Páginas

domingo, 7 de febrero de 2016

La guerra de divisas del megaespeculador George Soros contra China

Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Al margen del Foro Económico Mundial de Davos, en una entrevista con Bloomberg, el megaespeculador George Soros –considerado por sus acerbos críticos como el máximo criminal financiero del planeta–, fustigó a China, a la cual acusó de encontrarse detrás de la detonación de la crisis global deflacionaria y tener una deuda descomunal de 350 por ciento de su PIB, lo cual podría todavía aguantar tres años más, pero que está causando daño al resto del mundo, cuando su aterrizaje duro está en marcha y es “inevitable (http://goo.gl/uDybQz)”.

Soros, quien controla gran cantidad de multimedia y ONG muy bien lubricadas en el mundo (incluido el “México neoliberal itamita”), confesó en forma cínica en Davos que había apostado en favor de los bonos del Tesoro de Estados Unidos (EEUU) y contra el índice bursátil S&P500, las divisas asiáticas y las economías vinculadas a las materias primas (¿con franca dedicatoria al petróleo, para dañar a Rusia?).

La diatriba del casi nonagenario Soros, cuyo verdadero nombre es György Schwartz, se asemeja a la invectiva sinófoba del devaluado itamita Videgaray –presunto aliado del eje caníbal/necrófilo Rothschild/Soros/BlackRock a través de sus nexos subrepticios con Scotiabank– quien culpa en forma descabellada a China por la abrupta depreciación del peso mexicano, que forma parte del circuito del dólar de EEUU y no de la esfera de influencia del renminbi (http://goo.gl/547vzs).

Mucho antes de las jeremiadas de Soros y Videgaray contra China, había advertido en Bajo la Lupa la caída en la lona de Latinoamérica y el “México neoliberal itamita”, difundida por Xinhua (http://goo.gl/Ty36Sj).

El megabanco Morgan Stanley (http://goo.gl/ZmHlpd) amonestó a la Secretaría de Hacienda de México, laboratorio de experimentación israelí-anglosajón pésimamente manejado por Videgaray, de haber contribuido al desplome del precio del petróleo mediante sus alocadas apuestas con “derivados financieros (http://goo.gl/Vk3VUy)”. ¡Uf!

El peso exhibe una caída libre de 50 por ciento con Videgaray, mientras China –que desacopló el renminbi de la paridad fija al dólar que le estaba perjudicando– hoy ha podido controlar, en forma relativa, una devaluación de 5 por ciento. Existe un abismo entre el 50 por ciento de Videgaray y el 5 por ciento de China…

La guerra de divisas la opera Soros desde hace más de un cuarto de siglo, y no China, a quien no benefician ya las devaluaciones competitivas –como las colosales de Japón y Europa– al encontrarse en una transición de su modelo manufacturero de exportación encaminándose al consumo interno (http://goo.gl/8FLKLu).

Soros, quien apuesta hoy contra el petróleo (¿contra Rusia, aunque descalabre a su presunto aliado Videgaray?), había desfondado cruelmente en 1997 a la mayoría de las divisas asiáticas, pero fracasó en su intento de sepultar al dólar de Hong Kong.

Soros, 19 años después, repite su estrategia contra el dólar de Hong Kong y el renminbi para beneficiar la guerra geofinanciera de Wall Street/la City (Londres) y descarrilar a China, máxima economía mundial (PIB medido por el poder adquisitivo), aliada a Rusia.

La guerra multidimensional de EEUU es simultánea contra la alianza de Rusia (desplome del petróleo) y China (daño al renminbi) cuando la crisis financiera global de 2008, culpa primigenia de EEUU, se ha agudizado con factores geoestratégicos –Ucrania/Siria/Norcorea/mar del sur de China– y geoeconómicos –Ban­co de Infraestructura e Inversiones Asiático (AIIB, por sus siglas en inglés)–.

Gabriel Wildau, del Financial Times, destaca que “el portavoz de China advierte a Soros de no atreverse a especular contra el renminbi (http://goo.gl/scW4oU)”.

China trata de frenar su masiva fuga de capitales y se ha despojado de 700 mil millones de dólares en los pasados 18 meses para sostener una paridad estable con una canasta de divisas, después de dejar atrás su fija paridad unidimensional al dólar de EEUU (http://goo.gl/PfFLwH).

La sedición del húngaro-británico-israelí-estadunidense Soros –con influyentes redes multimediáticas, cívicas y financieras en todo el mundo y una fortuna de 24 mil 500 millones de dólares, que se duplicó durante la crisis de 2008– motivó una reacción feroz de los multimedia chinos, que desdeñan la declaración de guerra a la divisa china y juzgan que la “guerra de Soros contra el renminbi y el dólar de Hong Kong no puede tener éxito (http://goo.gl/vuO0Nv)”.

El audaz desacoplamiento chi­no del dólar de EEUU desde agosto pasado, acentuado este año por graves desajustes electrónicos en su bolsa, resquebrajó la titánica estructura especulativa del carry trade manejado por los megabancos de Wall Street/la City (Londres) que apostaron a los diferenciales fijos del dólar de EEUU frente a las divisas foráneas (incluido el peso) que controlan.

The Wall Street Journal exhibe sin rubor “la guerra de divisas de los hedge funds de EEUU contra el yuan/renminbi de China (https://goo.gl/6Yreeg). No comment!

Los relevantes Russia Today (http://goo.gl/ezXrwl) y Sputnik (http://goo.gl/pFY8o1) exponen el operativo infernal de Soros, cuya diabólica fundación fue expulsada de Rusia por amenaza a su seguridad nacional y su intento de “cambio de régimen (http://goo.gl/8rh4VH)”, en similitud a su confesa dislocación del gobierno anterior de Ucrania (http://goo.gl/rbrxip) y a su desestabilización de los Balcanes (http://goo.gl/BqxoIE).

El investigador Wayne Madsen –ex funcionario de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA, por sus siglas en inglés) y ex oficial Naval– consagró un libro, Soros: el quantum del caos, referente a su empresa especulativa Quantum Fund (http://goo.gl/YV2Qlu), donde expone que –bajo el disfraz de libertad/derechos humanos/filantropía” (su hijo Alejandro, de 31 años, es miembro de Jewish Funds for Justice)–, el megaespeculador desata levantamientos sociales, conflictos armados y reingeniería social: un caos constante donde prosperan sus especulaciones hemorrágicas. ¡El axioma sangre en la calle de los Rothschild (http://goo.gl/yrxFSp)!

A juicio de Madsen, el éxodo migratorio desde Siria a Europa constituye un “plan de Soros y la CIA para desestabilizar a Europa (http://goo.gl/TOUuhl)”.

El primer ministro de Hungría, Victor Orban, responsabilizó a Soros de propiciar la crisis migratoria de Medio Oriente para hundir a Europa (http://goo.gl/agnZPe). ¡Qué perversidad!

En mi libro de hace 16 años El lado oscuro de la globalización: post-globalización y balcanización (http://goo.gl/aJmYRM) expuse la forma en que Soros opera la teoría del caos: donde los fractales –zonas restringidas de orden en la vastedad del desorden– son representados por las finanzas israelí-anglosajonas, mientras el caos cunde en el resto del planeta.

Madsen demuestra que “Soros y sus amigos de la CIA tuvieron en la mira a la URSS y a Rusia desde 1987 (http://goo.gl/cChZYP)”.

Habría que agregar que la implosión rusa sucedió con estruendoso éxito geoestratégico y constituye hoy la misma receta letal que pretende aplicar el megaespeculador Soros a China 29 años más tarde.

Soros, notable instrumento is­raelí-anglosajón del eje Rothschild/BlackRock y la CIA, es el enemigo público número uno de Rusia y China.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario