martes, 18 de diciembre de 2012

Crece el proteccionismo en el comercio mundial


La caída del comercio está asociada a la fuerte depresión que sufre la economía global, pero también a las medidas proteccionistas que comienzan a aplicar algunos países como señala este artículo de Economist Intelligence Unit

La crisis en la zona euro continúa afectando el comercio mundial, el cual, según la Oficina Holandesa de Análisis Económico, se contrajo en agosto por tercer mes consecutivo, en tanto el crecimiento anual cayó a 0.2%, la tasa más baja desde noviembre de 2009. En consecuencia, EIU ha reducido de 3.3 a 2.9% su estimación del comercio mundial para 2012.

En consonancia con los datos de comercio y económicos globales de meses recientes, las nuevas cifras de la OCDE revelan que el comercio de mercancías se redujo en las principales economías en el segundo trimestre de 2012. Las contracciones fueron evidentes no sólo en las principales economías europeas, sino también en India, Rusia y Sudáfrica. Debido al debilitamiento de la demanda en EU y la UE, India ha experimentado un agudo descenso en exportaciones de mercancías, que cayeron 14.8% anual en julio.

Debido a la crisis en la zona euro, nuestras previsiones asumen cierta restricción del financiamiento global. En su más reciente Informe sobre la estabilidad financiera mundial, el FMI estimó que los bancos europeos podrían contraer sus balances en 2.8 billones de dólares hacia finales de 2013, cifra que podría llegar a 4.5 billones en el escenario de mayor descenso del fondo, lo cual reduciría el crecimiento económico en la periferia de la zona euro hasta en 4%. El impacto podría ser mitigado hasta cierto punto por los bancos asiáticos y estadunidenses, que aprovechan la ocasión para expandir sus instalaciones de financiamiento comercial en la región.

La Corporación Financiera Internacional (CFI), brazo del Banco Mundial para el sector privado, ha ilustrado las dificultades para los países pobres, particularmente en África, para obtener financiamiento. Debido a sus nexos en comercio, capital y préstamos internacionales, los países pobres se ven lesionados con la reducción de préstamos de los bancos europeos. La CFI ha intentado llenar estos huecos extendiendo su programa de financiamiento al comercio mundial y lanzando un programa de financiamiento para productos primarios esenciales. Ha firmado con Citigroup un fondo de un billón de dólares en riesgo compartido para estimular el crecimiento del comercio en mercados emergentes.

Impacto de Basilea III


Un informe de la Cámara Internacional de Comercio y el FMI destaca las preocupaciones regulatorias que derivan de la aplicación de las normas de Basilea III sobre el riesgo bancario. Casi tres cuartas partes de los encuestados afirman haber sido afectados por este proceso. De particular preocupación es la perspectiva de que el financiamiento al comercio no sea una actividad de bajo riesgo para los bancos y se clasifique igual que los derivados de alto riesgo y los préstamos especulativos. Los bancos apuntan a la naturaleza de bajo riesgo de este financiamiento; una base de datos de 5.2 millones de transacciones comerciales entre 2005 y 2009, compilada por la Cámara Internacional de Comercio, descubrió que sólo 0.022% de estas transacciones no se pagaron. Un informe reciente del Grupo de Trabajo del G-20, que incluye bancos mundiales, demandó cambios en los requerimientos de capital y liquidez en Basilea III en lo relativo al financiamiento al comercio global, advirtiendo sobre consecuencias económicas no previstas por las nuevas reglas, dada la importancia de esta actividad para economías emergentes.

Un informe reciente del FMI, que no necesariamente refleja la política del fondo, consideró exagerados estos temores, al encontrar que las nuevas reglas de Basilea III no reducirían los préstamos ni dañarían el comercio mundial. Por tanto, el costo real de las nuevas regulaciones financieras para el comercio mundial no está claro a estas alturas.

Acuerdos nacionales


En ausencia de avances en la ronda Doha de negociaciones comerciales, los países se han vuelto hacia acuerdos más pequeños y enfocados. En particular, EU busca más acuerdos comerciales con Asia y AL. En noviembre de 2011 nueve países, EU entre ellos, formaron el Acuerdo Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) para impulsar el comercio regional. México y Canadá se han unido a este pacto comercial, sobre el cual se espera un texto definitivo a finales de 2013. Rivalizando en tamaño con el TPP, el grupo Asean más 6 (Japón, China, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda e India) formará un nuevo Acuerdo Económico Integral Regional, que si bien beneficiará el comercio en la región, también implicará una larga negociación, dado el número de países que lo integran.

También Japón y EU están en el proceso de lanzar negociaciones para un acuerdo bilateral de comercio, y continúan las pláticas entre EU e India con la mira de completar el proceso hacia fines de este año, aunque hay dificultades por las diferencias con respecto al sector de servicios y la industria automotriz.

Sendos informes de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y la Comisión Europea destacan un aumento sustancial en medidas proteccionistas de 2008 en adelante. Según Pascal Lamy, director general de la OMC, los hallazgos de esa organización fueron alarmantes, en tanto la CE consideró que el ritmo de adopción de medidas proteccionistas se acelera; en los pasados ocho meses se adoptaron 123 nuevas.

Prueba de esto es que las tensiones comerciales entre China y EU se elevan. EU ha presentado una queja ante la OMC por el uso aparente de subsidios a la exportación en la industria automotriz del país asiático, el cual respondió con una acusación por las medidas antidoping adoptadas por EU contra algunos productos chinos. También presentó una queja contra la UE referente a la generación de energía solar, en lo cual afirma que se favorece a productores locales de Italia y Grecia.

EU y Japón han secundado a la EU en acusar a Argentina ante la OMC porque según ellos restringe las importaciones y retrasa la concesión de licencias comerciales. A principios de septiembre Brasil elevó 25% los aranceles a otros 100 productos de fuera del Mercosur. Continúa una disputa por las acciones de la UE para aplicar impuestos de carbono a todas las aerolíneas que aterricen en su suelo, lo cual ha generado la posibilidad de represalias en otros países. La creciente amenaza de disputas comerciales y medidas proteccionistas socava los beneficios económicos de los acuerdos comerciales recientes.

Cambio radical


Si bien China mantiene un gran superávit comercial con EU, su superávit mundial ha disminuido (de hecho en febrero estaba en déficit). Su actual superávit en cuenta corriente, que llegó a alcanzar 10.1% del PIB en 2007, ha estado disminuyendo constantemente, y prevemos que será déficit en 2017. Esto plantea la pregunta de si el renminbi podría acercarse a un equilibrio, lo cual haría más difícil justificar la noción de que está subvaluado.

En Japón, que también ha tenido gran superávit comercial, la balanza cambió a déficit en 2011 y llegó a un máximo en los primeros seis meses de 2012, atribuible en parte a la perturbación causada por el tsunami y el desastre nuclear de marzo de 2011, a la fortaleza del yen y a la debilidad de las exportaciones ante la decreciente demanda mundial. Pero también refleja un cambio estructural, y prevemos que se mantendrá el déficit a mediano plazo.

Juntos, estos cambios que afectan a dos naciones que han tenido tradicionalmente grandes superávits, parecen indicar un cambio radical y positivo en la configuración del comercio mundial. Ayudaría a desactivar los desequilibrios mundiales que fueron una de las fuentes de la crisis financiera global de 2008-09, y aligerarían tensiones proteccionistas al crear más oportunidades de mercado para los socios comerciales de China y Japón.
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Tomado de La Jornada
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