miércoles, 16 de enero de 2013

El Nuevo Orden Mundial del crimen y el robo está servido


Francisco González Tejera, Kaos en la red

La degeneración progresiva de los gobiernos fieles al capital con sus siniestras políticas neoliberales, ocultan una clara estrategia para empobrecernos, anularnos y que dependamos exclusivamente de su particular cortijo esclavista. Estos señoritos de alta cuna nos dejan sin nada y condenan a las generaciones futuras a la perdida de toda esperanza, a un futuro amenazador e imprevisible, donde se presienten nubes negras de represión y muerte. Estos prevaricadores convencidos nos revuelven las tripas cada vez que nos anuncian a bombo y platillo sus nuevos ajustes y recortes sociales, las privatizaciones de servicios esenciales, como la sanidad pública, que regalan a los amigos y corruptos familiares cercanos al poder.

Hace ya unos cuantos años que se aprecia una conspiración encabezada por los que se consideran dueños de todo, hasta de nuestras vidas. Una minoría multimillonaria, que con sus grandes fortunas planifican lo que será el inminente mañana de la humanidad en los próximos 100 años. Precisamente esta nueva estrategia viene de los mismos que llevan décadas matando de hambre a millones de seres humanos, la misma escoria que destruye selvas tropicales y asesina pueblos indígenas para robarles sus tierras sagradas. Son los que acaban con la vida en los océanos, los que recalientan la atmósfera, los que extinguen especies vegetales y animales, los culpables de la mayor catástrofe natural de la historia de este humillado planeta, de este trocito de cosmos perdido en la inmensidad estelar.

Nada es lo que parece y casi todo lo que nos llega está falseado, maquillado, manipulado por los medios de comunicación del sistema. Nos mienten para que nos dejemos aplastar y no seamos capaces de reaccionar. Ponen bombas en trenes, estrellan aviones contras sus propias torres, se inventan posibles virus, generan terror y miedo, mucho miedo. Acusando luego de estos desastres, de estas muertes a inventados líderes terroríficos, a los Charles Manson del inconsciente colectivo del imperio. Supuestos terroristas que pocos años antes eran agentes secretos de sus propios servicios de inteligencia. Acusan a “temibles” organizaciones armadas, que en la mayoría de los casos no existen y de existir las utilizan para desestabilizar naciones que no son de su misma cuerda. Paralelamente nos meten por los ojos guerras televisadas, invasiones, bombardeos masivos sobre población civil, en aras, según ellos, de una “esperanzadora” democracia falseada, con el objetivo de convertir esos países arrasados en nuevas colonias, donde se chupan sus recursos naturales, esclavizando y asesinando a gran parte de sus pueblos, convirtiéndolos en esclavos de la deuda externa y de la violencia permanente.

Los integrantes del famoso Club Bilderberg van recorriendo el mundo desde 1954 en sus secretas reuniones. Ocupan hoteles de alto lujo y los cierran a cal y canto durante unos días a la vista de curiosos y de la prensa, protegidos por policías armados hasta los dientes, agentes de la CIA, del Mossad y de otras fuerzas del terror. Entre esos bastidores tratan la próxima rapiña, las directrices que darán a las tristes marionetas que gobiernan los países fieles al régimen mundial del dinero. Este club fundado por el príncipe Bernardo de Holanda, padre de la actual reina Beatriz y afiliado desde 1933 al partido nazi de Adolf Hitler, fue un importante colaborador de las “SS”, con el grado de oficial y cómplice directo del holocausto fascista.

Con este dato de su fundador ya nos podemos hacer una idea de lo que hay detrás de este selecto club, por donde han pasado criminales de guerra como Colin Powell; asesinos y promotores de golpes de estado sanguinarios en Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, etc., como Henry Kissinger; magnates del terror y la estafa como los hermanos Rockefeller, responsables directos, entre otros crímenes de lesa humanidad, del bombardeo de Laos y Camboya con cientos de miles de muertos. Otros participantes en este engendro suburbial están implicados en genocidios, robos, conspiraciones y corruptelas, como George Bush (padre), Hillary Clinton, Donald Rumsfeld, el mismo que se inventó la mentira de la gripe A y el ántrax para hacer suculentos negocios. No pueden faltar Bill Clinton, Tony Blayr, Romano Prodi o el mismísimo responsable directo de la guerra de Kosovo, Richard Hobrooke, padre de los acuerdos de Dayton que partieron en dos Yugoslavia. También aportan sus galones militares de la OTAN, culpables de distintas invasiones y bombardeos masivos sobre población civil, como el general James Jones o el general retirado John Keane, dos buenas piezas con las manos manchadas de sangre y con miles de muertos inocentes a sus espaldas.

Del estado español o la España de las maravillas para una selecta minoría, también hay una nutrida representación. Personajes como la mismísima reina Sofía de Borbón, el millonario ex presidente del “España va bien”, Aznar, el de las armas de destrucción masiva que nunca aparecieron en Iraq. La lideresa franquista, Esperanza Aguirre, varios banqueros y bankieros, culpables del hambre, los suicidios y la miseria de nuestro pueblo. El incansable y siempre bien remunerado, Rodrigo Rato, ex ministro de economía, ex director del FMI y ex de casi todo, responsable directo del pelotazo galáctico de Bankia. Además también contamos con otros que se dicen de izquierdas como el ex secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, pero que hace años se vendieron al poder del dinero y la vida loca. El fallecido franquista y fundador del PP, Manuel Fraga y hasta presuntos evasores fiscales como Jordi Pujol. Todo un elenco de seres sin escrúpulos, perfecto para meterlos en un barco con el casco agujereado, en medio de una tormenta en alta mar.

Estos nombres son solo una pequeña parte de los que participan en esta lúgubre sociedad secreta. Sería aburrido y muy largo mencionarlos a todos, pero esta relación se completa con personajes influyentes de la economía mundial, de los grandes medios de comunicación, de oscuras corporaciones y multinacionales, del negocio de la sangre y la guerra, de la venta de armas, del narcotráfico y de otras inmundicias generadas por el sistema capitalista.

Existen datos escalofriantes de lo que pueden ser capaces estos aristócratas metidos a dueños del mundo, de sus vínculos con el crimen organizado, del que se nutren y consiguen gran parte de su financiación, de planes secretos para exterminar a líderes de la izquierda revolucionaria o de movimientos sociales y de opinión tan importantes y trasparentes como Anonymous. La planificación de un genocidio a nivel planetario con la idea de reducir la población mundial a 3.500 millones de habitantes, la intensificación de conflictos en diversas partes del mundo, donde venden armas en muchos casos a los dos bandos. La proliferación de enfermedades terminales de todo tipo, dando la impresión de que muchas son creadas en laboratorios, como por ejemplo el Ebola o el virus del SIDA, que apareció en África en los años 80, no existiendo sospechosamente precedentes de esta gravísima enfermedad.

Afecciones muy peligrosas como la gripe española, han sido modificadas y reconstruidas por la ciencia al servicio del crimen, con el alto riesgo que conlleva una supuesta liberación de esos virus, que podrían generar millones de muertes en pocos meses. La mafia farmacéutica contribuye sobremanera en todo este inquietante proyecto de Nuevo Orden Mundial, ocultando descubrimientos científicos que podrían curar enfermedades como el cáncer. Su idea es seguir ganando millones a costa del sufrimiento humano. Por ello en España y en otros países europeos le regalan la sanidad pública a estas corporaciones, que lo único que persiguen es enriquecerse con el negocio de la salud y el miedo a la muerte.

Otros foros y “lobbys” internacionales contribuyen como el Bilderberg a sus negocios sanguinarios. El Club de Roma o el Foro Económico de Davos, entre otros, tratan de establecer esa nueva y dictatorial avanzadilla del capitalismo salvaje, basada en la esclavitud de la mayoría de la población del planeta. Constituyendo un nuevo ejército universal que reprima cualquier alzamiento popular, fusionando la Alianza Terrorista OTAN con las fuerzas armadas de Estados Unidos y otras al servicio de la delincuencia financiera internacional.

La instauración de una nueva sociedad está servida en la opulenta mesa de estos millonarios. Su dinámica es tan violenta como su propia filosofía basada en el enriquecimiento a costa de lo que sea, generando hambre, miseria, suicidios y brutales genocidios. Tratarán de que la educación sea controlada por estos próceres del terror, la sanidad solo será para unos pocos que puedan pagarla. Crearan una o varias monedas únicas, según los intereses, con el euro y el dólar como protagonistas directos.

Esta siniestra estrategia criminal ya la estamos viendo en las políticas de la mayoría de los gobiernos europeos. Sobre todo en Grecia, Portugal, Italia, Irlanda del Norte, España, donde están arrasando por el estado del bienestar, por los derechos ancestrales que tanto han costado, conduciendo a sus pueblos al abismo social, mientras siguen las directrices de los vampiros de estos clubs secretos, de la banca, del imperio y de todos los que quieren sacar tajada a costa del futuro de la humanidad.

El verdadero drama para la especie humana es estar en manos de un 1% de ladrones criminales, de organizaciones y personajes capaces de matar para conseguir sus vergonzosos fines. Por ello hay que destapar tanta basura, removerla, dar nombres y denunciar sus crímenes y robos. No podemos permitir que conviertan nuestro amado planeta en un coto privado para la muerte y la destrucción. Debemos evitarlo como sea, presentar batalla, movilizando ideas y conciencias como la única alternativa al terror y la miseria que nos quieren imponer.

Todavía podemos, somos mayoría aplastante, el 99% de la población mundial y sólo tenemos que organizarnos, plantarles cara, rebelarnos hasta las últimas consecuencias. Hagamos correr las voces y pensamientos alzados por cada rincón de nuestras vidas, de nuestras luchas. La comunicación es fundamental, hagamos realidad la verdadera conspiración del amor, la solidaridad y la justicia verdadera, contra los que quieren convertir nuestra existencia en un calvario de represión y sufrimiento.

1 comentario:

  1. Cipriano Barreto Mendoza. A todo lo anterior, hay que agregar las recetas fondistas y el Decálogo del Consenso de Washington que ha uniformado las economía planetaria con el neoliberalismo. El capitalismo sanguijuela, lleva al extremo la divisa del capitalismo salvaje de:
    "Obtener la máxima ganancia, con la mínima inversión". Por ello, cada vez la economía se vuelve más criminal y genocida. El crecimiento de la riqueza la acaparan cada vez menos potentados. Stiglitz menciona el 1%. Krugman el 0.1%. En lo personal considero que el 0.0001% la Lista de Forbes es la concentradora del 90% de la riqueza mundial y el 70% del ingreso. El 99% prácticamente NO TIENE FUTURO, si continúa aceptando el fundamentalismo del Consenso de Washington, del FMI, del Banco Mundial, de la OMC, de la ONU, la OTAN, Pentágono y la CIA. La humanidad (99%) tiene que crear nuevas organizaciones que promueva sus intereses PORQUE LAS ORGANIZACIONES ANTERIORES HAN SERVIDO POR 6 DÉCADAS AL 1% O AL 0.0001%.

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