Mostrando las entradas con la etiqueta George Kennan. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta George Kennan. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de septiembre de 2026

La escalada descontrolada y el regreso de la política del poder

Solo nos queda esperar que la escalada interminable se calme y que el regreso de la política de las grandes potencias encuentre un equilibrio sostenible

Lorenzo Maria Pacini. Strategic Culture

Una era sin reglas

Cualquiera que observara la escena internacional en el verano de 2026 tendría dificultades para reconocer el orden liberal que, durante un cuarto de siglo, se había presentado como el horizonte natural de la política mundial.

En el lapso de unas pocas semanas, se ha debatido abiertamente la posibilidad de utilizar armas nucleares tácticas contra Irán, un país que carece de arsenal nuclear; Rusia ha amenazado con atacar objetivos militares británicos «en Ucrania y más allá»; la Unión Europea ha reactivado planes para movilizar activos soberanos rusos congelados a fin de financiar a Kiev; y Washington ha reclamado el control sobre un estrecho internacional como si se tratara de territorio nacional.

La sensación generalizada —la de un sistema que ha dejado de reconocer cualquier tipo de restricción— no se debe a una pérdida repentina de la razón por parte de los funcionarios de gobierno. Se debe a un cambio estructural que las élites occidentales han tardado en comprender y que, en gran medida, siguen negando.

La interpretación más clara de este cambio la ofreció John Mearsheimer en una reciente entrevista con el profesor Glenn Diesen.

El punto es sencillo e igualmente incómodo:
El desorden actual es el resultado combinado de una transición sistémica —de la unipolaridad a la multipolaridad— y de la persistencia de problemas heredados precisamente de la época en que Estados Unidos era la única superpotencia mundial.
Cualquiera que quiera entender por qué hoy en día la gente habla con tanta ligereza de límites que eran sacrosantos durante la Guerra Fría debe tener en cuenta estas dos dimensiones.

miércoles, 19 de febrero de 2025

La hegemonía marítima de Mackinder y el regreso de las potencias terrestres euroasiáticas


Glenn Diesen, Glenn Diesen Substack

Halford Mackinder desarrolló el marco teórico de la estrategia del divide y vencerás de los hegemones marítimos, estrategia adoptada por los británicos y posteriormente por los estadounidenses. Mackinder sostenía que el mundo estaba dividido en dos fuerzas opuestas: las potencias marítimas contra las potencias terrestres. La última potencia terrestre que conectó y dominó el vasto continente euroasiático fueron los nómadas mongoles, y su colapso fue seguido por el ascenso de las potencias marítimas europeas a principios del siglo XVI, que conectaron el mundo por mar.

Tanto el Reino Unido como Estados Unidos persiguen estrategias hegemónicas encaminadas a controlar la masa continental euroasiática desde la periferia marítima. Los Estados insulares (Estados Unidos es una isla virtual) no necesitan grandes ejércitos permanentes debido a la falta de vecinos poderosos y en su lugar pueden invertir en una poderosa armada para su seguridad. Los Estados insulares mantienen su seguridad dividiendo a las potencias terrestres de Eurasia para que no surja una hegemonía o una alianza de Estados hostiles en el continente euroasiático. Este enfoque pragmático de equilibrio de poder fue expresado por Harry Truman en 1941: «Si vemos que Alemania está ganando la guerra, deberíamos ayudar a Rusia, y si Rusia está ganando, deberíamos ayudar a Alemania y así dejar que se maten entre ellos tanto como sea posible» [1]. También es más probable que una potencia marítima se convierta en hegemónica, ya que hay pocas posibilidades de diversificarse fuera de los corredores marítimos clave y los puntos de estrangulamiento bajo su control.

sábado, 26 de abril de 2014

La crisis de Ucrania y el regreso de la Guerra fría

Robert Skidelsky, Project Syndicate

Hace algunos días, el presidente ruso Vladímir Putin anunció que la megaempresa Gazprom comenzaría a cobrar sus ventas de gas a Ucrania con un mes de adelanto. En respuesta, el periódico británico The Observer publicó una llamativa caricatura en la que Putin aparece sentado en un trono erizado de dagas mientras corta el gasoducto a Ucrania al tiempo que dice: “Se viene el invierno”. El fondo es de un rojo intenso, y en el pecho de Putin hay una hoz y un martillo. Parece que al menos para algunos, estamos de vuelta en la Guerra Fría.

Pero antes de vernos arrastrados a una segunda Guerra Fría, sería bueno que nos acordemos de por qué tuvimos la primera. El fin del comunismo eliminó uno de los motivos importantes que había en aquel momento: el avance expansionista de la Unión Soviética y la determinación de las democracias occidentales de resistirlo. Pero otros motivos siguen estando.

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin