La historia ha situado a Irán a la vanguardia y le ha otorgado el honor de ser la punta de lanza en la lucha contra el imperialismo estadounidense y el sionismo
Ismail Ibrahim, Al Mayadeen
Hace unos días escribí un artículo titulado Ormuz, el cuello del mundo y un poema titulado Gracias, Ormuz, en el que mencioné que la palabra Ormuz significa "Dios del bien" en el zoroastrismo. Los hice reconociendo la importancia de este estrecho para la economía mundial, su ubicación estratégica y la conexión de todo esto con la energía del petróleo y el gas.
Estados Unidos e “Israel” lanzaron una guerra contra Irán y asesinaron al líder de la Revolución Islámica Iraní, el ayatollah Ali Khamenei. Ese mismo día, 28 de febrero, asesinaron a doscientas niñas en una escuela primaria, en Minab. Irán respondió destruyendo todas las bases estadounidenses en los países árabes que bordean el Golfo y otras en Jordania y Erbil, dejándolas prácticamente inoperantes, y obligando a los portaaviones más grandes a retirarse al Océano Índico y al mar de Omán.
También lanzó miles de misiles de diversos calibres destructivos contra territorio israelí. Tanto Estados Unidos como “Israel” han reconocido la dificultad de derrocar al régimen islámico en Irán desde el exterior. En cuanto al pueblo iraní, se ha unido en torno a su liderazgo, que ha entrado en una fase de preparación para una guerra prolongada, algo que no conviene a Estados Unidos ni a “Israel”.
Estados Unidos e “Israel” se encuentran ahora en una situación crítica. Irán ha reforzado su control sobre el estrecho de Ormuz, y el presidente estadounidense parece impotente para reabrirlo. Solicitó ayuda a sus aliados, pero ninguno se sumó. EEUU, al igual que “Israel”, sufre ahora un asfixiante aislamiento internacional.



















