en la carne torturada y el espíritu exhausto del presente. Es difícil no estar de acuerdo en que vivimos en una nueva barbarie en la que, a pesar de mil comodidades aparentes, experimentamos un eclipse cultural, espiritual, demográfico y político. Es imposible no observar —si aún se tienen ojos para ver y cerebro para juzgar— la decadencia ética y estética, o no reconocer la disolución de los principios que han impregnado la civilización europea, desde sus orígenes clásicos hasta los cristianos.

domingo, 26 de abril de 2026

Las sanciones económicas de la UE intensifican el plan de guerra de la OTAN contra Rusia

Criminalmente, los agresores de la OTAN están creando una situación de rana hirviendo para Rusia

Editorial Strategic Culture

La Unión Europea anunció esta semana su vigésima ronda de sanciones económicas contra Rusia. El bloque de 27 naciones comenzó a imponer sanciones a Moscú cuando estalló el conflicto en Ucrania en febrero de 2022. Cada seis meses, la UE ha estado ampliando estas medidas económicas, que Bruselas afirma que son un apoyo a Ucrania para “disuadir la agresión rusa”

La vigésima ronda de sanciones revelada esta semana intenta ir mucho más allá y causar daños a la economía rusa. Fue marcado como el paquete más grande hasta el momento y un “objetivo de múltiples capas para sectores clave” de la economía rusa, principalmente su industria energética.

Es tentador descartar la política de sanciones de la UE como débil y una forma de locura. El bloque sigue repitiendo una acción esperando un resultado diferente cada vez, cuando los registros muestran que la acción de sanciones está teniendo poco impacto perjudicial en Rusia. En todo caso, es la UE la que ha sufrido una crisis económica al aislarse unilateralmente del petróleo y el gas rusos, la fuente tradicional de materia prima energética asequible para las industrias europeas. La economía rusa no se ha desplomado como se anticipó cuando se impusieron las sanciones por primera vez hace más de cuatro años. De hecho, la Federación de Rusia ha mantenido un sólido desempeño económico al encontrar mercados alternativos en Asia para sus productos de petróleo y gas. El aumento vertiginoso del precio del barril de crudo debido a la imprudente agresión estadounidense-israelí contra Irán ha dado a Rusia un nuevo impulso.

Sin embargo, sería un error simplemente descartar las sanciones de la UE como inútiles y contraproducentes.

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