La derrota israelí tuvo repercusiones rotundas en las batallas por la concienciación y la narrativa, no solo a nivel de la opinión pública mundial, sino también a nivel oficial, e "Israel" sufre ahora un verdadero aislamiento
Wissam Abou Shmala, Al Mayadeen
La causa palestina presenció, tres años después de la batalla del Diluvio de Al Aqsa, cambios internos y externos que afectaron al entorno estratégico que la rodea, lo cual se reflejó en el panorama general en todas sus dimensiones, en particular en la situación del conflicto con la ocupación israelí y en las interacciones de la confrontación actual, tanto en el ámbito regional como en el internacional.
Los cambios en el entorno estratégico que siguieron a la batalla del Diluvio de Al Aqsa son amplios: palestinos, árabes, israelíes, regionales e internacionales. Con todo, la huella que dejaron la batalla y sus secuelas en la conciencia palestina en primer lugar, y también en la conciencia árabe, islámica y humana, así como en la conciencia israelí, fue profunda; pues la batalla por la conciencia continúa, en ella se emplean diversos instrumentos y medios militares, de seguridad, económicos, políticos y psicológicos, se pone al servicio de la contienda la tecnología, la inteligencia artificial y los amplios espacios mediáticos y digitales, y se le destinan cuantiosos recursos humanos y financieros.
Entre la cauterización de la conciencia palestina y su recuperación
La totalidad de los palestinos, tanto a nivel popular como de las facciones, dentro y en la diáspora, en la Autoridad y en la oposición, expresó su alegría, su orgullo y su apoyo a la batalla del Diluvio de Al Aqsa en sus primeras fases, lo que reflejó una conciencia colectiva palestina unificada frente al Diluvio, en la que se disolvieron todas las diferencias y divisiones internas.
