Mostrando las entradas con la etiqueta Politica Monetaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Politica Monetaria. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2019

La peligrosa despedida de Mario Draghi


Ashoka Mody, Project Syndicate

Mario Draghi corre el riesgo de agravar los problemas de la eurozona en las últimas semanas de su mandato de ocho años como presidente del Banco Central Europeo. Ha prometido que el BCE reducirá aún más las tasas de interés para fomentar la economía de la eurozona. Pero los responsables de las políticas tienen margen de maniobra sólo para recortes de tasas moderados, lo que poco ayudará a impulsar el crecimiento –y sí ejercerá una presión potencialmente intolerable sobre los bancos frágiles de la eurozona.

En junio, Draghi dijo que el BCE estaba preparando una nueva dosis de estímulo, incluidas mayores reducciones de su tasa de interés oficial y una renovación del alivio cuantitativo (QE por su sigla en inglés) a través de compras de bonos gubernamentales. Posteriormente, exigió “un grado significativo de estímulo monetario” luego de la reunión más reciente del Consejo de Gobierno del BCE el 25 de julio.

miércoles, 27 de marzo de 2019

Tasas de interés, efecto riqueza y estancamiento


Alejandro Nadal, La Jornada

Desde hace más de tres décadas las tasas de interés reales en las economías desarrolladas han mantenido constante su tendencia a la baja. Eso no sólo refleja la política monetaria instrumentada por los bancos centrales de cara a la crisis financiera de 2008. Todo parece indicar que estamos frente a cambios impulsados por fuerzas de largo aliento.

Esta trayectoria declinante afecta casi todo el abanico de tasas de interés, comenzando con las de bonos soberanos a 10 años y pasando por las de corto plazo (que normalmente siempre son más bajas que las de largo plazo). Pero a pesar de que se mantienen estas tasas de interés reducidas, ni la inversión ni el crecimiento acaban de adoptar un ritmo de mayor dinamismo. Esto tiene desconcertados a los economistas que abrazan la teoría ortodoxa. Hay dos grandes preguntas. Primero, ¿cuáles son las fuerzas que han provocado esa reducción en las tasas de interés? Segundo, ¿por qué no hay una mayor inversión (y crecimiento) como respuesta a esas bajas tasas de interés?

Las respuestas a estas preguntas no son fáciles si uno tiene una teoría equivocada sobre la determinación de la tasas de interés. Y la verdad es que la teoría neoclásica sobre esta variable adolece de serios problemas, porque su punto de partida es la idea de una tasa de interés natural que se permite equilibrar la oferta y demanda de capitales con una situación de pleno empleo. Esa teoría supone que cualquier economía capitalista tiende naturalmente a esa posición en el largo plazo. Según esa teoría, si la inversión es mayor que el ahorro la tasa natural crece hasta fomentar el ahorro y frenar la inversión, regresando a un equilibrio. Y cuando el ahorro es mayor que la inversión, la tasa de interés se reduciría y la inversión crecería, con lo cual se restablecería el equilibrio.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Navidad en el banco central

Alejandro Nadal, La Jornada

La teoría convencional sobre la política monetaria está basada en una historia curiosa. El hilo conductor de la narrativa es que el banco central determina la tasa de interés que rige en la economía y de esta manera el instituto monetario es capaz de afectar las decisiones de todos los agentes en la economía, empresas, nuevos inversionistas y consumidores. El objetivo es controlar la inflación y mantener la estabilidad macroeconómica. Pero, como siempre, las cosas no son tan sencillas.

Hasta hace unas tres décadas los bancos centrales buscaban controlar la cantidad de dinero en circulación. Bajo la influencia del monetarismo, todavía hasta los años 1990 las metas que típicamente se fijaba el banco central consistían en asegurar que la oferta monetaria creciera a un ritmo similar a la expansión del producto.

Pero desde 1985 los bancos centrales comenzaron a percatarse de que en el fondo no controlaban la evolución de la oferta monetaria. Hoy, la realidad es que la oferta monetaria es controlada por los bancos comerciales privados y no por el banco central.

Esos bancos privados son los que generan dinero de la nada y para cada préstamo otorgado crean un depósito equivalente. Típicamente, 92 por ciento del circulante en una economía capitalista es creado de esta manera por los bancos privados. Los bancos centrales acabaron por reconocer esta realidad y, aunque siguen haciendo toda una faramalla de gestos y movimientos de cuando efectivamente podían controlar la cantidad de dinero en circulación, en la práctica han abandonado cualquier pretensión de que pueden controlar la oferta monetaria.

martes, 11 de diciembre de 2018

Una mirada a la crisis económica mundial

Mario Briones, El Ciudadano

Los últimos acontecimientos de Wall Street y el de otras bolsas mundiales, requiere examinar las medidas que se han tomado para explicar las principales causas de la crisis mundial, lo que muchos economistas del ámbito financiero prefieren callar. Desde fines de agosto, las cinco mayores empresas tecnológicas que incluye a Facebook, Amazón, Apple, Netflix y Google Alphabet, han tenido pérdidas estimadas entre US$ 800.000 millones y US$ 1 billón de dólares, última cifra que se calcula considerando los puntos más alto en su valoración de mercado.

Facebook, Apple y Amazon han acaparado la atención, por tener las peores pérdidas estimadas en US$ 250.000 millones cada una. Las pérdidas referidas a la valoración de mercado, considera que el valor combinado de las cinco empresas antes mencionadas, a fines de agosto, habían alcanzado los US$ 3,6 billones, bajando un 22,2% referencial, porque aún pueden producirse alzas que les permitan algún grado de recuperación.

Con casi un siglo de variadas crisis, se ha ido tomando conciencia de que el rol de la FED privilegia el poder económico de la elite, aplicando una matriz que se reitera en cada crisis, seguida por otros bancos centrales donde han adoptado el modelo neo liberal, como es el BCE. El Banco de Inglaterra en 2009 sentenció que las familias más ricas han sido las más beneficiadas con las expansiones cuantitativas. El Deutsche Bank ha señalado que la desigualdad de la riqueza en los EEUU ahora es tan mala como lo fue durante la Gran Depresión, con el 0,1% superior de la población estadounidense poseyendo tantos activos como el 90% inferior. Sin embargo, los usuarios de ingresos medios o bajos, siguieron pagando 37% o 40% anual por sus créditos.

sábado, 27 de octubre de 2018

La expresidenta de la Fed advierte de una nueva crisis financiera

Nick Beams, wsws

En medio de la creciente volatilidad en los mercados financieros globales, la expresidenta de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Janet Yellen, ha señalado una posible fuente de inestabilidad importante con los "riesgos sistémicos".

En una entrevista con el Financial Times, Yellen dijo que se había producido un "enorme deterioro" en los estándares de los préstamos bancarios a corporaciones como resultado de medidas para disminuir la regulación.

Su principal preocupación son los llamados préstamos apalancados que se otorgan a compañías con calificaciones crediticias más débiles, un mercado que asciende a $1.3 billones en los EEUU. "Estoy preocupada por los riesgos sistémicos asociados con estos préstamos", dijo. “Ha habido un enorme deterioro en los estándares; "Los convenios se han relajado en los préstamos apalancados".

En comentarios sin precedentes para un exbanquero central, Yellen dijo al FT que las lecciones de la crisis financiera de 2008 se estaban olvidando mientras los bancos presionaban para diluir las regulaciones que se habían implementado desde entonces.

"Hay muchas debilidades en el sistema, y en lugar de buscar remediar esas debilidades siento que las cosas se han vuelto en una dirección muy desreguladora".

jueves, 30 de agosto de 2018

Argentina sube los tipos hasta el 60% para intentar contener el desplome del peso y la inflación


El Banco Central de la República de Argentina (BCRA) ha subido los tipos de interés en quince puntos porcentuales hasta el 60% para intentar contener el desplome del peso. La decisión se ha tomado en una reunión de urgencia con el objetivo de frenar la sangría que vive la divisa argentina que se desploma más de un 20% contra el dólar.

El comunicado emitido por el banco central señala que "en respuesta a la coyuntura cambiaria actual y ante el riesgo de que implique un mayor impacto sobre la inflación doméstica, el Comité de Política Monetaria del Banco Central de la República de Argentina resolvió por unanimidad reunirse fuera de su cronograma preestablecido y aumentar la tasa de política monetaria al 60%".

Además, el BCRA ha elevado en cinco puntos porcentuales los encajes para todos los depósitos en pesos. Esta herramienta es como el coeficiente de reservas en Europa, es decir, es el porcentaje de los depósitos que los bancos deben mantener en efectivo. Una subida de los encajes suele reducir el crecimiento del crédito, puesto que los bancos pueden prestar una porción menor de los depósitos que les llegan. Los encajes se sitúan en el 36% para los depósitos a la vista.

jueves, 6 de octubre de 2016

El Banco Central Europeo cambia algunas de sus propuestas neoliberales sin excusarse por el daño causado

Vicenç Navarro. Público

A lo largo de mi larga vida académica he visto con frecuencia que ideas que se consideraban radicales terminaban por aceptarse tras algún tiempo, dependiendo el tiempo de respuesta de la flexibilidad de las instituciones encargadas de actuar en las áreas donde se presentaban las supuestamente radicales propuestas. En España, debido al enorme conservadurismo y rigidez del establishment financiero-político-mediático que gobierna el país, se necesita mucho más tiempo para que tal establishment acepte propuestas que son de mero sentido común, pero que son consideradas como demasiado radicales.

Algo está pasando hoy en Europa, en algunas instituciones enormemente poderosas de carácter financiero, que confirma lo que estoy diciendo. Me estoy refiriendo al reciente cambio del Banco Central Europeo, que ha pasado de ser uno de los mayores proponentes de que se reduzcan los salarios a apoyar tal incremento. Ni que decir tiene que el Banco Central Europeo no ha explicado por qué apoya esta medida ahora, y no antes, ni tampoco ha pedido disculpas por el enorme daño que ha causado proponiendo (y en muchas ocasiones imponiendo) bajadas salariales que era fácil de ver que, además de dañinas, eran totalmente contraproducentes para alcanzar la recuperación económica. Veamos los datos.

lunes, 29 de agosto de 2016

La insostenible ligereza de los mercados


Luis Casado

En este caso debes tomar ‘ligereza’ en la peor de sus acepciones, o sea irreflexivo, poco meditado, inconstante, falto de seriedad, inestable. Tú me dirás que tratándose de los mercados siempre es el caso, y por mi parte precisaré que me refiero a los mercados que piensan, deciden, se tranquilizan o se asustan, huyen o regresan al galope, rechazan o aprueban, exultan o lloran, aman u odian, en otras palabras a quienes “hacen los mercados”, a mendas de carne y hueso.

Suelen llevar una gorrita –o en su defecto una visera– con la mención “Experto” estampada en caracteres visibles, y no es infrecuente ver letras reflectantes si se trata de un “Economista-jefe”.

Suspenso que se suma al suspenso, tales eminencias esperaban la palabra de Janet Yellen como otros el agua de mayo. Para ser más precisos, el discurso que Yellen pronunció ayer viernes en Jackson Hole. Su palabra debía ser un faro en medio de las tinieblas.

sábado, 16 de abril de 2016

El regalo de Draghi a las multinacionales


Thomas Fazi , Sin Permiso

El BCE se apresta a comprar títulos de las grandes empresas del continente. La enésima redistribución de riqueza de abajo arriba.

La verdadera novedad de la “super-QE” [“quantitative easing”, flexibilización cuantitativa] anunciada por Draghi el 10 marzo pasado – que luego tiene bien poco de “super”–, más allá del incremento de las compras mensuales de títulos del Estado de 60 a 80.000 millones y del lanzamiento de nuevas TLTRO (Target Long Term Refinancing Operations), en las que los bancos podrán conseguir préstamos del banco central también con tipos negativos (en substancia, aprovechándose de nosotros), consiste sin duda en la decisión de incluir en la “quantitative easing”, además de los títulos del Estado, también las obligaciones societarias (los llamados “corporate bond”) de las grandes empresas industriales, un mercado de cerca de 900.000 millones. Un verdadero maná para las grandes empresas del continente – ¿y no sólo? –, que podrán emitir nuevos títulos y venderlos directamente al BCE (obteniendo directamente de hecho un crédito de la banca central) y/o volver a adquirir los propios “bond” con el tipo de rendimiento actual (en lo que se llama operación de buyback) y colocarlos de nuevo en el mercado a un tipo de interés mucho más bajo (y por tanto a un precio más alto, ya que el precio de los títulos es inversamente proporcional al rendimiento).

Se trata de una medida sin precedentes, que hará que por primera vez que el banco central inyecte dinero directamente en las empresas no financieras (substituyendo de hecho a la banca comercial). No todas, obviamente. Quedan excluidas de las operaciones, de hecho, todas aquellas medianas y pequeñas empresas que – sobre todo en Italia, pero también en otros lugares – representan la inmensa mayoría de las empresas y de los puestos de trabajo y que en su mayor parte se han resentido – y se resienten– de la crisis inducida por las políticas de austeridad.

domingo, 6 de diciembre de 2015

El problema de los tipos de interés

Bradford De Long, Project Syndicate

De todas las doctrinas y extrañas y novedosas expuestas desde el comienzo de la crisis financiera mundial, la propuesta por John Taylor, economista de Stanford, tiene bastantes puntos para que se la considere la más extraña. En su opinión, las políticas económicas posteriores a la crisis que se están aplicando en los Estados Unidos, Europa y el Japón están poniendo un tope a los tipos de interés a largo plazo que es “muy parecido al efecto de un precio máximo en un mercado de alquiler en el que los propietarios reducen la oferta de viviendas de alquiler”. Según sostiene Taylor, el resultado de unos tipos de interés bajos, la relajación cuantitativa y la orientación para el futuro, es una “reducción de la disponibilidad crediticia [que] disminuye la demanda agregada, lo que suele aumentar el desempleo: una clásica consecuencia no deseada”.

La analogía de Taylor carece de sentido en el nivel fundamental. La razón por la que el control de los alquileres no gusta es la de que prohíbe transacciones que beneficiarían tanto al inquilino como al propietario de la vivienda. Cuando un organismo gubernamental impone un precio máximo del alquiler, prohíbe a los propietarios de viviendas cobrar más de una cantidad fijada, lo que distorsiona el mercado, al dejar vacíos apartamentos que los propietarios estarían dispuestos a alquilar a precios mayores e impide a los inquilinos ofrecer lo que en verdad están dispuestos a pagar.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Apocalypse now: ¿ha comenzado ya el próximo crac financiero gigante?

Paul Mason, Sin Permiso

Llegó y pasó el primero de octubre sin apocalipsis financiero. El veterano analista de pronósticos Martin Armstrong, que predijo con exactitude el crac de 1987, hizo uso del mismo modelo para sugerir que el primero de octubre sería un punto de inflexión para los mercados globales. Algunos inversores hasta hicieron apuestas sobre ello. Pero que pasara sin más el crac global pronosticado son buenas noticias hasta cierto punto. Muchos indicadores de las finanzas globales apuntan a la baja y hay quienes creen incluso que el crac ha empezado.

Juntemos las evidencias. En primer lugar, la deuda insostenible. Desde 2007, la acumulación de deuda en el mundo ha crecido en 57 billones de dólares (37 billones de libras esterlinas). Esa es una tasa de crecimiento anual compuesta del 5,3%, que bate de modo significativo al PIB. Las deudas se han duplicado en los llamados mercados emergentes, mientras que suben algo por encima de un tercio en el mundo desarrollado.

John Maynard Keynes escribió en cierta ocasión que el dinero es un “vínculo con el futuro”, queriendo dar a entender que lo que hacemos con el dinero es una señal de lo que creemos que va a pasar en el futuro. Lo que hemos hecho con el crédito desde la crisis global de 2008 es expandirlo más rápidamente que la economía, lo que sólo se puede hacer de modo racional si creemos que el futuro va a ser mucho más rico que el presente.

sábado, 31 de octubre de 2015

La tragedia de Ben Bernanke

Bradford DeLong, Project Syndicate

Resulta difícil leer el nuevo libro de memorias del expresidente de la Reserva Federal de EE. UU. Ben Bernanke (The Courage to Act), sin verlo como una tragedia. Es la historia de un hombre que tal vez haya sido la persona mejor preparada del mundo para el trabajo del que debía ocuparse, pero que se vio rápidamente superado por los desafíos y nunca logró recuperar el terreno perdido.

Es un gran mérito de Bernanke que el shock de 2007-2008 no haya dado lugar a otra Gran Depresión, pero su respuesta en el período subsiguiente resultó inesperadamente decepcionante. En 2000, Bernanke sostuvo que un banco central con voluntad suficiente «siempre» podría –al menos, en el mediano plazo– recuperar la plena prosperidad a través de la expansión cuantitativa. Si un banco central imprime dinero y compra activos financieros a escala suficiente, la gente comenzará a aumentar su gasto. Incluso si la gente cree que solo una fracción de la expansión cuantitativa será permanente, e incluso si el incentivo a gastar es bajo, el banco central puede volver a poner en marcha la economía.

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin